El Gobierno mexicano tiene razón. Mientras Estados Unidos no atienda seriamente los vacíos en su legislación, la batalla contra las organizaciones criminales mexicanas seguirá siendo cuesta arriba.
Según datos confiables, el 30% del territorio nacional está controlado por la delincuencia. Hay estados donde el 70% de los municipios son manejados por los criminales.
Esta ley va en contra no sólo de la libertad de expresión que es evidente, sino también de la creación artística de un género que en México tiene ya más de 200 años
Ignoramos si en todas las ligas de béisbol del país se viva una situación como en Baja California, la participación de jugadores nacidos fuera del país, pero con raíces mexicanas.