A mis amigos en el extranjero les digo que sí veo aquí graves señales de autoritarismo, pero que yo no creo, todavía, que Estados Unidos sea una dictadura.
El insaciable Trump seguirá presionando y chantajeando, y es probable que el Gobierno mexicano seguirá atendiendo los imperiosos paquetes de “información complementaria” proveniente del Norte...