AMLO se hace presente porque la narcopolítica que toleró persigue hoy a Morena. Vuelve porque Estados Unidos ha comenzado a hacer las preguntas que en México nadie quiso formular. Y regresa, sobre todo, porque tiene miedo.
La cobertura y la calidad de la educación están cayendo en el País. En Oaxaca y los estados que controla la CNTE la actual huelga ha dejado a más de un millón de niños sin clases.
Dan la idea de que están en un proceso de adoctrinamiento, y que aceptan todo lo que se les dice, si viene de los canales oficiales, que ellos saben cuáles son. Asumen lo que se les dice como Palabra de Dios.
Los políticos no son ciegos y saben cómo exacerbar el malestar acumulado tras décadas de malos gobiernos, violencia, inseguridad, crecimiento económico mínimo y oportunidades perdidas para varias generaciones.