El Imparcial / Mundo / Premios Nobel

Nobel de Física 2026 reconoce a Francis Halzen por IceCube, el observatorio de un kilómetro cúbico de hielo que detecta neutrinos capaces de revelar el origen de fenómenos cósmicos

Su trabajo abrió una nueva forma de estudiar el universo mediante partículas que pueden atravesar grandes distancias sin desviarse.

Nobel de Física 2026 reconoce a Francis Halzen por IceCube, el observatorio de un kilómetro cúbico de hielo que detecta neutrinos capaces de revelar el origen de fenómenos cósmicos

Francis Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin–Madison, fue reconocido con el Premio Nobel de Física 2026 por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. El anuncio fue realizado este 6 de octubre de 2026 por la Real Academia Sueca de Ciencias, institución responsable de otorgar el reconocimiento.

El trabajo de Halzen permitió desarrollar una nueva forma de estudiar el universo. Su propuesta consistió en aprovechar el hielo del Polo Sur como un enorme detector capaz de registrar las señales producidas cuando los neutrinos interactúan con la materia.

El resultado fue IceCube, un observatorio instalado bajo el hielo antártico que permite rastrear partículas procedentes de regiones lejanas del cosmos.

¿Quién es Francis Halzen?

Francis Halzen nació el 23 de marzo de 1944 en Tienen, Bélgica. Obtuvo su doctorado en 1969 por KU Leuven, en Bélgica, y es profesor de la Universidad de Wisconsin–Madison, en Estados Unidos.

El Premio Nobel de Física 2026 le fue otorgado por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico.

El premio tiene una dotación de 12 millones de coronas suecas.

Te puede interesar: El Nobel de Medicina 2026 reconoce a Peter Hegemann, Georg Nagel y Karl Deisseroth por desarrollar la optogenética, una técnica que usa luz para controlar neuronas y estudiar enfermedades como Alzheimer, Parkinson y depresión

¿Qué son los neutrinos y por qué son tan difíciles de detectar?

Los neutrinos son partículas que no tienen carga eléctrica y poseen una masa extremadamente pequeña. Una de sus principales características es que interactúan muy poco con la materia.

Esto significa que pueden atravesar cuerpos, planetas e incluso la Tierra sin que las personas perciban su presencia. El comunicado de la Real Academia Sueca de Ciencias explica que pasan a través de nuestros cuerpos y que solo en casos muy poco frecuentes un neutrino interactúa con el núcleo de un átomo.

Precisamente esa característica representa un reto para los científicos. Para detectarlos se necesitan instrumentos capaces de registrar las señales producidas durante las escasas ocasiones en las que estas partículas chocan con la materia.

En el caso de IceCube, esas interacciones pueden producir destellos de luz que son registrados por sensores instalados dentro del hielo antártico.

¿Qué descubrió Francis Halzen con IceCube?

La propuesta de Halzen comenzó a tomar forma en la década de 1980. En 1988 presentó su visión de utilizar el hielo del Polo Sur para detectar neutrinos.

El sitio ofrecía condiciones que podían favorecer el experimento: el hielo es transparente en determinadas condiciones y permite que los sensores detecten los destellos de luz provocados por las interacciones de los neutrinos. Además, el Polo Sur presenta condiciones de estabilidad geológica y está libre de algunas fuentes de interferencia.

La idea requería construir un detector de enormes dimensiones. Los neutrinos cósmicos de muy alta energía son poco frecuentes, por lo que era necesario disponer de un volumen muy grande de hielo para registrar suficientes interacciones.

Así nació IceCube, un observatorio que ocupa aproximadamente un kilómetro cúbico de hielo y cuya construcción terminó en 2011. Posteriormente, los investigadores detectaron neutrinos de alta energía y pudieron establecer que algunos procedían de regiones situadas mucho más allá del Sistema Solar.

Con ello comenzó una nueva etapa en la búsqueda de las fuentes de neutrinos del universo.

¿Por qué los neutrinos permiten estudiar el universo de otra manera?

El universo contiene fenómenos capaces de acelerar partículas hasta alcanzar energías muy superiores a las que pueden producirse en los laboratorios terrestres. Sin embargo, los científicos todavía buscan determinar con precisión dónde se encuentran estos aceleradores naturales y qué procesos ocurren en su interior.

Los neutrinos pueden ayudar a responder esas preguntas porque, a diferencia de otras partículas, no tienen carga eléctrica.

Las partículas cargadas, como los protones, pueden modificar su trayectoria al atravesar los campos magnéticos presentes en el espacio. Por esa razón, seguir su recorrido hacia atrás no permite determinar fácilmente cuál fue su lugar de origen.

Los neutrinos no tienen ese problema. Su trayectoria puede conservar información sobre la región donde fueron producidos.

Además, los neutrinos de alta energía pueden atravesar grandes cantidades de materia y radiación sin sufrir las mismas alteraciones que otros mensajeros cósmicos. Esto abre la posibilidad de estudiar regiones del universo que pueden ser difíciles de observar mediante otras formas de radiación.

Una historia que comenzó con los neutrinos del Sol

IceCube no surgió de manera aislada. Su desarrollo forma parte de varias décadas de investigación sobre los neutrinos.

En la década de 1960, Raymond Davis Jr. logró observar neutrinos procedentes del Sol. Posteriormente, el equipo de Masatoshi Koshiba, en el observatorio Kamiokande de Japón, consiguió determinar información sobre la trayectoria de estas partículas y relacionarlas con su origen.

En 1987, Kamiokande detectó una lluvia de neutrinos asociada con una supernova ubicada en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia cercana a la Vía Láctea. Las observaciones fueron complementadas con mediciones realizadas de manera simultánea en Estados Unidos y la entonces Unión Soviética.

Estos avances demostraron que los neutrinos podían utilizarse para estudiar fenómenos astronómicos.

Por sus contribuciones en este campo, Raymond Davis Jr. y Masatoshi Koshiba recibieron el Premio Nobel de Física 2002.

¿Qué busca descubrir IceCube en el futuro?

La meta de IceCube va más allá de detectar neutrinos. Los investigadores quieren identificar de manera precisa las fuentes que los producen.

Una de las candidatas es la galaxia activa NGC 1068, también conocida como M77. De acuerdo con la información proporcionada por el comité del Nobel, 79 de los neutrinos registrados por IceCube parecen proceder de la dirección de esta galaxia.

Sin embargo, estos datos todavía no permiten confirmar de manera definitiva que NGC 1068 sea una fuente de neutrinos.

La razón es que se necesitan más observaciones. Cuantos más neutrinos consiga registrar el observatorio, mayores serán las posibilidades de determinar su procedencia y establecer una relación estadística más sólida con determinados objetos cósmicos.

¿Qué representa el Nobel para la astronomía?

El reconocimiento a Francis Halzen destaca una forma distinta de observar el universo.

Hasta ahora, gran parte de la astronomía se ha basado en la información transportada por diferentes tipos de luz y otras señales. Los neutrinos ofrecen otro tipo de información porque pueden viajar desde regiones extremas del cosmos sin modificar su trayectoria de la misma manera que las partículas cargadas.

Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física, destacó el trabajo de Halzen al señalar que encabezó a un equipo internacional de investigadores e ingenieros que hizo posible el desarrollo del instrumento.

Su tenacidad y visión científica han abierto el camino hacia un nuevo tipo de astronomía”, afirmó.

Las interacciones registradas de manera continua por IceCube pueden aportar información sobre los ambientes en los que se generan los neutrinos de alta energía y, eventualmente, permitir el descubrimiento de fenómenos cósmicos que todavía no han sido identificados.

Te puede interesar: “De las lunas, la de octubre es la más hermosa”: Pedro Infante. La ciencia explica si el dicho popular es real o un mito

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados