El inusualmente sinuoso camino de concertación de la reforma electoral... da cuenta de las dificultades de Palacio Nacional para ejercer el control político del presidencialismo clásico.
Dice la presidenta Sheinbaum que su reforma electoral no pretende regresar a un régimen de partido único, pero la forma en que la preparó sugiere exactamente lo contrario.
Hay una triada, que es necesario comprender para explicar la actual situación, y es el bloqueo de mercados, la liberación de los mercados y también la liberación de las fuerzas productivas.
A mis amigos en el extranjero les digo que sí veo aquí graves señales de autoritarismo, pero que yo no creo, todavía, que Estados Unidos sea una dictadura.
El insaciable Trump seguirá presionando y chantajeando, y es probable que el Gobierno mexicano seguirá atendiendo los imperiosos paquetes de “información complementaria” proveniente del Norte...