El presidente Donald Trump esta semana, de nuevo, arremetió en contra de México y la presidenta Claudia Sheinbaum en un discurso de campaña desde la Casa Blanca.
En rigor político, los grandes derrotados son justamente los que pretenden realizar una segunda negociación, luego que les han restregado el fracaso de la primera
Tortuosos manejos de individuos, al mismo tiempo ineptos e indecentes, llevaron a la quiebra a una empresa que en su época fue próspera y boyante: Altos Hornos de México.
Para resolver un problema el primer paso es reconocer su existencia, pero las declaraciones del director Robledo y de la presidenta Sheinbaum sugieren que no están enterados de las vicisitudes que enfrentan los derechohabientes y los trabajadores.
López Obrador no sólo introdujo a militares y marinos a tareas propias de los civiles, para lo cual no están preparados, sino que también los dotó de empresas privadas a nombre de la Secretaría de la Defensa
Sólo hay una manera de resolver los problemas tanto sanitarios como laborales que afronta el Seguro Social: Inyectarle dinero para que pueda hacer frente a sus carencias y a las demandas salariales de sus trabajadores.
Los analistas políticos consideran que el talón de Aquiles de Trump es precisamente el manejo de la economía. Ganó, la elección pasada prometiendo que mejoraría y que se moderarían los precios.
Hace mucho que no leo un reporte tan fantasioso e ingenuo como “Transformación del Estado para el Plan México: Un enfoque por misiones para alcanzar una prosperidad compartida” de Mariana Mazzucato y Lara Merling.
La violencia nos ha acompañado a lo largo de la historia. Si bien los políticos de hoy quieren culpar a los medios o a las malditas redes sociales, no hay ninguna razón para pensar que son el origen de la violencia.
Actualizar los catastros es necesario. Existen ampliaciones de casas que no aparecen en los registros, predios con datos incorrectos e información que no coincide entre dependencias.