La visita de la citada presidenta de la Comunidad de Madrid sirvió para un cierre de filas de segmentos progresistas mexicanos contra las provocaciones y la histeria intervencionista.
Se recorta el ciclo escolar por el calor y por el Mundial. Porque el termómetro sube. Porque el balón rueda. Porque aparentemente la SEP ya no diseña política educativa; ahora produce pronósticos meteorológicos y calendarios deportivos.
México arrastra décadas de rezago educativo. Los resultados académicos son insuficientes, la desigualdad educativa es brutal y millones de jóvenes abandonan la escuela antes de concluir sus estudios.
México no tiene que probar su inocencia. Quien acusa, prueba. El problema es que Trump ha decidido invertir esa carga y tratar una sospecha política como si fuera evidencia diplomática.
El Gobierno de Estados Unidos, no tiene control sobre ningún metro cuadrado del territorio nacional, pero si los grupos del crimen organizado que existen en los diversos espacios de la geografía de nuestro País.
Más que la torpeza del anuncio preocupa el desprecio por la educación. Las prioridades de la SEP en este Gobierno han sido prohibir la venta de alimentos de alto contenido calórico en las escuelas, repartir becas a estudiantes y ahora recortar el calendario escolar.
“El acortamiento del periodo escolar por Mario Delgado, en mala hora secretario de Educación, provocó una reacción casi unánime, hasta el punto en que el cuatrotero tuvo que recular, aunque se escuche mal, y hoy tratará de sacar la pata que metió.”
El otro día me preguntaron qué efecto tendría el caso Rocha Moya en las elecciones intermedias de 2027. “No creo que vaya a perjudicar mucho a Morena”, respondí.