El partido de Trump está jugando con fuego. La disciplina interna, por férrea que sea, no necesariamente se traduce en éxito electoral en la arena más amplia.
“El hecho de que dos compinches -aunque se oiga mal- de Rocha Moya se hayan entregado a la justicia americana -justicia mexicana no hay- ha puesto a temblar a quienes forman la risiblemente llamada Cuarta Transformación”.
Cuando alguien se entrega voluntariamente a la justicia de Estados Unidos, no lo hace por civismo ni por respeto a la ley. Lo hace porque calculó que litigar el caso ante un tribunal le costará más que cooperar.
El desconocimiento, incluso el desprecio del actual Gobierno de México a la sociedad civil organizada, se origina en un pensamiento que confunde Estado con Gobierno, a los que ve como sinónimos.