Pareciera que ahora ha rebasado “Alito” la línea de flexibilidad transexenal con su recurrencia a instancias estadounidenses para denunciar hechos y circunstancias mexicanas.
Si la FGR quisiera realmente aclarar el destino de los normalistas sólo tendría que atender las instrucciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, cuando todavía era independiente.
Cierro los ojos y de pronto me olvido de que estoy en España, y oigo los mismos insultos y argumentos contra los inmigrantes que escucho en los Estados Unidos de Donald Trump.
En un sistema político como el mexicano resultan inadmisibles las coartadas del gobernador Aguirre al negar que hubiera ordenado desaparecer material videográfico muy importante.
Yo me permito sugerir a nuestro gobierno que mire hacia el Oriente, de modo de diversificar nuestros mercados. No es bueno poner todos los huevos en una sola canasta, con perdón sea dicho.
Quieren colgarse de la mañanera, en virtual confesión blanquiazul de que no han podido ni pueden crear sus propias opciones mediáticas realmente llamativas.