En su análisis si en las elecciones de noviembre “hay una avalancha electoral, el cambio más importante será el sicológico, porque Trump empezará a parecerse a la peor de sus pesadillas:
Expresión derechista es “No no no”, pues la gente de esa posición política se opone a todo cambio, con desdén absoluto para Heráclito. De izquierda, en cambio, es eso de decir “Saludo” por decir alabo, elogio, aplaudo. Yo no soy ni de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario y viceversa. ¿De derecha yo? Ni mad...
Porque esto no ocurrió inevitablemente; se permitió que ocurriera. La Secretaría de Cultura y el Inbal administraron el asunto con medias verdades, silencios y eufemismos.
Durante mucho tiempo admiré a las personas que parecían atravesar los golpes de la vida sin quebrarse, las que soportaban pérdidas, decepciones o traiciones con una entereza que yo confundía con fortaleza.
No sólo se quebranta la norma, se va más allá: Se cambia el significado de las palabras evitando así reconocer el uso selectivo de la norma, ofreciendo indulgencias a partidarios y aplicando justicia selectiva a opositores.