Los bajos niveles de los lagos Powell y Mead reflejan la presión que enfrenta el sistema del Río Colorado, del que depende gran parte del suministro de agua de Baja California
El almacenamiento de los dos grandes embalses del Río Colorado cayó a niveles históricos mientras México opera en 2026 con una reducción de su asignación; una académica de CETYS advierte que el crecimiento urbano, las fugas y la dependencia de la cuenca elevan la vulnerabilidad del estado.

BAJA CALIFORNIA.- Los dos grandes reservorios del Río Colorado atraviesan una nueva marca crítica. El almacenamiento conjunto de los lagos Powell y Mead cayó en julio de 2026 a 15 mil 322 millones de metros cúbicos, equivalente a 25.14% de su capacidad, el nivel más bajo registrado en la serie histórica reportada por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Para Baja California, el descenso tiene una implicación directa. El Programa Estatal Hídrico 2022-2027 establece, con información de la Comisión Estatal del Agua correspondiente a 2022, que 83.72% del agua destinada al uso público en el estado proviene del Río Colorado. En Tecate, Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada, la dependencia reportada es de 88%.
La Dra. Marisela Martínez Quiroz, investigadora y académica de Ingeniería en Energías Renovables de CETYS Universidad Campus Tijuana, advirtió que lo que sucede en los embalses estadounidenses debe entenderse como parte de una problemática binacional y no exclusivamente como una crisis del lado de Estados Unidos. CETYS publicó su análisis el 20 de agosto.
La alerta se intensificó durante agosto. Lake Powell descendió a 3 mil 519.91 pies sobre el nivel del mar el 15 de agosto, por debajo de su anterior mínimo de abril de 2023, mientras que Lake Mead también alcanzó este verano su nivel más bajo desde que fue llenado. Powell se encontraba alrededor de 22% de su capacidad durante la segunda mitad del mes.
La situación ocurre en medio de una sequía extendida en el oeste estadounidense. Al 20 de agosto, cerca de 95% de la región Intermountain West se encontraba bajo alguna categoría de sequía, de acuerdo con la actualización federal de Drought.gov.
Baja California ya opera bajo reducciones del Río Colorado
El riesgo no es solamente una proyección a futuro. México ya inició 2026 con ajustes en el volumen disponible del Río Colorado.
La CILA informó que el programa inicial de asignación para México este año es de 1,668.4 millones de metros cúbicos, cifra que considera una reducción de 62 millones de metros cúbicos, además de mecanismos de ahorro recuperable y conservación establecidos en las Actas 323 y 330.
Las reducciones se activan mediante acuerdos binacionales vinculados, entre otros factores, con la elevación proyectada de Lake Mead. Esto significa que un embalse bajo no equivale automáticamente a un corte inmediato del servicio urbano en Baja California, pero sí aumenta la presión sobre un sistema del que depende buena parte del abastecimiento estatal.
El antecedente ya había sido documentado por EL IMPARCIAL, cuando autoridades estatales señalaron que Baja California tendría una reducción de agua del Río Colorado durante 2026, aunque afirmaron que el suministro urbano se mantendría mediante infraestructura y programas de conservación. Tendrá BC recorte del río Colorado; Estado asegura suministro de agua
Martínez Quiroz considera que la presión no proviene únicamente de la sequía. El crecimiento poblacional y urbano aumenta la demanda mientras buena parte de la infraestructura hidráulica requiere mantenimiento y modernización.
“El incremento en el consumo, asociado al crecimiento de la población, junto con la reducción de los envíos de agua desde Estados Unidos, complica más el panorama para Baja California”, señaló la investigadora.
A ello se suman las fugas en las redes y la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento. En Mexicali, por ejemplo, durante 2025 se reutilizaron 42.4 millones de metros cúbicos de aguas residuales tratadas, de acuerdo con datos de la CESPM publicados previamente por EL IMPARCIAL. Mexicali reutiliza 6 de cada 10 litros de aguas residuales
Las reglas del Río Colorado cambiarán después de 2026
La caída de los embalses ocurre justo cuando Estados Unidos redefine la forma en que operará el sistema a partir de 2027.
El Bureau of Reclamation publicó el 31 de julio de 2026 su Estudio Final de Impacto Ambiental para las operaciones posteriores a 2026 de Powell y Mead. El documento plantea un marco adaptable para administrar el sistema durante la próxima década, hasta 2036.
Sin embargo, el estudio ambiental no debe confundirse con las reglas definitivas ya vigentes. El Departamento del Interior prevé emitir el Record of Decision y los lineamientos operativos antes del 1 de octubre de 2026, cuando comiencen las nuevas operaciones.
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La dimensión binacional seguirá siendo clave. El propio estudio federal reconoce que el Río Colorado abastece a siete estados estadounidenses y a México, mientras que cualquier aplicación futura relacionada con las entregas mexicanas deberá atender el Tratado de Aguas de 1944 y los mecanismos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
En el Valle Imperial ya se han aplicado medidas para conservar agua en Lake Mead. El Distrito de Irrigación Imperial amplió en 2026 su programa para generar hasta 100 mil acres-pie adicionales de agua conservada, destinados a permanecer almacenados en el embalse. El Lago Mead se seca y el Valle Imperial responde; agricultores conservarán 100 mil acres-pie extra en 2026
Qué significa la caída de Powell y Mead para Baja California
La marca histórica de los embalses no implica, por sí sola, que Baja California vaya a enfrentar cortes generalizados de agua de manera inmediata. Sí confirma, en cambio, que el margen de almacenamiento que ha permitido amortiguar años secos es cada vez menor y que las decisiones binacionales sobre conservación y asignaciones tendrán mayor peso.
Para Martínez Quiroz, la respuesta deberá incluir uso racional del agua, modernización de infraestructura, reducción de fugas y planeación bajo escenarios de mayor incertidumbre. También será indispensable mantener la cooperación entre México y Estados Unidos.
La urgencia queda reflejada en los propios datos oficiales: a principios de agosto, el Bureau of Reclamation reportaba a Powell en 23% de su capacidad y a Mead en 27%. El sistema completo del Río Colorado almacenaba 32% de su capacidad, frente a 39% un año antes.
Las cifras detrás de la alerta
- 25.14%: capacidad conjunta a la que estaban Powell y Mead en julio de 2026, según la CILA.
- 83.72%: proporción del agua de uso público de Baja California que el Programa Estatal Hídrico atribuye al Río Colorado, con datos de 2022.
- 1,668.4 millones de m³: programa inicial de asignación de agua del Río Colorado para México en 2026.
- 62 millones de m³: reducción considerada para México este año dentro de los acuerdos binacionales.
- 3,519.91 pies: elevación con la que Powell rompió en agosto su anterior mínimo histórico.
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