Mientras en México la LEY exige centros laborales seguros y saludables, en España desde el 2024 los trabajadores solo por el calor extremo, pueden usar permisos climáticos y recibir remuneración hasta por cuatro días
Las olas de calor ya no son solo un asunto meteorológico. También se han convertido en un tema laboral.

Esta semana en España, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, recordó que las personas trabajadoras pueden acogerse a los llamados “permisos climáticos” durante episodios de calor extremo, cuando exista un riesgo grave e inminente para su seguridad o salud. En México, en cambio, la Ley Federal del Trabajo no contempla una ausencia automática por calor, pero sí obliga a los patrones a garantizar condiciones seguras y aplicar medidas preventivas.
Yolanda Díaz pidió a las empresas españolas extremar medidas de protección durante la ola de calor. La ministra señaló que los centros de trabajo deben priorizar la salud de sus plantillas, facilitar hidratación y adaptar horarios cuando sea necesario, según Infobae y El País.
“Que nadie corra riesgo”, enfatizó en entrevista con varios medios de comunicación españoles.
También subrayó que las empresas pueden y deben adaptar las jornadas laborales para evitar la exposición en las horas de mayor temperatura.
Qué son los permisos climáticos en España
Los permisos climáticos son ausencias retribuidas previstas en el Estatuto de los Trabajadores.
Aplican cuando una persona no puede llegar a su centro de trabajo por restricciones, limitaciones o recomendaciones de autoridades competentes, o cuando existe un riesgo grave e inminente derivado de una catástrofe o fenómeno meteorológico adverso. El permiso puede ser de hasta cuatro días.
Durante ese tiempo, la persona trabajadora conserva su derecho a remuneración y no está obligada a recuperar las horas no trabajadas.
En qué casos puede aplicarse el permiso
El permiso no se activa por cualquier día caluroso. Debe existir una situación que impida acudir al trabajo o que represente un riesgo grave e inminente para la seguridad o la salud.
Puede tratarse de calor extremo, lluvias intensas, inundaciones, incendios, vientos peligrosos, restricciones de movilidad o una alerta oficial que haga inseguro el traslado o la permanencia en el centro laboral.

Si el trabajo puede hacerse a distancia y las comunicaciones lo permiten, la empresa puede establecer teletrabajo con los medios necesarios.
Qué pasa si el riesgo dura más de cuatro días
La norma española prevé que, si pasan los cuatro días y las circunstancias continúan, el permiso puede prolongarse hasta que desaparezca el motivo que lo justificó.
La empresa también puede recurrir a mecanismos laborales como suspensión del contrato o reducción de jornada por fuerza mayor, conforme al procedimiento legal aplicable.
Esto busca evitar que el trabajador tenga que elegir entre su salario y su seguridad durante una emergencia climática.
Por qué se incorporó esta medida
Los permisos climáticos fueron incorporados tras las reformas impulsadas después de la DANA que afectó gravemente a la Comunidad Valenciana en 2024. Entró en vigor el Real Decreto-ley 8/2024 del Boletín Oficial del Estado (BOE).
La medida busca responder a un nuevo escenario laboral: fenómenos meteorológicos más frecuentes, intensos y peligrosos.
El objetivo es que las empresas tengan reglas claras ante emergencias climáticas y que las personas trabajadoras no sean sancionadas por proteger su vida o integridad física.
¿Qué pasa con el calor en México?
De acuerdo con especialistas del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM y del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, el país podría registrar un aumento de hasta 1.9 °C en su temperatura anual promedio durante el periodo 2020-2040 si las emisiones globales de gases de efecto invernadero continúan en una trayectoria similar a la actual.
Para mediados de siglo, el incremento podría llegar a 2.9 °C y, hacia finales del siglo, alcanzar 5.3 °C, según un comunicado de la UNAM del pasado 20 de enero de 2025.

México se calienta y el impacto ya se siente
Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, advirtió que la humanidad vive un momento crítico.
El especialista explicó que, si el mundo mantiene el actual ritmo de emisiones, México enfrentará un incremento sostenido de temperatura durante las próximas décadas.
Ese calentamiento no se limita a tener días más calurosos. También puede modificar lluvias, sequías, disponibilidad de agua, productividad agrícola, salud pública, consumo de energía y riesgos por fenómenos extremos.
Por eso, el cambio climático debe entenderse como un asunto de vida diaria y no solo como un tema ambiental.
Jorge Zavala Hidalgo, director del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, fue claro al señalar que el país debe tomar decisiones con perspectiva climática.
“Todo el planeta se está calentando y por supuesto nuestro país es afectado, por lo que todas las actividades, referentes a cualquier ámbito: salud, educación, economía, deben hacerse con perspectiva de cambio climático”, consideró.
Salud: más calor también significa más riesgos
El impacto en salud es uno de los más directos.
Las olas de calor pueden provocar deshidratación, agotamiento, golpes de calor y complicaciones en personas mayores, niñas, niños, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas.
También pueden aumentar algunos padecimientos asociados a mala calidad del aire, contaminación, estrés térmico y falta de agua.
En zonas urbanas, las islas de calor pueden agravar la situación, sobre todo en colonias con poco arbolado, muchas superficies de concreto y viviendas mal ventiladas.
Por eso, la adaptación climática también debe ser una política de salud pública.

Economía: el calor también tiene costo
El cambio climático puede afectar la economía de varias formas.
Puede reducir rendimientos agrícolas, elevar costos de seguros, dañar infraestructura, aumentar gastos de salud y afectar productividad laboral.
Trabajar bajo calor extremo puede ser peligroso y menos eficiente, especialmente en construcción, campo, transporte, cocina, vigilancia, reparto y actividades industriales.
Te puede interesar: Europa enfrenta una histórica ola de calor con temperaturas de hasta 44 grados y récords en varios países
Las empresas también enfrentan riesgos por interrupciones de suministro, escasez de agua, aumento de energía y daños por lluvias extremas.
Por eso, la perspectiva climática ya no es opcional para la economía. Es parte de la planeación de riesgos.
Las leyes: Lo que se sabe en México
En México no existe un permiso climático automático equivalente al de España. Eso significa que una persona trabajadora no puede faltar por decisión propia solo porque hace calor, salvo que exista autorización del patrón, incapacidad médica, suspensión oficial de actividades o una condición de riesgo comprobable que deba atenderse conforme a la normatividad.
Faltar sin justificación puede generar descuentos o medidas internas, según el caso. Sin embargo, esto no significa que las empresas puedan ignorar el calor.
Qué obliga la ley mexicana a los patrones
La Ley Federal del Trabajo establece que el trabajo debe realizarse en condiciones que aseguren la vida digna y la salud de las personas trabajadoras. Además, las empresas deben cumplir normas de seguridad, salud y medio ambiente laboral.
En casos de altas temperaturas, esto implica prevenir riesgos, evaluar condiciones, ajustar actividades y proporcionar medidas de protección.
El calor extremo no siempre da derecho a faltar, pero sí obliga al patrón a actuar.
Qué dice la NOM-015-STPS-2001
La NOM-015-STPS-2001 regula las condiciones térmicas elevadas o abatidas en los centros de trabajo. Su objetivo es establecer condiciones de seguridad e higiene, así como niveles y tiempos máximos permisibles de exposición cuando el calor o el frío puedan alterar la salud de los trabajadores.
La norma aplica cuando existe exposición a condiciones térmicas que puedan hacer que la temperatura corporal sea inferior a 36 °C o superior a 38 °C.
También exige reconocimiento, evaluación y control de riesgos.
La norma completa aquí.
En centros laborales con exposición a calor, las medidas pueden incluir pausas de descanso, acceso constante a agua, reducción de tiempos de exposición, sombra, ventilación, equipo de protección, capacitación y vigilancia médica.
Cuando la temperatura corporal de un trabajador llega a 38 °C o más, la norma establece que debe retirarse de la exposición y someterse a vigilancia médica.
Esto es clave para prevenir golpes de calor y complicaciones. La obligación no depende de que el trabajador se queje. Forma parte de la prevención laboral.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Canícula 2026 en México: el periodo de calor más intenso del año traerá más de 40 días con temperaturas de hasta 45 °C, menos lluvias y riesgo de golpes de calor; ¿cuándo comienza?

Golpes de calor ya han dejado 264 muertes en México durante 2026; Salud alerta por síntomas graves y riesgo ante temperaturas extremas

Activan alerta por calor extremo en Yuma; temperaturas podrían alcanzar los 46 grados

Arranca ola de calor en Mexicali; prevén temperaturas superiores a 42 grados

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados