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Cómo usar la IA para estudiar antes de un examen sin depender de ella y aprovecharla mejor

La inteligencia artificial puede facilitar el estudio antes de un examen, siempre que se utilice para practicar, resolver dudas y reforzar conocimientos sin sustituir la preparación.

Cómo usar la IA para estudiar antes de un examen sin depender de ella y aprovecharla mejor
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La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta útil para preparar un examen, pero utilizarla para obtener respuestas rápidas no necesariamente significa aprender. La diferencia está en cómo se incorpora al estudio: puede servir para explicar conceptos, crear ejercicios, detectar errores y organizar un plan de repaso, siempre que el estudiante mantenga el papel principal en el proceso.

El uso de estas herramientas ya forma parte de las prácticas escolares de muchos niños y adolescentes. Un informe de Argentinos por la Educación, elaborado junto con investigadores del MIT y basado en datos de UNICEF y UNESCO, señala que 58% de los argentinos de entre 9 y 17 años ha utilizado inteligencia artificial generativa y, entre quienes la usan, 66% la emplea para resolver trabajos escolares. El documento también advierte sobre riesgos como el aprendizaje superficial, la pérdida de pensamiento crítico, la deshonestidad académica y los sesgos algorítmicos.

Por ello, antes de un examen conviene utilizar la IA como una especie de asistente de estudio y no como sustituto de la preparación.

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¿Cómo puede ayudarte la IA a estudiar?

Una de las formas más prácticas de utilizarla es pedirle que explique un tema que no quedó claro en clase.

En lugar de solicitar simplemente un resumen, el estudiante puede plantear preguntas específicas y pedir una explicación adaptada a su nivel. También puede solicitar ejemplos, analogías o ejercicios para comprobar si realmente comprendió el concepto.

Otra opción es convertir los apuntes en material de práctica. La IA puede ayudar a generar preguntas de opción múltiple, ejercicios abiertos o pequeñas evaluaciones que permitan identificar qué temas necesitan mayor atención.

Esto resulta especialmente útil porque obliga al estudiante a recuperar la información de memoria en lugar de limitarse a leerla nuevamente.

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Pídele a la IA que te haga preguntas, no que haga el examen por ti

Una de las estrategias más útiles consiste en utilizar la inteligencia artificial como simulador.

Por ejemplo, después de estudiar un capítulo, se puede pedir:

  • Que formule 10 preguntas sobre el contenido.
  • Que no muestre las respuestas inmediatamente.
  • Que aumente la dificultad progresivamente.
  • Que explique por qué una respuesta es correcta o incorrecta.
  • Que genere nuevas preguntas sobre los temas que se respondieron mal.

De esta manera, la herramienta deja de ser un mecanismo para copiar información y se convierte en una forma de practicar.

La recomendación es intentar responder primero sin consultar la respuesta generada por la IA. El objetivo es comprobar qué tanto recuerda el estudiante por sí mismo.

También puede ayudarte a encontrar tus puntos débiles

Otra posibilidad consiste en pedirle que analice los errores cometidos durante una sesión de práctica.

Si un estudiante falla repetidamente preguntas relacionadas con un mismo concepto, puede solicitar una explicación diferente y posteriormente volver a resolver ejercicios sobre ese tema.

Las respuestas generadas por inteligencia artificial deben ser revisadas antes de utilizarse como material de estudio. La Universidad Autónoma de Baja California ha señalado que estas herramientas todavía se encuentran en desarrollo y que su incorporación a la educación requiere un uso responsable, ético y acompañado de supervisión humana para garantizar la calidad de la información.

Por eso, para estudiar materias donde la precisión sea fundamental, conviene contrastar los datos con los libros, apuntes, materiales proporcionados por el profesor o fuentes académicas confiables.

La IA no debe reemplazar tus propios apuntes

Una mala estrategia sería introducir todo el material de una materia en una herramienta y pedirle que genere un resumen para después memorizarlo sin revisar el contenido original.

El estudiante puede perder información importante o aceptar como correcta una explicación equivocada.

Una mejor alternativa es utilizarla después de haber revisado el material de clase. Así puede servir para aclarar dudas, reorganizar conceptos o generar ejercicios a partir de conocimientos que el estudiante ya está trabajando.

La recomendación coincide con el enfoque de uso responsable que distintas instituciones educativas están adoptando.

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Qué hacer el día anterior al examen

La noche anterior no debería convertirse en una sesión interminable de estudio.

Una estrategia más útil es realizar un repaso de los conceptos principales y concentrarse en aquellos temas que todavía generan dudas.

También es recomendable preparar con anticipación todo lo necesario para el examen: materiales permitidos, identificación, calculadora si corresponde, ubicación del aula o dispositivo que se utilizará y horario.

Después, lo ideal es dormir lo suficiente. Sacrificar horas de sueño para intentar memorizar grandes cantidades de información puede terminar afectando la concentración y el rendimiento durante la evaluación.

La IA puede ayudarte, pero el aprendizaje sigue siendo tuyo

El crecimiento de estas herramientas está obligando a las escuelas y universidades a establecer nuevas reglas. En México, por ejemplo, una iniciativa presentada en 2026 propone incorporar expresamente la inteligencia artificial y su uso ético en los planes y programas de estudio, además de contemplar criterios de protección de datos y transparencia. La propuesta todavía requiere avanzar por el proceso legislativo antes de convertirse en una obligación.

Esto refleja una discusión que va más allá de si los estudiantes pueden utilizar ChatGPT u otras herramientas: la pregunta central es cómo aprovecharlas sin eliminar el esfuerzo intelectual que permite aprender.

Para un examen, la mejor combinación sigue siendo sencilla: estudiar el material, practicar sin ayuda, identificar errores, utilizar la IA para resolver dudas y llegar a la evaluación descansado.

La tecnología puede acelerar algunas partes del proceso, pero no puede sustituir la comprensión que el estudiante necesita demostrar cuando llega el momento de cerrar los apuntes y responder por sí mismo.

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Las claves para estudiar con IA sin depender de ella

  • Úsala como tutor: pídele explicaciones, ejemplos y ejercicios.
  • Practica antes de consultar: intenta responder las preguntas por tu cuenta.
  • Comprueba la información: contrasta datos importantes con fuentes académicas o materiales de clase.
  • Identifica tus errores: utiliza la IA para saber qué temas necesitas reforzar.
  • No estudies toda la noche: el descanso forma parte de la preparación para el examen.

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