Científicos descubren cómo una proteína de tardígrado reduce hasta 40% el daño de la radiación en células humanas
La proteína Dsup actúa como un escudo molecular que reduce las rupturas del ADN, aunque su capacidad para proteger a un organismo completo todavía no está demostrada.

Una proteína que ayuda a los tardígrados a resistir condiciones extremas también puede reducir el daño que la radiación provoca en el ADN de células humanas cultivadas.
El hallazgo, realizado originalmente hace una década, mostró que la proteína Dsup puede disminuir las rupturas del material genético cuando las células son expuestas a rayos X. Nuevas investigaciones han permitido entender mejor cómo funciona este mecanismo y cuáles son sus límites.
La proteína fue identificada por investigadores de la Universidad de Tokio al estudiar el genoma de Ramazzottius varieornatus, una especie de tardígrado conocida por su resistencia.
Los resultados de aquel trabajo mostraron que parte de esa capacidad podía trasladarse a células humanas mediante la producción de Dsup.
El avance no significa que los seres humanos puedan volverse resistentes a la radiación. Hasta ahora, los resultados se han observado en células cultivadas en laboratorio, y todavía no está demostrado que la proteína pueda ofrecer la misma protección dentro de un organismo completo.
¿Qué son los tardígrados y por qué interesa su resistencia?
Los tardígrados son animales microscópicos capaces de soportar condiciones que resultarían letales para muchos otros organismos. Algunas especies pueden sobrevivir a desecación extrema, temperaturas muy bajas y niveles elevados de radiación.
Esa capacidad llevó a los investigadores a buscar qué mecanismos permiten que sus células soporten condiciones tan adversas.
En 2016, científicos japoneses estudiaron el genoma de Ramazzottius varieornatus y encontraron una proteína que se acumulaba alrededor del material genético. La llamaron Dsup, abreviatura de Damage suppressor.
La pregunta era si esa proteína podía cumplir una función similar cuando se introducía en células de otra especie.
¿Qué pasó cuando introdujeron Dsup en células humanas?
Para comprobarlo, los investigadores incorporaron en células humanas HEK293 la información genética necesaria para producir Dsup.
Después compararon esas células modificadas con otras que no producían la proteína y las expusieron a rayos X.
La diferencia apareció al analizar el ADN después de una dosis de 10 Gy. En las células utilizadas como control, alrededor del 33% del ADN analizado aparecía fragmentado.
En las células capaces de producir Dsup, esa proporción bajó hasta aproximadamente 16%.
Otros análisis realizados por los investigadores calcularon una reducción cercana al 40% en determinadas rupturas del ADN. Además, las células modificadas conservaron mejor su capacidad para proliferar después de la exposición a la radiación.
Estos resultados mostraron que una proteína propia de los tardígrados podía reducir parte del daño provocado por la radiación en células humanas cultivadas.

¿Cómo protege Dsup al ADN?
El experimento dejó una pregunta abierta durante años: ¿cómo consigue Dsup proteger el material genético?
Una investigación publicada en 2019 encontró que la proteína se une a los nucleosomas, unas estructuras alrededor de las cuales se empaqueta el ADN dentro del núcleo de las células.
A partir de ahí, los investigadores plantearon que Dsup puede actuar como una especie de escudo molecular frente a los radicales hidroxilo.
Estas moléculas son altamente reactivas y pueden producirse como consecuencia de la radiación ionizante. Una vez formadas, pueden atacar el ADN y provocar daños en su estructura.
Por eso, el papel de Dsup no parece limitarse a reparar el material genético después de que haya sido afectado. Parte de su función consiste en reducir el daño antes de que ocurra.
¿Qué descubrieron las investigaciones más recientes?
La investigación sobre Dsup continuó después del experimento inicial.
Un estudio publicado en 2026 en Biophysical Journal logró observar la interacción entre la proteína y el ADN dentro de células de mamífero vivas.
Los investigadores también encontraron que células HEK293T que producían Dsup sobrevivían mejor cuando eran sometidas a estrés oxidativo mediante peróxido de hidrógeno.
Los resultados respaldan la idea de que Dsup puede ayudar a las células a soportar condiciones que dañan su material genético.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre proteger células en laboratorio y conseguir el mismo efecto en un organismo completo.
¿Podría utilizarse para proteger a las personas?
El funcionamiento de Dsup ha despertado interés por sus posibles aplicaciones. Comprender este mecanismo podría ayudar a estudiar nuevas formas de proteger células sanas frente a determinados tipos de radiación.
También podría servir como punto de partida para investigar estrategias destinadas a reducir los efectos de la radiación espacial.
Pero todavía existe un largo camino entre esos resultados y una aplicación en seres humanos. No está demostrado que Dsup pueda proteger de la misma manera a un organismo completo, y existen obstáculos relacionados con la seguridad, la distribución de la proteína y sus posibles efectos biológicos a largo plazo.
Por ahora, el resultado comprobado es más concreto: una proteína desarrollada por un animal microscópico puede funcionar dentro de células humanas cultivadas y reducir parte del daño que la radiación provoca en su ADN.
Las investigaciones posteriores han permitido entender mejor cómo ocurre esa protección, pero todavía no permiten considerar a Dsup como una solución para proteger a las personas de la radiación.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí





Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados