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47 animales víctimas del tráfico ilegal regresaron de Uruguay a Argentina y ahora deberán pasar por controles sanitarios y rehabilitación antes de que los especialistas determinen si pueden volver a vivir en libertad

La repatriación incluyó cardenales amarillos, loros habladores y tortugas terrestres. Cada grupo tendrá un proceso de atención distinto y su liberación dependerá de las evaluaciones de los especialistas

47 animales víctimas del tráfico ilegal regresaron de Uruguay a Argentina y ahora deberán pasar por controles sanitarios y rehabilitación antes de que los especialistas determinen si pueden volver a vivir en libertad

La devolución de 47 animales silvestres desde Uruguay a Argentina abrió una nueva etapa para ejemplares que fueron víctimas del tráfico ilegal. Después de cruzar la frontera, las aves y las tortugas quedaron bajo atención especializada, con procedimientos que permitirán evaluar su estado de salud y determinar si reúnen las condiciones para regresar a sus hábitats naturales.

Según información de los ministerios de Ambiente de Uruguay y de las autoridades argentinas, el traslado se concretó el 22 de octubre de 2026, mediante la coordinación de organismos de ambos países, informa Infobae. El grupo contabilizado por Argentina está integrado por ocho cardenales amarillos, 20 loros habladores y 19 tortugas terrestres. El Ministerio de Ambiente uruguayo, por su parte, informó de 48 ejemplares al incluir también un soldadito común.

La diferencia en el conteo no debe confundirse con dos operaciones distintas. Las autoridades manejaron cifras diferentes porque el registro uruguayo incluyó un ave adicional que no aparece en el listado argentino de 47 animales.

El regreso a Argentina tampoco significa que los ejemplares puedan ser liberados de inmediato. Antes de considerar esa posibilidad, los especialistas deben revisar las condiciones sanitarias y evaluar las necesidades de cada especie.

Qué ocurrirá con los animales después de su regreso

El destino de los ejemplares se definió de acuerdo con el grupo al que pertenecen. Las autoridades argentinas informaron que las aves pasarían por una etapa de cuarentena, mientras que las tortugas fueron trasladadas a un centro especializado en fauna silvestre.

Los cardenales amarillos pasarán por cuarentena y rehabilitación

Los ocho cardenales amarillos fueron enviados a una estación de cuarentena del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Después de esa etapa, el plan contempla su traslado al programa de conservación de la Fundación Temaikèn, donde recibirán atención para avanzar en su rehabilitación.

El objetivo es evaluar si pueden ser liberados posteriormente. Sin embargo, las fuentes oficiales consultadas no establecen una fecha para su posible regreso a la naturaleza ni garantizan que todos los ejemplares puedan completar el proceso.

Esta especie requiere especial atención porque se encuentra en peligro de extinción. La captura para mantener aves en cautiverio forma parte de las amenazas que enfrentan sus poblaciones.

Los loros habladores serán evaluados en Santa Fe

Los 20 loros habladores también fueron trasladados a cuarentena bajo supervisión sanitaria. El plan contempla que después continúen su proceso en el Centro de Rescate La Esmeralda, ubicado en la provincia argentina de Santa Fe.

En ese lugar se evaluarán sus condiciones y las posibilidades de que puedan regresar a su entorno natural. La decisión dependerá de los resultados del proceso de atención, por lo que no se puede asegurar que todos los ejemplares sean liberados.

Las tortugas terrestres ya están en un centro de rescate

Las 19 tortugas terrestres fueron trasladadas al Centro de Rescate La Esmeralda para continuar con su atención especializada.

Su recuperación también requiere una evaluación individual. El traslado a un centro de rescate permite dar seguimiento a sus condiciones, pero no equivale a una liberación ni confirma que los ejemplares estén listos para vivir nuevamente en libertad.

Cómo determinaron que los animales debían regresar a Argentina

La repatriación no dependió únicamente del traslado físico de los ejemplares. Las autoridades uruguayas también recurrieron a estudios genéticos para investigar su procedencia.

El Ministerio de Ambiente de Uruguay informó que análisis realizados por el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable identificaron características genéticas de origen argentino en ejemplares estudiados. Estos resultados contribuyeron a sustentar el proceso de devolución.

La identificación del origen es relevante en los casos de tráfico de fauna silvestre porque permite aportar evidencia sobre la procedencia de los animales y orientar las decisiones relacionadas con su destino.

En esta operación, la coordinación entre ambos países permitió organizar la repatriación y establecer las etapas posteriores de atención. La información oficial no precisa que todos los ejemplares hayan sido sometidos individualmente a las mismas pruebas genéticas, por lo que no debe atribuirse ese procedimiento a cada uno sin confirmación.

Por qué el tráfico ilegal pone en riesgo a la fauna silvestre

El tráfico de animales silvestres implica su captura, transporte, tenencia o comercialización fuera de los mecanismos autorizados. Además de afectar a los ejemplares retirados de su ambiente, puede ejercer presión sobre las poblaciones de las especies involucradas.

En el caso del cardenal amarillo, la demanda de aves para mantenerlas en jaulas representa una amenaza para su conservación. La captura y el traslado fuera de su entorno pueden separar a los ejemplares de las condiciones que necesitan para alimentarse, desplazarse y reproducirse.

La recuperación de animales decomisados no se limita a atender lesiones o problemas de salud. También es necesario valorar si pueden adaptarse nuevamente a la vida silvestre y si su liberación resulta adecuada para su especie.

Por esa razón, el rescate y la repatriación son etapas de un proceso más amplio, que puede incluir cuarentena, atención veterinaria, rehabilitación y evaluación antes de una posible liberación.

Una operación que requirió cooperación entre dos países

La devolución se realizó con la participación de organismos ambientales, sanitarios y aduaneros de Argentina y Uruguay, dentro del marco de cooperación internacional para combatir el tráfico de especies protegidas.

Las autoridades uruguayas informaron que la solicitud formal de aceptación de la repatriación se había presentado en diciembre de 2025. El traslado se concretó en octubre de 2026, después de las gestiones entre ambos países.

La operación también se relaciona con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que establece mecanismos de cooperación para regular el comercio internacional de especies incluidas en sus apéndices.

La participación de distintas instituciones fue necesaria para coordinar la devolución, los controles correspondientes y la recepción de los animales en los centros especializados.

¿Cuándo podrán regresar a sus hábitats naturales?

Por ahora, no hay una fecha confirmada para la liberación de los 47 animales. Las autoridades han informado sobre sus destinos iniciales y los procesos previstos, pero la decisión dependerá de las evaluaciones sanitarias y de rehabilitación.

Cada especie tiene necesidades distintas y cada ejemplar puede presentar condiciones particulares. Por ello, no es posible asegurar que todos regresarán a la naturaleza al mismo tiempo ni que todos podrán ser liberados.

El resultado de esta repatriación se medirá no solo por el regreso de los animales a Argentina, sino también por las posibilidades reales de que se recuperen y puedan vivir en condiciones adecuadas. Hasta que los especialistas determinen que están preparados, su atención continuará en los espacios destinados a su recuperación.

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