¿Pagar por leer reduciría el regazo cognitivo? esto hará el gobierno de Singapur
Este país puso en marcha una estrategia para recuperar el hábito de lectura mediante un sistema de puntos y recompensas. CNN explica cómo funciona, quién puede participar y por qué la iniciativa busca responder al avance de la distracción digital.

Una campaña del Gobierno de Singapur busca que sus ciudadanos dediquen más tiempo a la lectura mediante un sistema de puntos que puede convertirse en pequeñas recompensas económicas.
La iniciativa llega en medio de preocupaciones por la distracción digital y la disminución de la lectura profunda.
CNN reportó que el programa forma parte de una estrategia de cinco años para fomentar este hábito.

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¿Cómo funciona el programa de Singapur?
La propuesta utiliza la gamificación para convertir la lectura en una actividad que pueda registrarse y seguirse de manera cotidiana.
De acuerdo con la información publicada por CNN, los participantes deben registrar sus minutos de lectura en un sitio web del Gobierno. Una sesión de al menos 15 minutos otorga 20 monedas virtuales. El sistema establece un límite de una sesión registrada por día.
Para convertir las monedas en dinero se necesitan 1,000 unidades. Esto significa que una persona requiere 50 días de lectura para obtener 1 dólar singapurense, equivalente a unos 13.45 pesos mexicanos, según la información citada por CNN.
Por ello, la recompensa económica no representa un ingreso. Su función es servir como un incentivo para comenzar o recuperar el hábito.
¿Por qué Singapur quiere impulsar la lectura?
La iniciativa parte de una preocupación por la manera en que han cambiado los hábitos de consumo de información. Melissa Tam, directora de la Junta Nacional de Bibliotecas, señaló que el contenido breve puede ayudar a mantenerse informado, pero que la lectura extensa tiene otros beneficios relacionados con la atención, el pensamiento crítico y la imaginación.
Si bien el contenido breve nos ayuda a mantenernos informados, la lectura extensa fortalece la atención, el pensamiento crítico y la imaginación”,
“En definitiva, queremos ver una nación de lectores curiosos, reflexivos, perspicaces y preparados para desenvolverse en un mundo cada vez más complejo”, dijo Tam, según CNN.
El objetivo, por tanto, no es únicamente conseguir que las personas lean más palabras. La apuesta está relacionada con recuperar el tiempo y la concentración que requiere una lectura prolongada.
El problema que plantea la iniciativa no es que las personas hayan dejado por completo de leer. Loh Chin Ee, investigadora de los hábitos de lectura del Instituto Nacional de Educación de Singapur, explicó a CNN que muchas personas continúan leyendo palabras en pantallas.
La diferencia está en el tipo de lectura.
La lectura profunda implica dedicar tiempo a un texto, mantener la atención y comprometerse con su contenido. Según Loh, esa práctica puede estar ocurriendo con menor frecuencia.
Para quienes ya tienen el hábito de leer, 15 minutos pueden parecer poco. Sin embargo, la especialista considera que ese periodo puede funcionar como un punto de entrada para quienes necesitan recuperar la costumbre.
¿La iniciativa busca combatir el deterioro cognitivo?
El concepto de “deterioro cognitivo” aparece en el contexto del debate sobre la disminución percibida de algunas capacidades de atención y concentración frente al consumo constante de contenido superficial en internet. Sin embargo, es importante distinguir entre esa preocupación y una conclusión científica sobre el programa.
La información de CNN no establece que el incentivo económico vaya a prevenir o revertir un deterioro cognitivo. La iniciativa busca fomentar la lectura y recuperar el tiempo dedicado a textos extensos, mientras educadores y especialistas debaten los efectos de la distracción digital.
Por ello, el beneficio que se puede atribuir directamente al programa es el fomento del hábito de lectura, no una cura o tratamiento para un problema cognitivo.
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¿Qué busca Singapur?
La estrategia también parte de una situación particular del país. Singapur continúa destacando en las evaluaciones internacionales de lectura entre estudiantes, de acuerdo con el contexto presentado por CNN. Sin embargo, existe preocupación porque el interés por leer pueda disminuir conforme los estudiantes avanzan en su formación y enfrentan una mayor presión académica.
El problema puede aparecer especialmente durante la adolescencia.
Isaac Neo, un analista de riesgos de Singapur citado por CNN, explicó que los estudiantes pueden concentrarse cada vez más en aquello que será evaluado.
Hay muchos exámenes importantes y uno empieza a estudiar solo lo que se evalúa. Y entonces, poco a poco, se pierde el hábito de leer por placer”, señaló.
Neo experimentó ese proceso en su propia vida. Aunque por su trabajo lee informes técnicos y noticias, reconoció que pasó años sin tomar un libro.
Por esa razón, en 2025 cofundó el Club de Lectura para Hombres Modernos.
El caso de Neo también muestra que el problema no necesariamente termina al concluir la escuela. El club que ayudó a fundar busca que adultos que dejaron de leer vuelvan a hacerlo.
Según explicó a CNN, algunos integrantes le han contado que llevaban mucho tiempo sin leer un libro y que ahora están retomando la actividad. Algunos incluso comenzaron a explorar géneros que antes no les interesaban.
Esto plantea una diferencia importante frente a la lectura obligatoria.
La intención es que leer vuelva a formar parte de la vida cotidiana y no quede limitado a las tareas escolares o a los textos que una persona necesita consultar por trabajo.

La iniciativa de recompensas económicas se encuentra en una fase piloto hasta finales de 2026, de acuerdo con la información de CNN atribuida a la Biblioteca Nacional de Singapur. Durante este periodo se incorporarán nuevas funciones y modificaciones a partir de los comentarios de los participantes.
El programa también contempla una dimensión benéfica.
Los lectores pueden participar en una campaña destinada a acumular 7.5 millones de minutos de lectura durante el año. La meta está vinculada con una recaudación de hasta 150,000 dólares singapurenses, equivalentes a unos 118,300 dólares estadounidenses, según las cifras difundidas por CNN.
Así, la estrategia intenta combinar tres elementos: crear un hábito, medir la participación y utilizar la actividad para apoyar una causa.
¿Puede el dinero hacer que una persona vuelva a leer?
Esa es una de las principales preguntas que ha generado la iniciativa.
El debate en Singapur no se limita a determinar cuántos minutos puede acumular una persona. También cuestiona si una recompensa económica puede convertirse en un hábito que permanezca una vez que desaparezca el incentivo. Algunos consideran que la lectura debería realizarse por el simple placer de hacerlo.
Otros sostienen que cualquier mecanismo que consiga que una persona deje durante algunos minutos el contenido digital y tome un libro puede ser útil como primer paso.
Charmaine Lim, creadora de contenido sobre libros y estilo de vida citada por CNN, defendió esta segunda posición.
Prefiero ver a la gente leyendo y que se pasen de su parada de tren o de autobús” antes que permanecer consumiendo contenido digital durante el trayecto, explicó.
Ashley Chia, quien dirige un club de lectura, también consideró que el éxito de la iniciativa debe medirse de una manera más amplia. Para ella, convertir la lectura en un hábito y proporcionar un pequeño incentivo para comenzar puede ser un punto de partida.
La pregunta central, entonces, no es cuánto dinero puede recibir una persona por leer.
El verdadero desafío para Singapur es comprobar si esos primeros 15 minutos diarios pueden convertirse en una práctica sostenida, incluso cuando ya no exista una recompensa económica.
La iniciativa pone a prueba una idea sencilla: utilizar un incentivo inmediato para recuperar una actividad que requiere tiempo, atención y constancia. Sus resultados podrían mostrar hasta qué punto la gamificación puede ayudar a recuperar la lectura en una época marcada por la distracción digital.
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