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Científicos hallaron la red que alimenta la “Ciudad Perdida” perforando 1,268 metros bajo el océano y descubrieron que el agua del mar se filtra desde zonas mucho más profundas del manto terrestre

Al perforar esta región, el equipo científico pudo reconstruir el funcionamiento interno de este sistema geológico.

Científicos hallaron la red que alimenta la “Ciudad Perdida” perforando 1,268 metros bajo el océano y descubrieron que el agua del mar se filtra desde zonas mucho más profundas del manto terrestre

A más de un kilómetro bajo el suelo del océano Atlántico existe un circuito natural que transporta energía química y agua a temperaturas extremas. Un equipo internacional de investigadores logró perforar el lecho marino hasta alcanzar los 1,268 metros de profundidad en las inmediaciones del macizo Atlantis.

Este trabajo científico, publicado en la revista especial en ciencia Geochemistry, Geophysics, Geosystems, confirmó la existencia de un sistema subterráneo que sostiene a la famosa zona hidrotermal conocida como la Ciudad Perdida.

Esta investigación es el resultado de una campaña de exploración realizada en 2023 a bordo del emblemático buque de perforación científica JOIDES Resolution.

Los trabajos se realizaron a 800 metros al norte de la Ciudad Perdida, una zona estratégica donde las fuerzas tectónicas del planeta impulsaron hacia arriba materiales que suelen estar enterrados a gran profundidad. Al perforar esta región, el equipo científico pudo reconstruir el funcionamiento interno de este sistema geológico.

¿Qué hallaron exactamente a 1,268 metros de profundidad?

Durante la perforación, los científicos extrajeron un cilindro continuo de roca que contenía fragmentos de la corteza oceánica y del manto superior de la Tierra.

Entre los materiales más destacados se encontraron abundantes muestras de peridotita. Esta roca es poco frecuente en la superficie del planeta, pero resulta fundamental para comprender cómo reacciona el interior de la Tierra cuando entra en contacto con el agua de mar.

¿Cómo circula el agua debajo del lecho marino?

Las muestras extraídas mostraron un alto contenido de agua de formación. Este líquido permaneció atrapado durante largos periodos dentro de las grietas y poros de las rocas subterráneas.

El análisis de laboratorio reveló que esta agua estuvo en contacto directo con rocas calientes a temperaturas superiores a los 300 °C. Esto demuestra que el agua de mar se filtra mucho más profundo de lo que se observaba en la superficie del fondo marino.

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¿Por qué este descubrimiento explica el origen de la Ciudad Perdida?

La composición química del agua encontrada bajo tierra es casi idéntica a la que expulsan las chimeneas de la Ciudad Perdida. Esta coincidencia confirmó la hipótesis de que las estructuras minerales de la superficie no funcionan de forma aislada.

El proceso funciona como un circuito continuo:

  • El agua de mar desciende a través de las fracturas del manto oceánico.
  • El líquido se cocina al contacto con rocas a más de 300 °C.
  • La interacción química genera hidrógeno, metano y otros minerales.
  • El agua caliente asciende de nuevo y emerge en el fondo marino.

Como destacan los propios autores de la investigación en su informe oficial:

Nuestros resultados proporcionan la primera evidencia directa de una circulación profunda de fluidos a alta temperatura a través de litologías gabroicas y ultramáficas bajo el macizo Atlantis”.

Ilustración gráfica del procedimiento de esta investigación. Foto: Gemini

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¿Qué importancia tiene este hallazgo para comprender la vida sin luz solar?

El descubrimiento ayuda a explicar cómo pueden prosperar ecosistemas complejos en lugares oscuros y sin fotosíntesis.

Los investigadores señalan en el estudio:

Estos hallazgos demuestran cómo el agua de mar circula profundamente por las placas oceánicas y transporta energía química hacia entornos menos profundos, donde podría sostener vida microbiana”.

Los microorganismos que habitan en la Ciudad Perdida no dependen de la luz del Sol. Su fuente de supervivencia es la energía química producida por la reacción entre el agua marina y las rocas calientes a más de un kilómetro bajo el lecho del océano.

¿Cómo ayuda esta información a entender el planeta?

Comprender estos sistemas permite a los científicos evaluar cómo la Tierra distribuye el calor y los elementos químicos entre su interior y los océanos.

Este hallazgo confirma que la corteza oceánica actúa como un reactor químico gigante. Los datos obtenidos en el macizo Atlantis servirán como modelo para estudiar otros entornos hidrotermales en la Tierra e incluso para planificar futuras exploraciones en cuerpos celestes con océanos atrapados bajo capas de hielo.

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