¿Una oficina sin trabajadores humanos? Empresa en Japón prueba una estructura formada por agentes de IA
La empresa japonesa prueba una estructura en la que agentes de IA ocupan roles de dirección y trabajo para analizar cómo cambiará el futuro laboral.

La empresa japonesa NEC está probando una nueva forma de organizar el trabajo: un departamento en el que los distintos puestos son desempeñados por agentes de inteligencia artificial, desde funciones directivas hasta tareas operativas, mientras los trabajadores humanos conservan la última palabra sobre las decisiones y el control de calidad.
La compañía presentó esta iniciativa como un experimento para estudiar cómo pueden convivir las personas con sistemas de IA dentro de una organización.
El proyecto, denominado “Corporate AI and Workforce”, busca que la inteligencia artificial no sea solamente una herramienta utilizada por los empleados, sino que pueda asumir funciones dentro de una estructura organizativa, señaló Actualidad RT.
El experimento llega mientras NEC acelera su estrategia de inteligencia artificial empresarial. En abril de 2026, la compañía anunció una alianza con Anthropic para ampliar el uso de su tecnología de IA en el desarrollo de productos y sistemas de monitoreo, además de explorar nuevas aplicaciones corporativas.

Una “plantilla” formada por agentes de IA
De acuerdo con la descripción de NEC, el nuevo departamento funciona con diferentes niveles de agentes artificiales.
La estructura contempla un director de IA, un consejo con funciones ejecutivas, gerentes y empleados de IA.
La diferencia frente a un sistema tradicional de automatización es que estos agentes no se limitan a ejecutar una instrucción aislada. La propuesta consiste en asignarles funciones concretas dentro de la organización y permitir que desarrollen nuevas capacidades conforme cambian las necesidades de trabajo.
En otras palabras, NEC está experimentando con una organización en la que la IA puede asumir responsabilidades que normalmente corresponderían a diferentes puestos de una empresa.
Pero existe un límite importante: las personas mantienen el control final. La evaluación de los resultados, la toma de decisiones, el control de calidad y la gobernanza permanecen bajo supervisión humana.
¿Qué hacen los “empleados” de IA?
Durante una prueba interna realizada en julio, los agentes de IA fueron utilizados para tareas como análisis de gestión, simulaciones y detección anticipada de riesgos.
Según la información proporcionada por NEC, esas actividades pudieron realizarse en aproximadamente una séptima parte del tiempo que requerían anteriormente.
El objetivo no es únicamente hacer más rápido un proceso. La compañía plantea que, si la IA puede encargarse de una parte de los trabajos repetitivos o analíticos, los empleados humanos pueden dedicar más tiempo a actividades que requieren creatividad, experiencia, criterio y toma de decisiones.
Ese planteamiento cambia la pregunta habitual sobre la IA en las empresas.
Ya no se trata solamente de preguntar qué tarea puede automatizar una máquina, sino de analizar qué parte de una organización puede funcionar mediante agentes que colaboran entre sí.
Un gemelo digital permite observar el trabajo en tiempo real
NEC también plantea utilizar un sistema basado en un gemelo digital para visualizar la actividad de los agentes.
La herramienta permite observar cómo trabajan los distintos componentes de esta organización artificial y seguir sus actividades en tiempo real.
La idea es que la empresa pueda detectar problemas, evaluar el funcionamiento de los agentes y encontrar oportunidades para mejorar sus procesos.
Además, cada semana se recopilan los problemas y propuestas de mejora generados durante la actividad de los empleados de IA.
Cuando un asunto puede resolverse dentro del propio sistema, los agentes pueden intentar solucionarlo de manera autónoma.
Pero si necesitan información adicional, permisos, conocimientos especializados o contexto que no poseen, el problema pasa a los trabajadores humanos.
La IA puede actuar sola, pero no tiene la última palabra
Este es uno de los puntos más importantes del experimento.
Aunque NEC busca aumentar el grado de autonomía de sus agentes, no plantea eliminar la supervisión humana.
Las personas conservan la responsabilidad sobre las decisiones finales y la gobernanza.
Esto es especialmente relevante cuando los sistemas de IA comienzan a participar en procesos empresariales que pueden tener consecuencias importantes.
Un agente puede analizar información, detectar patrones, proponer una acción o incluso coordinar determinadas tareas. Sin embargo, la organización mantiene a los humanos como responsables de revisar los resultados y decidir qué hacer con ellos.
La diferencia es importante: la empresa está probando una fuerza de trabajo digital autónoma, pero no una compañía completamente dirigida por máquinas.
¿Qué significa esto para los trabajadores?
El experimento de NEC no demuestra que las empresas estén a punto de reemplazar a todos sus empleados por inteligencia artificial.
Lo que sí muestra es hacia dónde está avanzando una parte de la transformación empresarial: la IA empieza a ser concebida como una unidad de trabajo capaz de asumir funciones completas, y no únicamente como un programa que ayuda a una persona.
Este cambio puede modificar la manera en que se diseñan los puestos de trabajo.
En lugar de automatizar una tarea dentro de un puesto humano, una empresa podría asignar a un agente de IA una función completa y reservar para los empleados aquellas actividades en las que el juicio humano resulte indispensable.
La evolución también plantea nuevas preguntas sobre responsabilidad, supervisión y gobernanza.
Si un agente de IA toma una mala decisión, por ejemplo, la empresa necesita determinar quién debe revisarla, quién responde por el resultado y qué mecanismos existen para corregir el problema.
NEC quiere llevar el modelo a otras empresas
NEC prevé utilizar los conocimientos obtenidos durante este experimento para desarrollar mecanismos que posteriormente puedan ofrecerse a otras empresas y organizaciones. Eso convertiría la prueba en algo más que un proyecto interno.
Si el modelo funciona, la compañía podría transformar la experiencia en una metodología para que otras organizaciones incorporen agentes de IA a sus estructuras y procesos.
La estrategia encaja con la apuesta más amplia de NEC por la IA empresarial. La compañía ya anunció en 2026 una colaboración con Anthropic para impulsar aplicaciones de IA en productos y sistemas corporativos.
Te puede interesar: Google desarrolla un traductor con inteligencia artificial que funciona sin internet y puede procesar conversaciones directamente en el dispositivo
¿Estamos ante la oficina del futuro?
Todavía es demasiado pronto para afirmarlo. El departamento de NEC debe entenderse como un experimento organizacional, no como una prueba de que las empresas puedan funcionar sin trabajadores humanos.
El dato más relevante no es que existan “empleados” de IA, sino que una compañía tecnológica está probando qué ocurre cuando los agentes artificiales reciben roles, responsabilidades y capacidad de colaboración dentro de una estructura empresarial.
La apuesta también deja claro cuál podría ser uno de los siguientes pasos de la inteligencia artificial en el trabajo: pasar de ser una herramienta que responde preguntas a convertirse en un sistema capaz de analizar, coordinar, proponer y ejecutar tareas dentro de una organización.
Por ahora, NEC mantiene a las personas en el centro de las decisiones. El experimento consiste precisamente en descubrir hasta dónde puede llegar una fuerza laboral digital sin quitarles a los humanos el control sobre aquello que una empresa decide hacer.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Uber eliminó empleos en atención al cliente por IA

Mitsubishi Motors fabricará robots humanoides con IA en 2027

“Con movimientos al estilo Bruce Lee”: Robot humanoide se descontrola en una oficina y comienza a golpear a todos

La “triple hamburguesa” cruza fronteras: Latina le plantea el viral dilema a su novio japonés y su respuesta da de qué hablar

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados