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Los pagos chiquitos esconden un costo que casi nadie detecta y puede duplicar el precio del producto, advierte Condusef

La dependencia federal explica que una parte menor de cada abono puede reducir el capital mientras el resto cubre intereses durante más tiempo

Los pagos chiquitos esconden un costo que casi nadie detecta y puede duplicar el precio del producto, advierte Condusef

MÉXICO.- Comprar un celular, un mueble u otro artículo mediante pagos chiquitos puede terminar costando hasta dos veces o más que su precio real, según una explicación publicada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

El riesgo está en que el monto de cada abono parece manejable, pero la deuda puede extenderse durante mucho más tiempo. Al prolongarse el financiamiento, también aumentan los intereses que deberá cubrir el comprador.

El organismo explica que los llamados pagos chiquitos son una modalidad de financiamiento utilizada por algunas tiendas departamentales, de muebles y de autoservicio. Su principal atractivo es dividir el costo en abonos pequeños.

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¿Por qué los pagos chiquitos pueden salir más caros?

El problema no está únicamente en cuánto se paga cada semana o quincena, sino en cuánto dinero se termina entregando al liquidar el crédito.

De acuerdo con la Condusef, cuando los pagos son pequeños, una proporción menor del abono puede destinarse a reducir el capital, mientras otra parte se utiliza para cubrir intereses.

Esto puede hacer que el crédito tarde más tiempo en liquidarse. Mientras la deuda permanece vigente, continúan generándose costos asociados al financiamiento.

Por esa razón, un producto que parece accesible por el monto de sus abonos puede representar un desembolso considerablemente mayor al precio que tendría de contado.

Un producto que parece accesible por el monto de sus abonos puede representar un desembolso considerablemente mayor al precio que tendría de contado, debido a que gran parte de los abonos se destina a los intereses y no al capital. | Foto: Magnific

El riesgo que puede pasar desapercibido

Uno de los principales errores consiste en concentrarse únicamente en la cantidad que se pagará cada periodo.

Por ejemplo, una persona puede considerar conveniente entregar una cantidad pequeña cada semana porque el desembolso parece compatible con sus ingresos. Sin embargo, esa cifra debe compararse con el número total de pagos y el costo final del crédito.

La Condusef señala que esta modalidad puede provocar que el consumidor termine pagando dos veces o más el valor real del artículo.

Esto significa que la cantidad que aparece en la promoción no necesariamente permite conocer el costo completo de la compra.

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¿El enganche reduce el costo?

En algunos esquemas de pagos chiquitos se solicita un enganche antes de comenzar con los abonos.

La Condusef señala que entregar una cantidad inicial puede ayudar a reducir el monto que se financiará. Al disminuir la cantidad financiada, también pueden reducirse los intereses que se pagarán al final.

Por ello, antes de aceptar el crédito conviene conocer cuánto se pagará de enganche, cuánto quedará pendiente y cuál será el monto total al terminar.

El dato que debe compararse no es únicamente el pago periódico, sino el costo final del artículo financiado.

Antes de aceptar el crédito conviene conocer cuánto se pagará de enganche, cuánto quedará pendiente y cuál será el monto total al terminar, para verificar previamente si realmente conviene. Foto: Pexels/ Magnific

¿Una tarjeta de crédito puede ser una alternativa?

La Condusef también señala que una tarjeta de crédito puede representar una alternativa cuando se utiliza de manera adecuada.

Esto no significa que cualquier tarjeta de crédito sea automáticamente más barata. La conveniencia depende de las condiciones específicas del financiamiento y de que los pagos se realicen correctamente.

¿Qué debes revisar antes de aceptar?

Antes de contratar un esquema de pagos chiquitos, la recomendación de la Condusef es considerar cuánto tiempo tardarás en liquidar la deuda.

También debes conservar el recibo o comprobante de compra y los comprobantes de los pagos realizados.

Si eliges un crédito, recuerda que se trata de dinero que debes devolver con un costo adicional y dentro de un plazo determinado. Por ello, cada abono representa un compromiso con tus ingresos futuros.

Además, en cualquier crédito es necesario conocer la fecha de corte y la fecha límite de pago cuando correspondan. Retrasarse puede incrementar la deuda.

La decisión de aceptar un pago pequeño debería partir del costo total, el plazo y la capacidad real de pago, no solamente de la cantidad que aparece en cada abono.

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