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Una visa convertida en dinamita electoral

México se encamina hacia las elecciones del 2027 con un actor inesperado sentado a la mesa que es Estados Unidos.

Javier  Villegas Orpinela

Efecto Multiplicador

México se encamina hacia las elecciones del 2027 con un actor inesperado sentado a la mesa que es Estados Unidos.

La revocación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, ‘Andy’, hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y figura relevante de Morena, trasciende el derecho de una persona a ingresar al territorio estadounidense.

El verdadero problema es político y con ello Washington ha introducido una duda que Morena tendrá dificultades para sacar de las campañas que se avecinan.

Ciertamente la cancelación de una visa no constituye acusación penal, sentencia ni prueba de vínculos criminales; confundirla sería poco coherente, sin embargo, en política las percepciones frecuentemente corren mucho más rápido que los expedientes judiciales.

Y el cuestionamiento que flota en la opinión pública es, ¿por qué se la retiraron?

El escandaloso episodio llega en un momento especialmente delicado para el partido en el poder, ya que México está por renovar 17 gubernaturas el año entrante, además de la Cámara de Diputados y numerosos cargos locales. Sonora ‘esta en la polla’.

Obviamente el 2027 Morena buscará consolidar una hegemonía electoral construida durante casi una década, pero ahora cada candidatura relevante podría enfrentar un escrutinio adicional enfocado en: Patrimonio, financiamiento, operadores territoriales, relaciones empresariales, investigaciones financieras y, aunque jurídicamente resulte discutible, hasta el estatus de su visa estadounidense.

Eso debe preocupar a Morena y también a los partidos de oposición.

Porque sería peligroso que Washington terminara expidiendo, involuntariamente, certificados políticos de buena conducta.

De ser el caso, México no puede permitir que poseer una visa estadounidense se convierta en requisito moral para ejercer el poder público.

Pero tampoco puede ocurrir lo contrario; que cada información negativa proveniente de Estados Unidos sea inmediatamente descalificada como “injerencia”.

Ahí comienza el dilema que tiene la presidenta Claudia Sheinbaum.

Su Gobierno sostiene que está dispuesto a impedir candidaturas vinculadas con organizaciones criminales y ha diseñado mecanismos para consultar información de seguridad e inteligencia.

La intención es defendible, empero el problema es que la revisión depende de solicitudes de los propios partidos; por tanto, la contradicción es evidente.

Si existe riesgo de infiltración criminal, ¿por qué dejar que cada partido decida voluntariamente cuánto desea investigar a sus propios candidatos?

Sería como permitir que cada banco o empresa eligiera si quiere ser auditado.

En esta inédita coyuntura Morena tiene ahora una oportunidad extraordinaria precisamente porque gobierna México y buena parte de sus estados, debería ser el primero en someter a todos sus aspirantes competitivos a filtros rigurosos.

Y la oposición tendría que aceptar exactamente la misma regla.

CAB DESCANSO:

LA SOBERANÍA COMO ESCUDO

Durante años la clase política mexicana ha convertido la soberanía en argumento defensivo frente a Washington, pero soberanía no significa impedir que otro país investigue dentro de su jurisdicción.

Soberanía significa que México tenga instituciones suficientemente competentes para no necesitar que otro Gobierno le diga quiénes representan un riesgo.

Así que después de años de predominio político de la 4T, resulta cada vez menos convincente atribuir todas las deficiencias institucionales al antiguo régimen dado que Morena ya no es una fuerza insurgente contra el sistema; Morena es el sistema gobernante.

Diga usted si no; desde hace casi ocho años ‘los guindas’ controlan el Ejecutivo federal, poseen enorme presencia legislativa, gobiernan la mayoría de las entidades y disponen de una formidable estructura territorial.

Entonces, cualquier penetración del crimen organizado en la política durante esta etapa representa primordialmente un desafío para quien ejerce el poder.

La oposición cometerá un error si intenta convertir automáticamente cada visa cancelada en certificado de culpabilidad. Morena cometerá uno todavía mayor si responde a cada señal externa refugiándose en el nacionalismo.

CAB DESCNASO:

SACUDIRÁ ENCUESTAS EN SONORA

Con el caso Andy, más las acusaciones previas (de los 10 funcionarios de Sinaloa y otros), a Morena se le moverá el piso en Sonora.

Ante ello, los aspirantes morenistas a convertirse en el o la coordinadora del comité estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía, tendrán que imprimirle más creatividad a sus frecuentes encuentros ciudadanos.

Ello con el fin de convencer a los sonorenses de que volteen a verlos y los tomen en cuenta, independientemente del bombardeo opositor y estadounidense.

Es un hecho que a la fecha Morena lleva la delantera en las encuestas estatales; pero el alcalde de Hermosillo Antonio ‘Toño’ Astiazarán continúa al alza y mantendría tal tendencia si -para variar-, se recrudecen las fracturas internas en el establo guinda.

Javier Villegas Orpinela es presidente del Colegio de Economistas de Sonora, director de Correo y Telegrama y profesor en el Departamento de Economía Unison.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

Facebook: Javier Villegas Orpinela

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