Jueza de EU falla contra Trump por deportar a estudiantes que criticaron a Israel
La jueza federal Noël Wise determinó que el gobierno de Trump violó la Primera y Quinta Enmiendas al utilizar normas migratorias contra personas por su expresión política.

ESTADOS UNIDOS.- Una jueza federal de California determinó que el gobierno de Donald Trump violó la Constitución de Estados Unidos al utilizar facultades migratorias contra personas no ciudadanas por expresiones políticas protegidas, incluidas críticas a Israel y muestras de apoyo a los palestinos.
La decisión fue emitida el viernes por la jueza Noël Wise, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Norte de California, en un caso presentado por The Stanford Daily, el periódico estudiantil de la Universidad de Stanford. El fallo señala problemas bajo la Primera y Quinta Enmiendas y cuestiona disposiciones de la legislación migratoria cuando se utilizan para sancionar a una persona por el contenido o punto de vista de su discurso, indicó AP.
El caso tiene relevancia más allá de Stanford. La jueza concluyó que las medidas del gobierno habían generado un efecto de autocensura entre estudiantes y periodistas internacionales que temían perder sus visas o ser deportados por expresar determinadas opiniones.

¿Qué decidió la jueza Noël Wise?
Wise determinó que el gobierno no puede utilizar determinadas disposiciones de la legislación migratoria para tomar represalias contra personas no ciudadanas debido a expresiones protegidas por la Constitución.
El fallo se concentró en dos disposiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad que habían sido utilizadas por funcionarios federales para revocar visas y considerar deportables a personas no ciudadanas.
Una de ellas permitía al secretario de Estado, Marco Rubio, determinar que determinadas actividades de una persona podían comprometer un interés de política exterior de Estados Unidos.
La jueza consideró que esas facultades presentan problemas constitucionales cuando se aplican para castigar a alguien por sus opiniones.
Reuters explicó que Wise concluyó que, cuando el discurso de una persona no ciudadana es la razón para revocar su visa o iniciar una medida de deportación, el gobierno está dando un trato desfavorable a ese discurso por su contenido o punto de vista.
¿El fallo protege a todos los estudiantes extranjeros de una deportación?
La decisión no significa que una persona con visa pueda incumplir las leyes migratorias sin consecuencias.
El punto central es otro: el gobierno no puede utilizar determinadas facultades migratorias como mecanismo de represalia contra una persona únicamente por ejercer un discurso protegido constitucionalmente.
La diferencia es importante porque el estatus migratorio y las reglas de ingreso y permanencia en Estados Unidos continúan sujetos a la legislación federal.
El fallo se refiere específicamente al uso de esas disposiciones frente a expresiones protegidas y a la forma en que fueron aplicadas por el gobierno.
¿Qué tiene que ver Stanford con el caso?
La demanda fue presentada por The Stanford Daily, junto con dos estudiantes internacionales.
El periódico argumentó que algunos de sus colaboradores que no son ciudadanos estadounidenses habían comenzado a autocensurarse por temor a que sus publicaciones pudieran provocar consecuencias migratorias.
De acuerdo con el expediente judicial, algunos estudiantes dejaron de publicar comentarios sobre Israel y Palestina, modificaron su actividad en redes sociales e incluso evitaron utilizar ropa que pudiera asociarse con una posición propalestina.
El periódico sostuvo que ese temor también afectaba su trabajo periodístico. La jueza tomó en cuenta ese efecto al analizar las consecuencias de las políticas del gobierno.
¿Qué dijo la jueza sobre la libertad de expresión?
Wise subrayó que la libertad de expresión y de prensa ocupan un lugar central en el sistema constitucional estadounidense.
En su resolución escribió que estas libertades son “fundamentales para que perdure la democracia en Estados Unidos”.
También advirtió sobre las consecuencias que puede tener utilizar el poder gubernamental para desalentar determinadas opiniones.
La jueza escribió: “Mañana, o quizá incluso hoy, el objetivo podría ser cualquier persona en Estados Unidos que ejerza su libertad de expresión para simplemente manifestar opiniones que al gobierno no le gustan”.
Y agregó: “Esta espiral descendente es antitética a nuestra Constitución, que reconoce nuestro derecho a hablar libremente”.
Wise también sostuvo que la protección constitucional de la libertad de expresión incluye opiniones que pueden resultar ofensivas, contrarias a las posiciones predominantes o críticas de las políticas internas y exteriores del país.
¿Qué ocurrió con los estudiantes propalestinos desde 2025?
El conflicto judicial tiene su origen en una serie de medidas adoptadas por la administración Trump desde marzo de 2025.
El gobierno comenzó a detener, investigar y buscar la deportación de estudiantes y otros no ciudadanos relacionados con protestas y expresiones propalestinas.
Uno de los casos más conocidos fue el del activista palestino Mahmoud Khalil, estudiante de posgrado de la Universidad de Columbia, cuya detención provocó una disputa legal sobre los límites de las facultades migratorias del gobierno.
Reuters señaló que la administración utilizó disposiciones de la legislación migratoria para actuar contra estudiantes que habían participado en actividades relacionadas con el movimiento propalestino.
La administración argumentó que algunas de esas actividades afectaban los intereses de política exterior de Estados Unidos.
Los demandantes sostuvieron que esas facultades estaban siendo utilizadas para castigar opiniones políticas.
Un juez de Boston ya había emitido una resolución similar
El fallo de California no surgió de manera aislada.
Wise se apoyó ampliamente en una resolución emitida casi un año antes por el juez federal de Massachusetts William Young.
Ese tribunal había determinado que la administración Trump violó la Primera Enmienda al aplicar una política dirigida contra estudiantes y profesores extranjeros que apoyaban a Palestina o criticaban a Israel.
La resolución de Boston también concluyó que las medidas del gobierno podían producir un efecto de silenciamiento entre quienes temían consecuencias migratorias por sus opiniones. El caso de Massachusetts continúa su propio proceso judicial.
¿Qué dicen la Primera y la Quinta Enmiendas?
La Primera Enmienda protege, entre otros derechos, la libertad de expresión y de prensa.
La Quinta Enmienda establece garantías relacionadas con el debido proceso y la protección frente a determinadas actuaciones arbitrarias del gobierno.
En este caso, Wise consideró que las disposiciones migratorias cuestionadas presentaban problemas relacionados tanto con la libertad de expresión como con la falta de claridad sobre qué conductas podían generar consecuencias migratorias.
El problema, según la jueza, no era solamente qué facultades tiene el gobierno en materia de inmigración, sino cómo puede utilizarlas cuando la conducta protegida consiste en expresar una opinión.
¿Por qué la jueza habló de autocensura?
El concepto de “efecto inhibidor” o chilling effect es central en el caso.
Se refiere a una situación en la que las personas dejan de ejercer un derecho porque temen consecuencias negativas.
En el caso de Stanford, la demanda sostenía que estudiantes internacionales habían reducido o evitado determinadas expresiones por miedo a perder su estatus migratorio.
Wise concluyó que las acciones del gobierno habían enviado un mensaje que podía interpretarse como una advertencia: expresar determinadas opiniones podía provocar la revocación de una visa o una deportación.
La jueza escribió que los estudiantes no ciudadanos habían recibido ese mensaje y habían modificado su comportamiento.
¿La decisión solo se refiere a las críticas contra Israel?
Aunque el caso surgió a partir de las expresiones relacionadas con Israel, Palestina y la guerra en Gaza, la preocupación de la jueza fue más amplia.
Wise advirtió que el problema constitucional aparece cuando el gobierno utiliza sus facultades para castigar opiniones que considera inconvenientes.
Por ello, la resolución también menciona represalias contra personas que expresaron críticas hacia Charlie Kirk, cofundador de Turning Point USA, después de su asesinato en septiembre de 2025.
La jueza utilizó ese ejemplo para advertir que el criterio podría extenderse a otros asuntos políticos.
¿Qué dijo el gobierno de Trump?
Hasta el sábado, el Departamento de Justicia no había respondido a las solicitudes de comentarios sobre la decisión.
La administración Trump ha defendido en otros casos su facultad para aplicar las leyes migratorias y ha sostenido que algunas actividades vinculadas con las protestas universitarias pueden afectar los intereses de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos.
La controversia judicial consiste precisamente en determinar hasta dónde llegan esas facultades cuando las conductas cuestionadas corresponden a expresiones protegidas.
¿Qué dijo la organización que presentó la demanda?
La Foundation for Individual Rights and Expression (FIRE) participó en la demanda en representación de The Stanford Daily.
Conor Fitzpatrick, abogado de la organización, celebró la resolución.
“En Estados Unidos, la libertad de expresión no les pertenece solo a las personas que dicen cosas con las que el gobierno está de acuerdo”.
Fitzpatrick consideró que la decisión confirma que las autoridades no pueden utilizar el poder migratorio para castigar a quienes expresan opiniones que contradicen al gobierno.
El editor en jefe de The Stanford Daily, George Porteous, también celebró el fallo y sostuvo que los periodistas del periódico no deberían tener que temer que una publicación pueda provocar su deportación.
¿Qué significa el fallo para los estudiantes internacionales?
La resolución representa una protección judicial importante para los estudiantes no ciudadanos que ejercen derechos de expresión en Estados Unidos.
El fallo deja claro que la Primera Enmienda no desaparece por el hecho de que una persona no tenga ciudadanía estadounidense.
Sin embargo, no elimina las leyes migratorias ni convierte cualquier conducta de una persona con visa en una actividad protegida.
El punto establecido por Wise es que el gobierno no puede utilizar las facultades migratorias cuestionadas para tomar represalias contra una persona por una expresión constitucionalmente protegida.
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¿Qué sigue después de esta decisión?
El gobierno federal todavía puede recurrir la resolución. Por ello, el caso podría continuar en tribunales superiores y eventualmente llegar a la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito.
Además, existen otros procesos relacionados con las políticas migratorias de la administración Trump y la actividad propalestina en universidades.
La decisión de Wise se suma a ese conjunto de litigios y aumenta el escrutinio judicial sobre el uso de las leyes migratorias frente a expresiones políticas.
Por ahora, el mensaje central del fallo es que las facultades del gobierno en materia migratoria no son ilimitadas cuando entran en conflicto con derechos constitucionales protegidos.
La resolución también coloca en el centro un principio que trasciende el debate sobre Israel, Palestina o las universidades: la libertad de expresión debe proteger también las opiniones que el gobierno considera incómodas o contrarias a sus posiciones.
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