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Trump descarta nuevas conversaciones con Irán y asegura que Ormuz está abierto, pero Teherán mantiene el cierre y el petróleo sube por temor a más interrupciones

El presidente Donald Trump afirma que no habrá negociaciones con Irán y da por abierto Ormuz, mientras Teherán exige levantar sanciones y bloqueos antes de reanudar el paso.

Trump descarta nuevas conversaciones con Irán y asegura que Ormuz está abierto, pero Teherán mantiene el cierre y el petróleo sube por temor a más interrupciones

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes 18 de agosto que no existen conversaciones con Irán ni nuevas negociaciones programadas, y aseguró que el estrecho de Ormuz está “abierto y operativo”. La declaración importa porque la ruta concentra una parte relevante del comercio energético mundial y cualquier restricción puede afectar el suministro y los precios internacionales. Sin embargo, Irán sostiene que el estrecho continuará cerrado hasta que Washington cumpla varias condiciones, por lo que no está confirmado que el tránsito comercial haya regresado a la normalidad. Reuters documentó ambas posiciones, mientras que datos oficiales de Estados Unidos muestran que los flujos petroleros por la zona continúan severamente restringidos.

La diferencia entre ambas versiones es clave: Washington habla de un estrecho abierto, mientras Teherán sigue condicionando formalmente su reapertura. Al mismo tiempo, algunos movimientos de petroleros se han reanudado, pero todavía son limitados. Saudi Aramco comenzó nuevamente a cargar crudo desde puertos ubicados dentro del estrecho después de varias semanas de interrupciones, según datos navieros y fuentes comerciales consultadas por Reuters.

¿Qué dijo Trump sobre las conversaciones con Irán?

Trump aseguró en una publicación en Truth Social que Estados Unidos no mantiene actualmente negociaciones con la República Islámica de Irán y tampoco tiene nuevas conversaciones programadas.

No hay negociaciones ni conversaciones en curso, ni previstas, con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue en pleno vigor y efecto. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas acuáticas han sido retiradas o detonadas”.

La declaración marca una nueva señal de distanciamiento entre Washington y Teherán después de que los intentos por alcanzar una salida diplomática al conflicto perdieran impulso.

Además, Trump confirmó que el bloqueo naval estadounidense contra Irán continúa vigente, aun cuando sostiene que Ormuz puede utilizarse nuevamente.

Las palabras del presidente estadounidense contrastan también con lo señalado un día antes por Jared Kushner, enviado especial y yerno de Trump, quien había afirmado que existían contactos entre distintas áreas de los gobiernos estadounidense e iraní. Reuters señaló que, pese a esos comentarios, no se observan avances públicos hacia una reanudación formal de las negociaciones.

¿El estrecho de Ormuz está abierto o continúa cerrado?

Por ahora, no puede hablarse de una normalización completa del tránsito comercial por Ormuz.

Trump afirma que la vía está abierta y que las minas acuáticas fueron retiradas o detonadas. Irán mantiene una posición distinta: el principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, dijo que el estrecho seguirá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones establecidas por Teherán en el acuerdo provisional alcanzado en junio.

Los datos disponibles respaldan la idea de que algunos movimientos han regresado, pero el flujo sigue lejos de operar con normalidad. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) señaló en su perspectiva energética de agosto que los embarques petroleros a través de Ormuz permanecen “severamente restringidos” y prevé una recuperación gradual posterior.

Además, la Administración Marítima de Estados Unidos mantiene activo un aviso de seguridad para el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán por ataques contra embarcaciones comerciales.

Por ello, la afirmación de que Ormuz está “abierto” corresponde a la posición del gobierno estadounidense, pero no significa que el tránsito internacional de petroleros haya recuperado los niveles previos al conflicto.

¿Qué exige Irán para reabrir el estrecho de Ormuz?

Qalibaf aseguró ante el Parlamento iraní que Washington deberá cumplir varias condiciones antes de que Teherán considere la reapertura del paso marítimo. Según Reuters, Irán exige:

  • Levantar el bloqueo de los puertos iraníes.
  • Retirar las sanciones relacionadas con el petróleo.
  • Desbloquear los activos iraníes congelados.
  • Terminar con las amenazas y operaciones militares en los distintos frentes.

Las exigencias forman parte de las diferencias que terminaron frenando el entendimiento provisional alcanzado entre ambos países el 17 de junio.

Ese memorándum contemplaba que Washington y Teherán negociaran posteriormente un acuerdo más amplio, incluido el futuro del programa nuclear iraní. Sin embargo, Trump declaró el 7 de julio que el acuerdo había “terminado”, mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní lo declaró “suspendido” una semana después, de acuerdo con Reuters.

¿Por qué importa tanto el estrecho de Ormuz?

Ormuz es uno de los puntos más sensibles para el abastecimiento energético mundial porque conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.

Antes de las interrupciones provocadas por el conflicto, por esta ruta circulaba alrededor de una quinta parte del petróleo y productos petroleros consumidos en el mundo, además de aproximadamente una quinta parte del comercio global de gas natural licuado, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos.

También concentraba más de una cuarta parte del petróleo transportado mundialmente por vía marítima.

El problema es que existen pocas rutas capaces de sustituir completamente a Ormuz. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con oleoductos que permiten evitar el estrecho, pero su capacidad disponible no puede reemplazar por completo los volúmenes que normalmente circulan por mar.

Por esa razón, cualquier cierre, ataque o reducción prolongada del tránsito puede traducirse en menor oferta disponible, mayores costos de transporte y presión sobre las cotizaciones internacionales.

¿Qué está pasando con el precio del petróleo?

La falta de avances diplomáticos volvió a reflejarse este martes en el mercado petrolero.

A las 10:31 GMT, los futuros del Brent avanzaban 0.08%, hasta 90.94 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganaba 0.63% y operaba en 85.03 dólares. Ambos contratos habían tocado previamente sus niveles más altos desde finales de julio.

Los precios acumulaban una tercera jornada de avances mientras disminuían las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

Analistas de ING señalaron que el mercado seguía pendiente tanto de la decisión de Trump de no prolongar el acuerdo como de las condiciones de seguridad alrededor de Ormuz.

La incertidumbre no se limita a las próximas jornadas. Suvro Sarkar, director de investigación energética de DBS Bank, explicó a Reuters que la falta de un acuerdo puede influir en las expectativas del mercado petrolero para el cuarto trimestre de 2026 e incluso para 2027.

¿Arabia Saudita ya volvió a exportar petróleo por Ormuz?

Sí, aunque la recuperación todavía es parcial.

Saudi Aramco reanudó la semana pasada las cargas de petróleo desde terminales ubicadas dentro del estrecho y tiene más buques esperando cargar, según datos de seguimiento marítimo de Vortexa y Kpler y fuentes comerciales consultadas por Reuters.

Tres superpetroleros —Malaysia Prosperity, Algeria Prosperity y Singapore Prosperity— cargaron dos millones de barriles cada uno entre el 12 y el 16 de agosto en las terminales sauditas de Juaymah y Ras Tanura. Los registros mostraban que habían pasado alrededor de tres semanas desde las últimas operaciones de carga en esos puertos.

Aramco también ofreció a refinerías asiáticas cargamentos de los crudos Arab Medium y Arab Heavy, con operaciones previstas mediante transferencias de barco a barco frente a Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos.

Otros seis superpetroleros podrían cargar petróleo saudita desde instalaciones situadas dentro del estrecho hacia finales de agosto, aunque esos movimientos todavía dependen de las condiciones de seguridad y de los programas de navegación, según datos provisionales citados por Reuters.

¿Por qué Arabia Saudita busca rutas alternativas?

Las dificultades no se concentran únicamente en Ormuz.

Arabia Saudita había desviado parte de sus exportaciones hacia Yanbu, en el mar Rojo, utilizando su oleoducto Este-Oeste. Sin embargo, los ataques y restricciones relacionados con los hutíes de Yemen también han limitado esa alternativa.

Aramco comenzó entonces a ofrecer cargamentos desde Sidi Kerir, en la costa mediterránea de Egipto.

Kpler calcula que alrededor de 670 mil barriles diarios de crudo de Oriente Medio podrían cargarse este mes desde Sidi Kerir con destino a Asia, después de que no se registraran volúmenes similares durante los tres meses anteriores.

La alternativa tiene una desventaja: aumenta las distancias y los costos de transporte para compradores asiáticos.

“Esto demuestra que la oferta desde Sidi Kerir para Asia probablemente no está funcionando, ya que sus clientes asiáticos —al menos los chinos— no están conformes con los largos trayectos y los elevados costos de flete”, explicó a Reuters Emma Li, analista del mercado chino de Vortexa.

¿Qué debe observarse ahora para saber si Ormuz realmente vuelve a la normalidad?

Las declaraciones políticas por sí solas no permiten determinar si el problema está resuelto. La señal más clara será el regreso sostenido del tráfico comercial.

La reanudación de algunos cargamentos sauditas muestra que existen operaciones dentro y alrededor del estrecho, pero la EIA todavía considera que los flujos permanecen severamente restringidos.

Por ahora, los principales puntos a seguir son la frecuencia con la que vuelvan a cruzar petroleros, la recuperación de las exportaciones de los países del golfo Pérsico y cualquier cambio en las medidas de seguridad marítima.

La situación, por tanto, sigue abierta: Trump descarta negociaciones y asegura que Ormuz funciona; Irán condiciona su reapertura; algunos cargamentos vuelven a moverse y el mercado petrolero continúa incorporando el riesgo de una interrupción prolongada. Mientras esas diferencias no se resuelvan y el tráfico no se normalice de manera sostenida, el estrecho seguirá siendo uno de los principales focos de atención para el mercado energético mundial.

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