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Una planta de Taylor Farms en México quedó vinculada a un brote de ciclosporiasis mientras la FDA enfrenta cuestionamientos por la baja supervisión de proveedores extranjeros de alimentos

La investigación sanitaria volvió a poner bajo examen las inspecciones de instalaciones que abastecen al mercado estadounidense, después de que la FDA identificara una planta de Taylor Farms en México entre los establecimientos relacionados con el brote

Una planta de Taylor Farms en México quedó vinculada a un brote de ciclosporiasis mientras la FDA enfrenta cuestionamientos por la baja supervisión de proveedores extranjeros de alimentos

La investigación por un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos volvió a poner bajo examen la capacidad de las autoridades para supervisar los alimentos que llegan desde otros países. En el centro de la pesquisa aparece Taylor Farms de México, cuya lechuga iceberg procedente del centro de México fue vinculada por la FDA con el brote que afecta a 17 estados.

Según información de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), al 13 de agosto el brote asociado a esta investigación acumulaba 9,481 enfermedades, 398 hospitalizaciones y dos muertes. La agencia mantiene una inspección en las instalaciones de Taylor Farms de México en coordinación con autoridades mexicanas.

El caso también abrió otro frente: la capacidad de la FDA para inspeccionar instalaciones alimentarias extranjeras. Una investigación de CBS News reportó que la última inspección de la instalación mexicana relacionada con el brote había ocurrido en 2019, por lo que habían pasado más de siete años sin una nueva revisión.

¿Qué ocurrió con la planta de Taylor Farms?

La FDA inició una investigación después de que autoridades sanitarias detectaran un incremento de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis.

El rastreo epidemiológico llevó a los investigadores hasta la lechuga iceberg triturada utilizada en establecimientos de Taco Bell donde algunas de las personas enfermas habían comido.

El 17 de julio, la FDA informó que su investigación de trazabilidad había encontrado una coincidencia hacia un solo proveedor: Taylor Farms de México, que suministraba la lechuga utilizada en esos establecimientos. La empresa retiró voluntariamente del mercado estadounidense la lechuga iceberg procedente del centro de México.

Posteriormente, la FDA amplió el seguimiento del brote y confirmó que los productos retirados ya no deberían encontrarse en tiendas o restaurantes.

La agencia también aclaró un punto importante: una muestra de lechuga de Taylor Farms que inicialmente había dado positivo para Cyclospora resultó ser un falso positivo después de una revisión de laboratorio. Esto no modificó la base epidemiológica de la investigación ni el retiro preventivo del producto.

Por ello, no se debe afirmar que la FDA haya encontrado el parásito en la planta mexicana como prueba definitiva del origen de la contaminación. La investigación continúa y el vínculo establecido hasta ahora se basa principalmente en el rastreo del producto y en la información epidemiológica.

La planta llevaba más de siete años sin una inspección de la FDA

La falta de una inspección reciente se convirtió en uno de los puntos centrales del debate.

Según un reporte de CBS News, la instalación mexicana relacionada con el brote fue inspeccionada por última vez por la FDA en 2019. El medio señaló que, para agosto de 2026, habían transcurrido más de siete años desde aquella revisión.

La inspección de 2019 no encontró violaciones, de acuerdo con los registros citados por CBS News.

El antecedente resulta relevante porque la misma instalación ya había aparecido en una investigación anterior relacionada con Cyclospora.

Reuters reportó que en 2013 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) relacionaron enfermedades registradas en Iowa y Nebraska con una mezcla de ensalada de Taylor Farms producida en Guanajuato.

Aquel episodio no significa que la planta haya sido declarada responsable del brote actual. Sin embargo, muestra que la empresa ya había estado vinculada anteriormente con una investigación por ciclosporiasis.

¿Qué es la ciclosporiasis?

La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis.

De acuerdo con los CDC, las personas pueden infectarse al consumir alimentos o agua contaminados. La enfermedad puede provocar diarrea y otros síntomas gastrointestinales, y suele asociarse con productos frescos contaminados.

En el brote actual, las autoridades estadounidenses centraron la investigación en la lechuga iceberg triturada procedente del centro de México.

La FDA indicó que su investigación de trazabilidad llevó hasta ese proveedor y que incrementó el muestreo y la revisión de productos relacionados en la frontera para evitar que más mercancía potencialmente contaminada ingresara al país.

El brote ya afecta a 17 estados de Estados Unidos

El tamaño de la investigación aumentó considerablemente durante las últimas semanas.

La actualización de la FDA del 13 de agosto de 2026 contabilizó 9,481 personas enfermas en 17 estados. También reportó 398 hospitalizaciones y dos muertes.

La cifra aumentó desde la actualización del 5 de agosto, cuando se habían registrado 6,358 casos en 15 estados.

La FDA explicó que el número de casos puede seguir creciendo porque las autoridades sanitarias pueden tardar hasta seis semanas en determinar si una persona enferma forma parte de un brote específico.

Reuters también reportó este jueves que el brote relacionado con la lechuga de Taylor Farms había provocado más de 6,300 casos y dos muertes, con cifras que posteriormente continuaron aumentando conforme los estados incorporaron nuevos casos al registro nacional.

La FDA enfrenta un problema más amplio con las inspecciones en el extranjero

El caso de Taylor Farms ocurre mientras la FDA enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad para revisar instalaciones alimentarias ubicadas fuera de Estados Unidos.

Un informe de la Government Accountability Office (GAO) publicado en enero de 2025 encontró que la FDA realizó un promedio de 917 inspecciones de instalaciones alimentarias extranjeras por año entre los ejercicios fiscales 2018 y 2023. La agencia tampoco había cumplido sus objetivos de inspección doméstica y extranjera desde 2018.

La GAO identificó la falta de personal como uno de los principales obstáculos para cumplir con las metas.

En julio de 2024, la FDA tenía 432 investigadores encargados de realizar inspecciones tanto nacionales como internacionales, de acuerdo con los datos revisados por la oficina de auditoría del Congreso estadounidense.

La GAO recomendó que la FDA determine cuántas inspecciones extranjeras necesita realizar cada año para proteger adecuadamente los alimentos importados y que comunique ese cálculo al Congreso.

Las inspecciones extranjeras disminuyeron en 2025

El problema se volvió más visible durante el último año.

Reuters informó este 13 de agosto que las inspecciones de instalaciones alimentarias extranjeras realizadas por la FDA cayeron casi 13% durante el ejercicio fiscal 2025. La agencia, además, redujo su plantilla en 22% entre 2024 y 2026, según datos citados por la agencia de noticias.

La FDA respondió a Reuters que sus inspectores de primera línea no fueron afectados por las reducciones de personal y aseguró que asigna recursos de acuerdo con el nivel de riesgo y el posible impacto en la salud pública.

El debate no se limita a México. Reuters señaló que Estados Unidos depende cada vez más de las importaciones agrícolas mexicanas. Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, las importaciones agrícolas provenientes de México han aumentado de manera significativa.

¿Por qué México es importante para el suministro de alimentos de Estados Unidos?

La relación comercial explica parte de la presión que enfrenta el sistema de vigilancia estadounidense.

Según Reuters, Estados Unidos importó 16,100 millones de dólares en productos frescos desde México durante 2025. México representa actualmente más de una quinta parte de las importaciones de alimentos estadounidenses, de acuerdo con los datos citados por la agencia.

Esto significa que una gran cantidad de frutas, verduras y otros productos frescos que llegan a los consumidores estadounidenses dependen de cadenas de suministro internacionales.

El problema que señalan los especialistas no es que los alimentos mexicanos estén fuera de las normas estadounidenses. Los productores y procesadores que exportan hacia Estados Unidos deben cumplir con los requisitos sanitarios correspondientes.

La dificultad está en cómo supervisar de manera constante y suficiente instalaciones que se encuentran fuera del territorio estadounidense.

¿Qué pasó con Taylor Farms después de la investigación?

Taylor Farms de México retiró voluntariamente la lechuga iceberg procedente del centro de México relacionada con la investigación.

La empresa también suspendió temporalmente sus operaciones en la instalación de Guanajuato mientras avanzaban las revisiones.

En declaraciones citadas por Reuters, Taylor Farms señaló que sus fuentes de agua son sometidas a pruebas para detectar organismos indicadores de contaminación fecal y aseguró que ha colaborado con los reguladores cuando se han presentado problemas de seguridad alimentaria.

La FDA, por su parte, informó que mantiene una inspección presencial y toma de muestras en la planta, en coordinación con las autoridades mexicanas.

El caso vuelve a poner el foco en la vigilancia de alimentos importados

El brote no solo plantea preguntas sobre una empresa o una instalación. También expone las dificultades de un sistema que debe supervisar miles de proveedores extranjeros mientras aumenta el volumen de alimentos que Estados Unidos importa.

La GAO ya había advertido que la FDA no estaba cumpliendo sus objetivos de inspección y que necesitaba determinar cuál debería ser una cantidad realista de revisiones para proteger el suministro alimentario.

Reuters señaló que los dos episodios recientes relacionados con Taylor Farms —el brote de ciclosporiasis asociado con lechuga y otro de Salmonella relacionado con productos que contenían jalapeños— reavivaron las dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para vigilar su cadena de suministro alimentario proveniente de México.

Por ahora, la investigación de la ciclosporiasis continúa abierta. La FDA sostiene que los productos retirados relacionados con este brote ya fueron retirados del mercado estadounidense, mientras las autoridades siguen analizando cómo ocurrió la contaminación y qué medidas pueden evitar que vuelva a suceder.

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