A finales de 1960 Pelé compró una estancia de 661 hectáreas en Brasil que durante casi cuatro décadas funcionó como refugio familiar y centro de producción agropecuaria
La Fazenda Sossego fue durante décadas uno de los espacios privados del futbolista brasileño, con actividades ganaderas, piscicultura, cultivos e instalaciones destinadas al descanso de su familia e invitados

Mucho antes de que la propiedad quedara vinculada a su patrimonio familiar, Pelé encontró en el campo brasileño un espacio alejado de la actividad deportiva. A finales de la década de 1960 adquirió la Fazenda Sossego, una extensa propiedad ubicada en Juquiá, en el interior del estado de San Pablo.
Según información publicada por Radio Mitre, la estancia tenía una superficie aproximada de 661 hectáreas y permaneció durante alrededor de 38 años dentro del patrimonio personal del futbolista. El lugar combinaba actividades productivas con espacios destinados al descanso.
La propiedad estaba rodeada por sectores de Mata Atlántica y cursos de agua, un entorno que contrastaba con la vida pública que Pelé llevaba como una de las figuras más reconocidas del futbol brasileño.
Ganado, cerdos y peces formaban parte de la producción
La Fazenda Sossego no era únicamente una casa de descanso. Una parte importante del terreno estaba destinada a actividades agropecuarias.
Alrededor de 370 hectáreas se utilizaban para la producción. Entre las actividades se encontraban la ganadería, la cría de cerdos y la piscicultura, esta última desarrollada mediante unos 18 estanques distribuidos dentro de la propiedad.
También se cultivaban bananas y palmito. Para sostener las operaciones había infraestructura como silos, corrales, caminos internos y una lechería equipada con un sistema de ordeño mecánico.
El establecimiento contaba además con viviendas para los trabajadores y espacios destinados a la administración de las diferentes actividades. De esta manera, la finca funcionaba como una unidad productiva con instalaciones permanentes.
Así era la casa que utilizaba Pelé
Dentro de la propiedad se encontraba la vivienda principal, conocida como Casa Rústica. El inmueble tenía seis suites, piscina y un salón utilizado para reuniones.
La infraestructura residencial era mucho más amplia. En diferentes casas y apartamentos había casi 30 suites destinadas a huéspedes, además de otras instalaciones recreativas.
Entre ellas se encontraban piscinas, sauna, gimnasio y salón de juegos. La estancia también tenía dos capillas y un lago con botes a pedal, elementos que ampliaban el carácter privado y recreativo del complejo.
Uno de los espacios más relacionados con la trayectoria del propietario era el campo de futbol con vestidores, utilizado para encuentros privados.
Una propiedad que también fue puesta a la venta
La Fazenda Sossego permaneció vinculada a Pelé durante décadas, pero después de su fallecimiento la propiedad quedó relacionada con su patrimonio familiar.
El futbolista murió el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años. Su relación con la estancia representó una faceta menos conocida de su vida, vinculada con la producción agropecuaria y el descanso lejos de los grandes escenarios deportivos.
En 2024, la propiedad fue ofrecida en el mercado por aproximadamente 6.1 millones de dólares. Los anuncios destacaban tanto sus dimensiones como la infraestructura residencial, productiva y recreativa que se encontraba dentro del terreno.
La historia de la Fazenda Sossego muestra así una faceta distinta de Pelé: además de su carrera en el futbol, durante décadas mantuvo un patrimonio rural que combinaba producción agrícola y ganadera, espacios para recibir visitantes y un entorno natural característico de la región de Brasil.
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