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Un robot policía fue despedido luego de costar 1 millón 180 mil pesos y no detectar un solo delito durante casi diez meses de vigilancia en un estacionamiento público

El dispositivo autónomo fue contratado como parte de una prueba de seguridad privada, pero informes oficiales confirmaron que durante su operación no emitió alertas, no registró incidentes y no aportó resultados que justificaran la inversión pública.

Un robot policía fue despedido luego de costar 1 millón 180 mil pesos y no detectar un solo delito durante casi diez meses de vigilancia en un estacionamiento público

El Departamento de Policía de Dublin decidió retirar a DubBot, un robot policía autónomo que patrullaba el estacionamiento Rock Cress, luego de casi diez meses de operación sin registrar una sola infracción, incidente o intervención policial.

La unidad dejó de operar en mayo de 2026, pese a que el programa piloto estaba planeado originalmente para durar dos años. La falta total de resultados llevó a las autoridades a dar por terminado el experimento tecnológico antes de cumplir su primer año.

La apuesta tecnológica que generó expectativas

DubBot comenzó a operar en julio de 2025 como parte de una estrategia para modernizar la vigilancia en espacios públicos.

Se trataba de un modelo Knightscope K5, con 1.5 metros de altura y 181 kilos de peso, equipado con cámaras de video en 360 grados, audio bidireccional y un botón de emergencia para contactar a operadores humanos.

Su misión era ambiciosa: prevenir delitos, apoyar a la policía, mejorar la respuesta ante emergencias y reforzar la seguridad en una zona de alta afluencia. Era la primera vez que un robot autónomo realizaba patrullajes de este tipo en la ciudad, lo que generó atención entre autoridades y vecinos.

Una inversión costosa con beneficios nulos

El proyecto tuvo un alto costo para el municipio. La ciudad pagó inicialmente 238 mil dólares por dos robots, aunque solo uno fue entregado debido a problemas de fabricación del proveedor Knightscope.

Tras la cancelación anticipada y un reembolso parcial, el gasto final para los contribuyentes fue de 67 mil 548 dólares (1 millón 180 mil pesos mexicanos apróximadamente). Las autoridades justificaron el retiro señalando que mantener el programa no tenía sentido sin resultados tangibles.

Diez meses sin multas, reportes ni alertas

Durante casi un año de patrullaje diario, DubBot no emitió multas, no detectó delitos ni generó reportes de actividad sospechosa. Tampoco se activó el botón de emergencia ni fue necesaria la intervención de agentes humanos.

Aunque se planteó que su sola presencia pudiera tener un efecto disuasivo, los registros oficiales llevaron a una conclusión clara: el robot no cumplió ninguna de las funciones para las que fue contratado.

Un caso que se repite en otras ciudades

El retiro de DubBot no es un hecho aislado. Robots similares de Knightscope han sido retirados en otras ciudades de Estados Unidos por fallas operativas y baja utilidad real.

En Nueva York, uno fue desactivado por no poder subir escaleras en el metro, y en San Antonio otro fue retirado por requerir supervisión constante.

Estos antecedentes han encendido alertas sobre el uso de fondos públicos en tecnologías aún inmaduras.

El debate sobre la seguridad robótica

El caso de Dublin reavivó la discusión sobre la viabilidad de los robots en tareas de seguridad pública. Aunque la automatización se presenta como una solución ante la falta de personal, experiencias como esta muestran que la sustitución de labores humanas todavía enfrenta límites importantes.

Por ahora, el “despido” de DubBot deja una lección clara para los gobiernos locales: la innovación tecnológica no siempre garantiza resultados, y menos cuando se prueba directamente con recursos públicos.

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