Mientras en México las mujeres ganan entre 14% y 16% menos que los hombres por el mismo trabajo en España la brecha salarial se ha reducido hasta cerca del 9 por ciento gracias a leyes de transparencia salarial obligatorias para las empresas con más de cincuenta empleados
La comparación entre ambos países muestra que la diferencia no se explica solo por el tipo de empleo sino por factores estructurales como la maternidad la informalidad laboral y la falta de mecanismos legales que obliguen a las empresas a transparentar sus tabuladores de sueldos

La diferencia entre lo que cobra un hombre y una mujer por realizar el mismo trabajo sigue siendo una de las desigualdades más persistentes en el mundo laboral. En México, los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) muestran que las mujeres ganan, en promedio, entre 14 y 16 por ciento menos que los hombres por jornadas y funciones equivalentes. En España, en cambio, la brecha se ha reducido hasta ubicarse alrededor del 9 por ciento, según los registros del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de Eurostat.
La diferencia entre ambos países no responde únicamente al nivel de desarrollo económico. Tiene que ver con decisiones legales, estructurales y culturales que han marcado caminos muy distintos para enfrentar el problema.
Cómo se mide la brecha salarial
Antes de comparar países es importante entender qué significa exactamente la cifra. La brecha salarial de género mide la diferencia entre el ingreso promedio de los hombres y el de las mujeres dentro de un mismo mercado laboral. Esa cifra puede calcularse de varias formas:
- Comparando el salario por hora trabajada.
- Comparando el ingreso mensual o anual total.
- Ajustando por sector económico, nivel educativo y tipo de jornada.
Las cifras varían según el método utilizado, pero todos los organismos internacionales coinciden en un punto: en ningún país del mundo las mujeres ganan, en promedio, lo mismo que los hombres por el mismo trabajo.
Qué dicen los datos en México
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, los hombres mexicanos ganan en promedio entre 14 y 16 por ciento más que las mujeres por hora trabajada en empleos formales. El IMCO ha documentado además que la brecha se amplía en sectores específicos como la industria manufacturera, los servicios financieros y los puestos directivos.
Algunos datos clave del contexto mexicano son los siguientes:
- La participación laboral femenina en México se ubica alrededor del 46 por ciento, una de las más bajas entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
- Más de la mitad de las mujeres trabajadoras en México se encuentran en la economía informal, sin acceso a prestaciones ni a salarios protegidos por contratos colectivos.
- La brecha se amplía después de la maternidad, fenómeno que el IMCO ha denominado “castigo por maternidad”, en el que las mujeres ven reducidos sus ingresos y oportunidades de ascenso al regresar al mercado laboral.
- En puestos de alta dirección, las mujeres ocupan menos del 15 por ciento de los cargos en empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores.
A pesar de los avances legales en materia de igualdad, México no cuenta aún con una ley federal que obligue a las empresas a transparentar sus tabuladores salariales por género de manera pública y verificable.
Qué dicen los datos en España
España ha seguido un camino distinto. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y de Eurostat, la brecha salarial entre hombres y mujeres en ese país se ubica actualmente en torno al 9 por ciento, una cifra cercana al promedio europeo del 12.7 por ciento y considerablemente menor que la registrada en México.
Algunos factores que explican esa reducción son los siguientes:
- La aprobación del Real Decreto 902/2020 sobre igualdad retributiva entre mujeres y hombres, que obliga a las empresas con más de 50 trabajadores a llevar un registro salarial transparente y auditable.
- La implementación obligatoria de planes de igualdad en empresas de cierto tamaño, supervisados por la Inspección de Trabajo.
- La existencia de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, que estableció el marco legal para combatir la discriminación laboral por género.
- Un sistema de permisos parentales igualitarios, en el que padres y madres tienen derecho a 16 semanas pagadas por nacimiento, lo que reduce el impacto de la maternidad sobre la carrera profesional femenina.
- Mayor presencia de mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados como tecnología, finanzas y administración pública.
Estos elementos no han eliminado la brecha, pero han contribuido a reducirla de manera sostenida en los últimos diez años.
Las diferencias estructurales entre ambos países
Comparar a México y España va más allá de los porcentajes. Las razones detrás de la brecha en cada país revelan modelos laborales muy distintos.
En México:
- Alta informalidad laboral femenina.
- Ausencia de leyes obligatorias de transparencia salarial.
- Castigo económico significativo tras la maternidad.
- Baja participación laboral femenina general.
- Escasa representación de mujeres en puestos directivos.
En España:
- Mercado laboral mayoritariamente formal.
- Legislación obligatoria sobre registro salarial y planes de igualdad.
- Permisos parentales equiparables entre hombres y mujeres.
- Mayor presencia femenina en sectores estratégicos.
- Supervisión activa por parte de organismos públicos de inspección laboral.
La conclusión que se desprende de esta comparación es que la brecha salarial no se reduce solo con buena voluntad empresarial. Requiere marcos legales claros, mecanismos de verificación y políticas públicas que acompañen el cambio cultural.
Qué falta por hacer en México
Distintos organismos, entre ellos el IMCO y la OCDE, han recomendado a México avanzar en varios frentes para reducir su brecha salarial:
- Establecer una ley federal de transparencia salarial obligatoria.
- Ampliar el acceso a guarderías públicas para facilitar la reincorporación laboral de las mujeres tras la maternidad.
- Igualar los permisos de paternidad y maternidad para distribuir las responsabilidades de cuidado.
- Combatir la informalidad laboral, especialmente en sectores con alta presencia femenina como el comercio, los servicios y el trabajo doméstico.
- Promover la presencia de mujeres en puestos directivos mediante incentivos fiscales o reportes obligatorios de paridad.
Hasta el momento, varias de estas medidas se han discutido en el Congreso mexicano, pero no se han traducido en una legislación integral como la que existe en España.
Por qué esta comparación importa
La brecha salarial no es solo un problema de justicia para las mujeres trabajadoras. Es también un asunto económico. La OCDE ha estimado que reducir la brecha de participación laboral femenina podría aumentar significativamente el producto interno bruto de los países que lo logren.
Para México, esto significa que cada punto porcentual de avance en igualdad salarial representa beneficios concretos en términos de crecimiento económico, recaudación fiscal y reducción de la pobreza. Para España, los avances logrados en la última década muestran que el cambio es posible cuando existe voluntad política, marco legal y supervisión efectiva.
La comparación entre ambos países deja una lección clara: la brecha salarial se puede reducir, pero no desaparece sola. Se necesita una combinación de leyes, instituciones y transformaciones culturales que actúen al mismo tiempo.
Fuentes base de esta comparación
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
- Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), reportes sobre brecha salarial y participación laboral femenina.
- Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, estadísticas oficiales de brecha salarial.
- Eurostat, comparativos europeos de igualdad retributiva.
- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), indicadores internacionales de género.
- Real Decreto 902/2020 y Ley Orgánica 3/2007 del marco normativo español.
México y España comparten idioma, historia y muchos vínculos económicos, pero enfrentan la brecha salarial desde realidades muy distintas. Mientras España ha logrado reducirla con leyes obligatorias y supervisión activa, México mantiene niveles más altos de desigualdad y aún no cuenta con una legislación integral en la materia. Comparar ambos países permite ver no solo cuánto falta por avanzar, sino también qué herramientas concretas han funcionado en otros lugares para acortar la distancia entre lo que ganan hombres y mujeres por el mismo trabajo.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

“Estamos entre los países con menor desempleo del mundo”: Sheinbaum destaca aumento histórico al salario mínimo y aprobación de la semana laboral de 40 horas en México durante su rendición de cuentas a dos años de su triunfo

Estados Unidos paga hasta diez veces más que México a sus maestros y aun así no encuentra quién quiera serlo: 400,000 plazas vacías demuestran que el salario solo no resuelve la crisis del magisterio

La SEP oficializó un aumento salarial del 10% para los maestros de educación básica y Claudia Sheinbaum confirmó que el pago será retroactivo desde enero mientras los docentes esperan los nuevos tabuladores que elevarían los sueldos en preescolar, primaria y secundaria

Mientras meseros defienden las propinas porque pueden representar más del doble de su sueldo, clientes responden que los bajos salarios deben resolverlos las empresas y no los consumidores

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados