Familia de mariachis fue detenida y separada por ICE durante varios días; ahora comparten como fue su experiencia y agradecen el apoyo de la comunidad
Conoce cómo vivieron la separación en los centros de detención, qué medidas deben cumplir ahora y de qué forma la comunidad les permite continuar con su trabajo musical en Texas.

Una familia de músicos originaria de San Luis Potosí, México, vivió casi dos semanas separada en centros de detención de las autoridades migratorias de Estados Unidos. El padre, la madre y sus tres hijos fueron retenidos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Hoy portan grilletes electrónicos, cumplen con presentaciones obligatorias y continúan su caso en tribunales, mientras destacan el respaldo de la comunidad mariachi y de vecinos en Texas.
La información proviene de una entrevista de CNN Español con Luis Martínez, el padre de familia, realizada meses después de los hechos.
Este relato explica qué ocurrió, cómo fue la experiencia dentro de los centros, qué medidas les aplicaron al salir y cómo la gente de su entorno les ha respondido. Sirve para entender un caso concreto dentro de la política migratoria actual y las condiciones que enfrentan algunas familias inmigrantes.
The Gámez-Cuéllar family has been reunited. pic.twitter.com/WFNkIGq3R7
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) March 9, 2026
Tal vez te interese: ICE descubre que ciudadano cubano y guatemalteco obtuvo fraudulentamente la residencia permanente y lo expulsa de EU
¿Qué pasó con la familia mariachi detenida por ICE?
Luis Martínez, su esposa y sus tres hijos, conocidos como los hermanos Gámez Cuéllar, fueron detenidos el 25 de febrero. Hacia la madrugada del día siguiente, los padres y los dos menores llegaron al Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley. El hijo mayor, Antonio Gámez Cuéllar, de 18 años, fue enviado a un centro distinto en Raymondville.
Según el relato de Martínez a CNN Español, la separación fue el punto más duro. Pasaron días sin saber con claridad dónde estaba el hijo mayor.
El DHS ha señalado que ICE “no separa familias”. Para los padres, sin embargo, la distancia física y la falta de información representó una angustia constante.
El centro de Dilley recibe a familias con menores. Cuenta con aulas, material educativo, gimnasio, biblioteca y campo de fútbol. El hijo de 18 años, por ser mayor de edad, fue colocado en una instalación que Martínez describe como “sí es una cárcel”, donde las personas están seccionadas según su nivel de criminalidad.
¿Cómo es la rutina dentro del centro familiar de Dilley?
La vida diaria sigue un horario fijo:
- Las puertas se abren a las 7 de la mañana.
- Desayuno temprano.
- Almuerzo a las 9.
- Comida a la 1 de la tarde.
- Cena a las 6 de la tarde.
- A las 8 de la noche las puertas se cierran y las familias no se vuelven a ver hasta el día siguiente.
Las personas duermen en remolques de color beige. En unos se alojan las madres con sus hijos; en otros, los padres; y en algunos más, los padres detenidos con hijos pero sin la madre. Durante el día pueden convivir, aunque el calor fuerte a veces los obliga a regresar pronto a sus espacios.
Ni un día se vive tranquilo ahí… A nosotros nos decían que (mi hijo) ya era un adulto. Pues sí, pero tú no sabes lo que yo sentía al no tener a mi hijo conmigo”, dijo Martinez.
En algún momento pensaron en firmar su deportación por la presión de estar adentro. El hijo mayor les pidió que no lo hicieran: “No, vamos a darle. Primeramente Dios, vamos a salir de esta y no hay que firmar, hay que darle para adelante”. Las llamadas entre los distintos centros de detención estaban restringidas.
¿Cuándo salieron y qué condiciones les impusieron?
La familia completa obtuvo su libertad el 9 de marzo, después de casi 12 días. Contaron con el respaldo de legisladores de ambos partidos, de la comunidad en general y de la escena musical de Texas, especialmente de otros mariachis que protestaron por su liberación. Desde entonces:
- Todos deben presentarse a registros obligatorios con ICE.
- El padre y la madre usan grilletes electrónicos con un rango de 120 kilómetros.
- Si necesitan salir de ese perímetro por trabajo, pueden solicitar permiso previo.
Martínez afirma que han cumplido con todos los requisitos de inmigración antes y después de la detención. El caso sigue su curso en los tribunales. Por recomendación de su defensa legal, no ofrece más detalles sobre el proceso. Sobre el grillete, comenta que no le importa usarlo debajo del traje de charro y que a veces casi no se nota.
“A nadie se lo deseo”, agrega.
The Gámez-Cuéllar family has been released. We are taking them now to reunite with their son Antonio.
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) March 9, 2026
When I returned to the Dilley trailer prison today, I brought my colleagues in Congress to meet with the children and families and to bear witness to their stories.
We are… pic.twitter.com/cmSkkVY1Oz
¿Qué apoyo ha recibido la familia después de salir?
Martínez destaca que, tras la detención, “han sido muchas bendiciones”. En McAllen la gente de los restaurantes donde tocan les ha pagado la comida. La comunidad mariachi de San Antonio y otras ciudades se unió para ayudar. Personas reconocidas difundieron su caso.
“Toda la comunidad del mariachi se unió… Fue un caso bipartidista. Yo no sé de política, no sé de nada. Yo nomás sé que agradezco a todas las personas que nos ayudaron en hacer posible nuestra libertad”, dice.
La familia no ha dejado de trabajar. En mayo abrieron conciertos de la artista de country Kacey Musgraves en Texas. Interpretaron “El son de la negra”, “La bamba” y, junto a ella, “Tú, solo tú”. También participaron en convenciones de UnidosUS y cantaron con Bobby Pulido.
Tal vez te interese: Charlie Kirk opinaba así de México: “Si amas a tu país, te regresamos”; habló de las protestas contra ICE, el Rancho Izaguirre y aranceles
Tal vez te interese: Familia colombiana es detenida por ICE en aeropuerto de Atlanta antes de viajar a Florida para celebrar un cumpleaños
¿Qué significa este caso para otros músicos mariachi?
El mariachi forma parte de bodas, fiestas y funerales desde hace generaciones y es uno de los vínculos culturales más visibles entre la comunidad latina e inmigrante en Estados Unidos. No hay indicios de que los músicos hayan sido detenidos por su trabajo. Sin embargo, entre ellos existe temor de que el traje de charro, los vehículos de trabajo o su apariencia los haga más visibles ante los agentes migratorios. El caso de los Gámez Cuéllar ha sido de los más mediáticos, pero no el único de músicos de mariachi retenidos en el contexto de la actual política migratoria.
Martínez cierra con una mirada hacia adelante.
“El grillete lo seguimos portando… No damos pie a desobedecer las órdenes que ellos nos dan y pues que sea lo que Dios quiera, creemos pronto que nos lo van a quitar… Después de la tormenta viene la calma y creemos que vamos a estar bien”.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí





Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados