El Imparcial / México / Envejecimeinto

México envejece: qué significa para las familias y por qué crecerá la necesidad de cuidados en casa

Casi 14% de la población tiene 60 años o más y las proyecciones apuntan a un cambio demográfico que obligará a replantear la atención de salud y el cuidado de las personas mayores

México envejece: qué significa para las familias y por qué crecerá la necesidad de cuidados en casa
Agregar EL IMPARCIAL en

México está entrando en una etapa de envejecimiento demográfico que tendrá efectos directos en los servicios de salud y en las familias. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que casi 14% de la población pertenece al grupo de 60 años o más, mientras que el Consejo Nacional de Población (CONAPO) proyecta que para 2030 habrá más personas mayores que niñas, niños y adolescentes.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha advertido que América Latina atraviesa un proceso de envejecimiento que ocurre con rapidez.

El cambio importa porque una población de mayor edad puede requerir más atención para enfermedades crónicas, rehabilitación y cuidados de largo plazo. Al mismo tiempo, millones de personas ya realizan estas tareas dentro de sus hogares.

De acuerdo con la información proporcionada por Shalom, con datos atribuidos al INEGI, más de 31 millones de personas han brindado cuidados a una persona dependiente o adulta mayor en casa. La evidencia apunta a una necesidad concreta: preparar los servicios de salud y las redes familiares para una población que vivirá más años y requerirá nuevas formas de atención.

¿Cuántas personas mayores hay en México?

El envejecimiento de la población ya forma parte de la realidad demográfica del país.

Actualmente, casi 14% de la población mexicana tiene 60 años o más, de acuerdo con el dato citado de INEGI.

La proporción adquiere mayor relevancia cuando se observa la tendencia para los próximos años. Las proyecciones de CONAPO señalan que para 2030 habrá más personas mayores que niñas, niños y adolescentes.

Esto significa que el cambio no se limita a aumentar el número de adultos mayores. También modificará la relación entre las distintas generaciones y, con ello, las necesidades de vivienda, movilidad, atención médica, protección social y cuidados.

¿Por qué el envejecimiento representa un reto para el sistema de salud?

Vivir más años puede implicar una mayor necesidad de atención para enfermedades crónicas y condiciones que requieren seguimiento prolongado.

Entre los padecimientos mencionados en el material se encuentran:

  • Alzheimer.
  • Parkinson.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Diabetes.
  • Otras enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento.

El reto consiste en que la atención no termina cuando una persona sale de un hospital o consulta médica.

Algunos pacientes pueden requerir vigilancia, administración de medicamentos, rehabilitación, apoyo para actividades cotidianas o acompañamiento durante periodos prolongados.

Por ello, el envejecimiento obliga a pensar en un modelo que combine la atención médica con esquemas de cuidado continuo.

¿Quién cuida actualmente a las personas mayores en México?

En muchos hogares, el cuidado recae principalmente en integrantes de la propia familia.

La información proporcionada por Shalom, con base en datos del INEGI, señala que más de 31 millones de personas, especialmente mujeres, han brindado cuidados a una persona dependiente o adulta mayor en sus hogares.

Esta cifra permite dimensionar una parte del problema: el cuidado ya forma parte de la vida cotidiana de millones de familias.

Sin embargo, asumir esta responsabilidad puede implicar cambios en las rutinas, el empleo, el descanso y la vida personal de quien se convierte en cuidador principal.

Por eso, hablar del envejecimiento también significa hablar de quién cuida, durante cuánto tiempo y con qué recursos.

¿Qué es el cuidado de largo plazo y por qué será más importante?

El cuidado de largo plazo comprende el apoyo que una persona puede necesitar durante periodos prolongados cuando tiene dificultades para realizar determinadas actividades por edad, enfermedad, discapacidad o dependencia.

No sustituye necesariamente la atención médica.

Puede complementarla mediante tareas como:

  • Apoyo en actividades cotidianas.
  • Seguimiento de indicaciones médicas.
  • Administración de medicamentos conforme a las indicaciones profesionales.
  • Movilidad y acompañamiento.
  • Cuidados de enfermería cuando sean necesarios.
  • Apoyo a las familias en la organización del cuidado.

La necesidad de estos servicios puede aumentar conforme crece la población de mayor edad.

La teoría de Laura Carstensen explica por qué el envejecimiento suele aumentar la valoración de la calma y las experiencias significativas. Foto: Archivo

¿La atención de enfermería en casa puede ser una alternativa?

La atención domiciliaria permite que determinados cuidados se realicen en el hogar, siempre que las condiciones clínicas de la persona y las indicaciones de sus profesionales de salud lo permitan.

Este modelo puede facilitar el seguimiento de pacientes que no necesitan permanecer hospitalizados, además de ofrecer apoyo a las familias que no pueden asumir por sí solas todas las tareas de cuidado.

Entre los posibles beneficios de una atención domiciliaria organizada se encuentran:

  • Dar seguimiento a determinadas necesidades de salud sin trasladar constantemente al paciente.
  • Detectar cambios o señales que requieran atención médica.
  • Favorecer la continuidad de algunos cuidados indicados por profesionales.
  • Reducir parte de la carga que enfrenta el cuidador familiar.
  • Mantener al paciente en un entorno conocido cuando su condición lo permite.
  • Facilitar rutinas relacionadas con movilidad, alimentación y acompañamiento.

Esto no significa que la atención en casa sustituya al hospital o que pueda evitar todas las hospitalizaciones. En casos de urgencia o cuando la condición del paciente lo requiere, la atención hospitalaria continúa siendo necesaria.

¿Qué papel tiene el cuidador familiar en este nuevo escenario?

El cuidador también necesita atención.

Una persona que durante meses o años se encarga de otra puede enfrentar cansancio, falta de descanso, cambios en sus actividades y una carga emocional considerable.

Por ello, distribuir el cuidado puede ser una forma de proteger tanto al paciente como a quien lo acompaña.

La participación de familiares, profesionales de enfermería, médicos, instituciones y servicios especializados puede permitir que las responsabilidades no recaigan exclusivamente sobre una persona.

¿Por qué las mujeres tienen un papel central en el cuidado?

Los datos citados por Shalom señalan que las mujeres representan una parte importante de las personas que realizan cuidados dentro de los hogares.

Esto conecta el envejecimiento con otro desafío social: cómo se distribuye el trabajo de cuidados.

Cuando una sola persona concentra estas tareas, el impacto puede extenderse a su descanso, empleo, ingresos y vida familiar.

Por ello, la discusión sobre el envejecimiento no debería centrarse únicamente en cuántas personas mayores habrá, sino también en cómo se organizará el cuidado que necesitarán.

¿Qué servicios de atención en casa existen en México?

El crecimiento de la población mayor está impulsando la búsqueda de servicios que complementen la atención tradicional.

Un ejemplo es Shalom, empresa que ofrece servicios de enfermería a domicilio en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.

De acuerdo con la información proporcionada por la empresa, su modelo busca adaptar los cuidados a las necesidades de cada paciente y apoyar tanto su recuperación y seguimiento terapéutico como al cuidador principal.

Este tipo de servicios debe entenderse como una alternativa complementaria. Antes de contratar atención domiciliaria, las familias deben identificar las necesidades médicas del paciente y confirmar que el personal tenga la preparación correspondiente.

¿Qué deben considerar las familias antes de contratar cuidados a domicilio?

La atención en casa implica una responsabilidad que no debería decidirse únicamente por precio o disponibilidad.

Antes de contratar un servicio conviene revisar:

  • Qué tipo de cuidados necesita la persona.
  • Si requiere enfermería profesional o apoyo para actividades cotidianas.
  • Las credenciales y experiencia del personal.
  • Quién supervisará los cuidados.
  • Qué ocurre ante una emergencia.
  • Si existe comunicación con el médico tratante.
  • Qué servicios están incluidos y cuáles generan un costo adicional.
  • Qué información médica debe proporcionarse al personal.

También es importante establecer con claridad qué tareas puede realizar el cuidador y cuáles requieren intervención médica.

¿Qué cambiará en México hacia 2030?

El cambio demográfico puede modificar la forma en que las familias y las instituciones entienden el cuidado.

Para 2030, el país enfrentará una población con una proporción mayor de personas de 60 años o más. Esto puede aumentar la demanda de servicios relacionados con enfermedades crónicas, rehabilitación, acompañamiento y cuidados de largo plazo.

La respuesta no depende de una sola solución.

Será necesario combinar:

  • Servicios médicos.
  • Atención domiciliaria.
  • Instituciones de cuidado.
  • Participación familiar.
  • Formación de profesionales.
  • Políticas públicas.
  • Prevención y envejecimiento saludable.

Como señaló Odaliz López, cofundadora de Shalom, el envejecimiento de la población ya no debe entenderse como un escenario lejano. La pregunta es cómo adaptar desde ahora los sistemas y las familias a una realidad que ya está modificando al país.

¿Qué puede hacer una familia ante el envejecimiento de un integrante?

El primer paso es anticiparse.

Si una persona mayor comienza a necesitar ayuda, la familia puede identificar qué actividades requieren apoyo y cuáles puede seguir realizando de manera independiente.

También puede ser útil establecer una red de cuidado en la que participen varias personas, en lugar de concentrar toda la responsabilidad en un solo familiar.

El envejecimiento es un proceso demográfico que no puede detenerse. Lo que sí puede cambiar es la manera en que México organiza el cuidado.

Preparar a las familias, fortalecer los servicios de salud y profesionalizar los cuidados puede ayudar a responder a una población que vivirá más años y que necesitará que el bienestar no dependa únicamente de quién pueda hacerse cargo dentro de casa.

También te puede interesar: Los hijos de Ricky Martin cumplen 18 años: así fue su cambio de bebés a adultos

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados