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Pemex redujo sus entregas de gasolina y diésel por diversas fallas, menor producción y el alza internacional, mientras distribuidores enfrentan mayores costos y riesgo de desabasto en varios estados

Especialistas advierten que esto podría traducirse en presiones para el mercado y posibles afectaciones al consumidor si la situación se prolonga.

Pemex redujo sus entregas de gasolina y diésel por diversas fallas, menor producción y el alza internacional, mientras distribuidores enfrentan mayores costos y riesgo de desabasto en varios estados

La red de suministro de combustibles en México muestra tensiones tras múltiples interrupciones en terminales de Pemex, menor capacidad de almacenamiento y aumento en costos internacionales, lo que ya impacta a distribuidores y podría afectar el abasto en distintas zonas del país.

De acuerdo con información difundida por el diario Reforma y sustentada en reportes del sector energético, Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta dificultades para abastecer diesel y gasolinas a sus clientes en varias regiones del país.

La situación se explica por una combinación de interrupciones logísticas, menor capacidad de almacenamiento y un entorno internacional que ha encarecido el combustible.

El problema ya no es aislado. Terminales clave reportan limitaciones operativas, mientras empresas distribuidoras deben buscar alternativas más costosas para mantener el suministro.

Especialistas advierten que esto podría traducirse en presiones para el mercado y posibles afectaciones al consumidor si la situación se prolonga.

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PEMEX

¿Qué está pasando con el abasto de diesel y gasolina?

Pemex ha comenzado a notificar a distribuidores y franquiciatarios sobre limitaciones en la entrega de combustibles. Un caso concreto es la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Mazatlán, que solo tenía capacidad para surtir diesel hasta el 21 de abril.

Esto implica que ya no puede cubrir la demanda habitual, por lo que está redirigiendo a clientes hacia otras terminales con disponibilidad. Sin embargo, esta solución implica mayores costos logísticos, ya que el combustible debe trasladarse desde puntos más lejanos.

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¿En qué estados se reportan problemas?

La situación no se limita a una sola región. Empresas del sector reportan condiciones similares en varias terminales estratégicas:

  • León, Guanajuato
  • El Castillo, Jalisco
  • Reynosa, Tamaulipas
  • Querétaro (con señales iniciales de escasez)

Estos puntos son clave porque abastecen amplias zonas del país, por lo que cualquier interrupción tiene impacto regional.

¿Cuántas interrupciones ha tenido Pemex?

Los datos recientes muestran un aumento en los problemas operativos:

  • Marzo: al menos 25 interrupciones en terminales
  • Abril (hasta el momento): 34 interrupciones

Para mitigar estos cortes, Pemex ha implementado movimientos logísticos como:

  • Traslado de diesel de Zapopan a Lagos de Moreno
  • Envío de combustibles desde El Castillo a Manzanillo
  • Redistribución de diesel de Saltillo a Monclova

Estas medidas buscan mantener el flujo, pero también elevan los costos y evidencian presión en el sistema.

Foto: PEMEX.

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¿Hay suficiente almacenamiento de combustible?

De acuerdo con la regulación, México debería contar con una reserva mínima de cinco días de petrolíferos. Sin embargo, fuentes internas citadas en los reportes señalan que actualmente la capacidad es menor.

Algunos ejemplos:

  • Reynosa: almacenamiento en cero
  • Valle de México: apenas tres días de capacidad

Esto reduce el margen de respuesta ante interrupciones y aumenta el riesgo de desabasto en caso de fallas prolongadas.

¿Por qué está ocurriendo esta situación?

La especialista en energía Susana Cazorla explica que el problema tiene varias causas combinadas:

1. Aumento en precios internacionales

El costo de importar combustibles ha subido de forma importante:

  • Gasolina: +58.6%
  • Diesel: +32%

Esto en un periodo del 27 de febrero al 15 de abril, según datos de Platts (S&P).

2. Incremento en costos logísticos

El transporte marítimo desde Estados Unidos también se encareció:

  • De 225 mil a 415 mil dólares por envío

Esto se debe a menor disponibilidad de barcos.

3. Producción limitada en México

Pemex no ha podido aumentar su producción de refinados por:

  • Caída en la producción de crudo
  • Fallas en refinerías, como el incendio en Dos Bocas

4. Control en precios al consumidor

Aunque los costos suben, los precios de venta están limitados, lo que reduce márgenes y desincentiva importaciones.

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¿Cómo impacta esto a empresas y consumidores?

Para las empresas distribuidoras, el efecto inmediato es el aumento en costos operativos, ya que deben transportar combustible desde terminales más lejanas.

Para los consumidores, el impacto puede ser indirecto, pero relevante:

  • Posibles retrasos en suministro
  • Incremento en costos logísticos que pueden trasladarse a precios
  • Mayor vulnerabilidad ante interrupciones prolongadas

¿Qué papel juegan otros importadores?

Empresas privadas como Valero y Repsol también han reducido sus importaciones. Esto responde a la misma presión internacional en precios, agravada por factores geopolíticos como el cierre del Estrecho de Ormuz, que afecta el mercado global de petróleo.

¿Es una situación temporal o estructural?

Aunque Pemex ha implementado medidas para mantener el abasto, los datos muestran que el problema tiene componentes estructurales:

  • Baja capacidad de almacenamiento
  • Dependencia de importaciones
  • Limitaciones en refinación nacional

Si estas condiciones no cambian, el sistema seguirá expuesto a interrupciones y presiones externas.

Este escenario no implica una crisis inmediata, pero sí un entorno que requiere seguimiento, sobre todo si continúan las interrupciones y los precios internacionales se mantienen elevados.

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Lo que debes tener en cuenta

  • El abasto no está detenido, pero sí bajo presión
  • Varias regiones ya presentan señales de riesgo
  • Los costos internacionales están influyendo directamente
  • La capacidad de respuesta es limitada por el bajo almacenamiento

Este escenario no implica una crisis inmediata, pero sí un entorno que requiere seguimiento, sobre todo si continúan las interrupciones y los precios internacionales se mantienen elevados.

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