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Expertos recomiendan estos colores de sábanas para dormir mejor y reducir la estimulación visual antes de acostarse

La elección de la ropa de cama puede influir en el ambiente del dormitorio y en la preparación del cuerpo para el descanso nocturno.

Expertos recomiendan estos colores de sábanas para dormir mejor y reducir la estimulación visual antes de acostarse

Las sábanas en tonos azul suave y verde salvia figuran entre las opciones asociadas con un ambiente más tranquilo para dormir. La recomendación se relaciona con estudios sobre percepción visual, color y descanso, aunque la evidencia sobre el efecto directo de las sábanas todavía es limitada.

Para quienes tardan en dormirse, elegir tonos apagados, fríos o neutros puede contribuir a reducir la estimulación visual antes de acostarse, especialmente cuando se combina con poca luz, una temperatura adecuada y hábitos de descanso estables.

El azul suave es una de las opciones más recomendadas

Los tonos de azul apagado, como el azul polvo, el celeste grisáceo y el azul pizarra, aparecen entre las alternativas más recomendadas para el dormitorio.

Estos colores suelen asociarse con calma, orden y una menor activación antes de dormir. La Sleep Foundation señala que la investigación directa sobre el color del dormitorio todavía es limitada, aunque muchas personas relacionan el azul con la relajación.

Una encuesta de Travelodge, difundida en publicaciones sobre decoración, encontró que las personas con dormitorios predominantemente azules reportaron un promedio de 7 horas y 52 minutos de sueño.

Sin embargo, el dato debe tomarse con cautela, ya que no corresponde a un experimento controlado ni a una investigación revisada por pares. Por ello, no permite establecer que el color azul provoque directamente un mejor descanso.

Además, la duración del sueño puede verse afectada por factores como la luz, el ruido, la temperatura, el estrés, los horarios y posibles trastornos del sueño.

La preferencia personal también puede influir

Un estudio experimental disponible en PubMed Central comparó el inicio del sueño después de que los participantes fueran expuestos a luz blanca, luz del color que preferían y luz de un tono que no preferían.

Los investigadores utilizaron electroencefalogramas y mediciones de la variabilidad de la frecuencia cardiaca para analizar la latencia del sueño.

Los resultados mostraron que la luz del color elegido por cada participante redujo el tiempo promedio para quedarse dormido de aproximadamente 18.8 minutos a 11.8 minutos.

El estudio analizó luz LED y no sábanas, por lo que sus resultados no permiten afirmar que una determinada ropa de cama produzca el mismo efecto.

Sin embargo, sí plantea que la respuesta personal ante un color puede ser relevante. Para algunas personas puede resultar más agradable un azul grisáceo o un verde salvia, mientras que otras pueden sentirse más cómodas con tonos neutros o una lavanda apagada.

Verde salvia y otros tonos apagados

El verde salvia, eucalipto, menta suave y musgo tenue son otras opciones frecuentes para los dormitorios.

Estos tonos suelen asociarse con paisajes naturales y pueden generar una apariencia visual más tranquila. Los verdes que contienen gris, beige o blanco pueden funcionar mejor para crear este tipo de ambiente.

En cambio, un verde neón o demasiado brillante puede generar mayor estimulación visual y alejarse del efecto de serenidad que se busca antes de dormir.

Una combinación de verde salvia, gris cálido y beige también permite reducir el contraste alrededor de la cama y crear una apariencia más uniforme.

La elección del color de las sábanas puede contribuir a crear un ambiente más adecuado para el descanso. Foto: Pexels / IA

Los colores neutros son otra alternativa

Para quienes prefieren evitar los tonos fríos, las sábanas en beige, taupe, arena, gris cálido y blanco roto pueden ofrecer una apariencia más cálida y discreta.

Estos colores suelen integrarse fácilmente con otros elementos del dormitorio y no generan una reacción visual tan intensa.

Los blancos demasiado brillantes, por otro lado, pueden reflejar más luz cuando se combinan con iluminación fría e intensa.

Por eso, opciones como marfil, crema, lino natural o gris perla pueden generar un ambiente visual menos intenso.

La temperatura del dormitorio también es relevante para el descanso. La Sleep Foundation recomienda mantener la habitación cerca de 16 a 19 grados Celsius, un rango que puede facilitar la transición al sueño.

La lavanda también puede ser una opción

La lavanda pálida, el lila polvoriento y el malva suave son otras alternativas para quienes buscan un color diferente al azul o al verde.

Estos tonos combinan algunas asociaciones del azul con una apariencia ligeramente más cálida. Sin embargo, la recomendación cambia cuando el color se vuelve demasiado oscuro, brillante o cercano al fucsia.

Una encuesta de Travelodge relacionó las habitaciones de color púrpura con cerca de 5 horas y 56 minutos de sueño reportado, aunque nuevamente se trata de una correlación y no de una prueba de causa y efecto.

Por ello, la diferencia puede estar más relacionada con la intensidad y saturación del color que con el nombre específico de la tonalidad.

¿Qué colores conviene evitar?

Las sábanas en rojo, naranja, amarillo muy brillante, fucsia o púrpura intenso pueden resultar menos adecuadas para quienes buscan un ambiente visual tranquilo antes de dormir.

La Sleep Foundation señala que los colores cálidos e intensos pueden favorecer estados de alerta. Esto podría resultar poco conveniente para personas que tienen dificultades para relajarse por la noche.

La iluminación también debe tomarse en cuenta. Un estudio de Harvard publicado en 2015 encontró que leer con un dispositivo retroiluminado por la noche retrasaba el inicio del sueño y reducía la melatonina en comparación con la lectura en papel.

Aunque las sábanas no emiten luz, su color interactúa con la iluminación del dormitorio. Por ejemplo, textiles de tonos suaves combinados con una luz cálida y tenue pueden generar un ambiente visual menos estimulante.

El conjunto del dormitorio también importa

El efecto de una tonalidad no depende únicamente de las sábanas. El cerebro percibe el conjunto del dormitorio, por lo que una cama azul suave puede perder parte de esa sensación de calma si está rodeada de colores muy intensos o contrastantes.

Una alternativa es mantener una paleta de colores similares y con diferencias moderadas de claridad.

Por ejemplo, una combinación de beige, gris cálido y verde apagado puede resultar visualmente menos intensa que una mezcla de colores fuertes.

También puede ser útil observar la propia respuesta durante varios días. Cambiar la ropa de cama y registrar aproximadamente cuánto tiempo toma conciliar el sueño puede ayudar a identificar qué tonalidades generan mayor sensación de tranquilidad.

El color de las sábanas puede contribuir al ambiente del dormitorio, pero no sustituye la atención profesional cuando los problemas para dormir persisten, afectan la vida diaria o se acompañan de ansiedad intensa.

En general, los tonos de baja saturación, poco contraste y asociados personalmente con calma y seguridad pueden ser una opción para preparar el dormitorio para el descanso.

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