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Mientras México desayuna con chilaquiles, huevos y birria, Corea del Sur opta por el arroz tostado, las sopas fermentadas y el picante haejang-guk que cura la resaca

Mientras los mexicanos disfrutan de chilaquiles, huevos rancheros y birria para empezar el día, los coreanos optan por kimchi fermentado, nurungji crujiente y haejang-guk reconfortante: un recorrido por dos culturas matutinas opuestas pero igualmente fascinantes

Mientras México desayuna con chilaquiles, huevos y birria, Corea del Sur opta por el arroz tostado, las sopas fermentadas y el picante haejang-guk que cura la resaca

El desayuno es considerado la comida más importante del día en casi todas las culturas del mundo, y tanto México como Corea del Sur no son la excepción. Sin embargo, la forma en que cada país aborda esta primera comida del día revela mucho sobre sus tradiciones, valores y estilos de vida.

Mientras que en México los desayunos tienden a ser contundentes, con sabores intensos y una fuerte presencia de maíz, frijoles y chiles, en Corea del Sur encontramos una tradición matutina que equilibra la practicidad con la tradición, donde el arroz, las sopas y los acompañamientos fermentados juegan un papel protagónico.

Esta nota explora en profundidad las costumbres, platillos y significados culturales detrás de los desayunos en ambos países, ofreciendo una ventana a sus respectivas identidades gastronómicas.

Primera parte: El desayuno coreano - tradición y modernidad en la mesa matutina

La filosofía del desayuno en Corea del Sur

Los surcoreanos son mundialmente reconocidos por su conciencia sobre la salud y la belleza, así como por su profundo amor por la comida. Esta filosofía se extiende naturalmente al desayuno, una comida que la mayoría de los coreanos considera fundamental para comenzar el día con energía.

El desayuno coreano tradicional se caracteriza por ser una comida completa y equilibrada que incluye arroz como base fundamental, sopa caliente para reconfortar el estómago, acompañamientos variados (banchan) que aportan nutrientes y sabores diversos, y kimchi como elemento casi indispensable. Esta estructura refleja la importancia que los coreanos otorgan a una alimentación balanceada desde las primeras horas del día.

Chilaquiles vs Kimchi mientras México desayuna con tortillas fritas, huevos y birria, Corea del Sur opta por el arroz tostado, las sopas fermentadas y el picante haejang-guk que cura la resaca

El dilema matutino: ¿Arroz o pan?

Al igual que en otros países asiáticos, los coreanos se dividen aproximadamente en dos grupos: aquellos que prefieren el pan para el desayuno y aquellos que mantienen la tradición del arroz.

El consumo de café en Corea del Sur es notablemente alto, lo que podría llevar a pensar que el pan es la opción preferida. Sin embargo, muchos coreanos, especialmente las generaciones mayores, no renuncian al arroz por la mañana. Para ellos, un día sin arroz es un día incompleto.

Esta dualidad refleja la tensión entre tradición y modernidad que caracteriza a la sociedad surcoreana actual, donde lo ancestral y lo contemporáneo conviven en armonía.

Componentes del desayuno coreano tradicional

1. Arroz (Bap) - El corazón de la comida coreana

El arroz es el pilar del desayuno coreano tradicional. Puede servirse de diversas formas: arroz blanco simple como base para otros platillos, arroz mezclado con granos como cebada, frijoles o mijo para mayor valor nutricional, o arroz con vegetales (bibimbap) en ocasiones especiales.

2. Sopa (Guk o Tang) - Reconfortante y nutritiva

La sopa es un componente esencial del desayuno coreano. Algunas variedades populares incluyen el doenjang-guk (sopa de pasta de soja fermentada con vegetales), el miyeok-guk (sopa de algas, especialmente consumida en cumpleaños) y el gukbap (sopa con arroz, una comida completa en sí misma).

Del maíz crujiente al arroz tostado un viaje por los sabores matutinos de México y Corea del Sur, donde los chilaquiles, huevos y birria comparten la mesa del amanecer con el kimchi, el nurungji y el haejang-guk

3. Acompañamientos (Banchan) - La diversidad en la mesa

Los banchan son pequeños platillos que acompañan al arroz y la sopa, creando una experiencia culinaria variada. Incluyen namul (vegetales salteados o escaldados con aceite de sésamo), tortillas coreanas (jeon) hechas con verduras, mariscos o carne, y kimchi en todas sus variedades (de repollo, rábano, pepino, etc.). La variedad de colores, texturas y sabores en los banchan no solo hace el desayuno más atractivo visualmente, sino que asegura un inicio de día nutricionalmente equilibrado.

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4. Kimchi - El compañero indispensable

Para los coreanos, el kimchi no es simplemente un acompañamiento: es una parte fundamental de su identidad culinaria. En el desayuno, el kimchi picante y fermentado ayuda a despertar el apetito y estimular la digestión. Incluso cuando se consume un plato ligero como el congee (gachas de arroz), el kimchi suele estar presente en la mesa, demostrando su estatus como elemento indispensable en la cultura alimentaria coreana.

Variedades especiales de desayuno coreano

Gachas de arroz (Juk) - La opción reconfortante

En algunos países occidentales, las gachas pueden considerarse comida para bebés o para enfermos, pero en Corea del Sur, el juk (죽) es una opción de desayuno muy popular y respetada.

El juk se caracteriza por ser fácil de digerir, ideal para empezar el día, y perfecto para dar descanso al estómago después de comidas pesadas. Existe en múltiples variedades: con verduras, carne de res, pollo, mariscos o calabaza. Cadenas especializadas como Bonjuk (본죽) y Juk-iyagi (죽이야기) son muy populares en el país.

Los beneficios del juk para el desayuno incluyen proporcionar energía sostenida, ser suave con el sistema digestivo, permitir incorporar vegetales y proteínas de forma equilibrada, y resultar reconfortante, especialmente en mañanas frías. Aunque pueda parecer contradictorio acompañar un plato tan suave como el juk con kimchi picante, los coreanos consideran que esta combinación estimula el apetito y mejora la digestión.

Tortillas vs Arroz la batalla del desayuno entre chilaquiles, huevos y birria en México y kimchi, nurungji y haejang-guk en Corea del Sur

Arroz tostado (Nurungji) - El tesoro del fondo de la olla

El nurungji (누룽지) es la fina capa de arroz ligeramente tostado que se forma en el fondo de la olla durante la cocción. Este “tesoro” culinario se ha convertido en un desayuno apreciado por varias razones.

La preparación tradicional consiste en cocinar arroz en una olla de barro o piedra caliente, retirar la mayor parte del arroz cocido, y verter agua caliente en la olla para luego taparla. El agua absorbe el sabor tostado del arroz adherido al fondo. El nurungji se puede consumir como una sopa ligera con el agua que absorbió el sabor tostado, como snack crujiente similar a una galleta de arroz, o en versiones instantáneas disponibles en supermercados. El nurungji representa la sabiduría culinaria coreana que aprovecha cada elemento de la cocción, minimizando el desperdicio y maximizando el sabor.

Sopas para la resaca (Haejang-guk) - El remedio matutino

Corea del Sur tiene una vibrante cultura del alcohol, y no es raro que las personas necesiten un “remedio” después de una noche de consumo. El haejang-guk (해장국) es la respuesta coreana a este problema.

El término haejang-guk significa literalmente “sopa que cura la resaca” y no es un solo platillo, sino una categoría de sopas diseñadas para “reajustar” el estómago. Puede ser picante para “refrescar” y “disipar” la resaca, o suave y lechosa. Los ingredientes comunes incluyen bacalao seco, rábano, brotes de soja y huevos.

Los beneficios del haejang-guk incluyen reponer líquidos y electrolitos perdidos, proporcionar nutrientes esenciales, y la comida picante ayuda a abrir los poros y estimular la circulación. Es reconfortante y fácil de digerir, demostrando cómo la cultura coreana integra la alimentación como parte del cuidado de la salud, incluso después de excesos.

Desayunos rápidos en la Corea moderna

Fideos instantáneos (Ramyun) - La comida del alma coreana

Los fideos instantáneos, conocidos como ramyun (라면), ocupan un lugar especial en la cultura coreana. No son simplemente un alimento de conveniencia, sino una verdadera “comida del alma”.

Su popularidad en el desayuno se debe a la preparación extremadamente rápida (3-5 minutos), sus sabores intensos y picantes que despiertan los sentidos, su carácter reconfortante y satisfactorio, y la existencia de innumerables variedades para todos los gustos.

En el contexto social, es común ver en los K-dramas escenas donde los personajes preparan ramyun. Muchos coreanos prefieren ramyun en sus habitaciones de hotel en lugar del desayuno del hotel, y es un elemento clásico en excursiones y viajes, especialmente en pensiones rurales. El ramyun como desayuno refleja la vida acelerada de muchos coreanos urbanos, que a pesar de valorar la tradición, necesitan opciones prácticas para sus rutinas matutinas.

De la cocina prehispánica a la fermentación coreana un recorrido por los desayunos de México y Corea del Sur, donde los chilaquiles, huevos rancheros, birria, kimchi, nurungji y haejang-guk revelan la identidad gastronómica de dos culturas milenarias

Tostadas coreanas - La fusión occidentalizada

Las tostadas coreanas (toast) representan una interesante adaptación de influencias occidentales al gusto y las necesidades coreanas. Se caracterizan por tostarse en mantequilla sobre planchas de hierro, con rellenos populares como queso, tortilla de huevo, repollo y jamón. Se añaden salsas como mermelada o salsa de tomate para un toque dulce, y se pueden conseguir en puestos callejeros y cadenas especializadas como ISAAC.

En el contexto de consumo, son populares entre trabajadores que no tienen tiempo para desayunar en casa, se compran en el camino al trabajo o en las inmediaciones de la oficina, y se acompañan con café, reflejando la alta cultura cafetera coreana. La tostada coreana es un ejemplo perfecto de cómo la gastronomía coreana absorbe y adapta influencias externas, creando algo nuevo y auténticamente coreano.

Café - El complemento moderno

El café es parte integral del desayuno coreano moderno. No es raro ver a coreanos comprando una taza de café para acompañar su tostada, o incluso tomando café solo como desayuno, especialmente entre los jóvenes profesionales.

La cultura cafetera coreana se caracteriza por una alta densidad de cafeterías especializadas, el consumo de café en todas las horas del día, cadenas coreanas como Ediya, Mega Coffee y otras que ofrecen opciones a precios accesibles, y la percepción del café como un “estilo de vida” más que simplemente una bebida.

Segunda parte: El desayuno mexicano - tradición, sabor y energía

La cultura del desayuno en México

En México, el desayuno es considerado la comida más importante del día. Los mexicanos suelen tener tres comidas principales: el desayuno (7:00-10:00 am) como la comida más importante y completa del día, el almuerzo o comida (2:00-5:00 pm) como una comida abundante de cuatro tiempos, y la cena o merienda (7:00 pm en adelante) como una comida ligera para pasar la noche.

Esta estructura se modifica los fines de semana, cuando las personas tienden a despertar más tarde y combinan el desayuno con el almuerzo en una sola comida abundante. El desayuno mexicano tradicional combina influencias prehispánicas y coloniales, creando una experiencia culinaria única en el mundo. Ingredientes como el maíz, el chile, el aguacate y el frijol son la base de muchos de estos platillos.

Platillos icónicos del desayuno mexicano

1. Chilaquiles - El rey del desayuno mexicano

Los chilaquiles son posiblemente el platillo de desayuno más emblemático de México. Su nombre proviene del náhuatl “chīlāquilitl”, que significa “vegetales en salsa de chile”.

La preparación básica consiste en tortillas de maíz cortadas en triángulos, fritas hasta obtener una textura crujiente (totopos), y bañadas en salsa roja (de tomate) o salsa verde (de tomatillo). Se cubren con queso fresco, crema, cebolla y cilantro. Las variaciones populares incluyen con huevo (estrellado o revuelto) encima, con pollo deshebrado, con frijoles refritos, o con carne de res (cecina).

La textura y el sabor de los chilaquiles ofrecen un contraste entre lo crujiente de la tortilla y lo suave de la salsa, el picante que se suaviza con la crema y el queso, y la combinación de sabores que despiertan todos los sentidos. Los chilaquiles representan la esencia del desayuno mexicano: contundentes, sabrosos y llenos de tradición.

2. Torta de chilaquiles - Innovación en un bolillo

Esta creación representa la fusión de dos tradiciones mexicanas: los chilaquiles y las tortas (sándwiches). Es un ejemplo perfecto de cómo la cocina mexicana combina platillos para crear nuevas experiencias.

Se caracteriza por utilizar pan bolillo crujiente por fuera y esponjoso por dentro, relleno de chilaquiles (verdes o rojos), con huevo y queso derretido, y extra picante opcional. Esta preparación es popular en puestos callejeros y demuestra cómo los mexicanos adaptan sus platillos tradicionales a formatos prácticos para consumir sobre la marcha.

Desayunos alrededor del mundo los mexicanos empiezan el día con chilaquiles, huevos rancheros y birria mientras los coreanos eligen kimchi, nurungji y haejang-guk para energizar sus mañanas

3. Enmoladas - El toque dulce del mole

Las enmoladas son una variación de las tradicionales enchiladas, pero utilizando mole en lugar de salsa de chile.

La preparación consiste en tortillas rellenas de pollo deshebrado (o plátano macho frito para versión vegetariana), bañadas en mole (generalmente dulce y no picante), y cubiertas con crema agria y queso rallado tipo manchego. El sabor característico incluye notas dulces y complejas del mole, la crema que suaviza y equilibra los sabores, y el queso que añade una textura cremosa y salada. Las enmoladas representan la diversidad de la cocina mexicana, donde lo dulce y lo salado se combinan para crear platillos únicos.

4. Huevos rancheros - sencillez y sabor

Los huevos rancheros son un clásico que no puede faltar en un desayuno mexicano tradicional.

La preparación incluye tortillas de maíz ligeramente fritas, huevos fritos colocados sobre las tortillas, bañados en salsa ranchera (tomate, chile, cebolla, cilantro), y acompañados de frijoles refritos. El secreto de su éxito radica en la combinación de tortilla, huevo y salsa, la posibilidad de añadir picante al gusto, y la textura crujiente de la tortilla que contrasta con la suavidad del huevo. Los huevos rancheros son un ejemplo de cómo la cocina mexicana logra platillos extraordinarios a partir de ingredientes simples y accesibles.

5. Guajolotas o tortas de tamal - energía matutina

Las guajolotas (tortas de tamal) son una opción popular para comenzar el día con toda la energía.

La preparación consiste en un tamal frito en aceite, colocado dentro de un pan blanco (bolillo o telera), y acompañado de salsa al gusto. En el contexto cultural, son especialmente populares en la Ciudad de México, se encuentran en puestos callejeros cerca de estaciones de metro, cruces de avenidas y parques, y son una opción rápida y contundente para quienes van de prisa. Las guajolotas reflejan la cultura urbana mexicana, donde la tradición se adapta a las necesidades del ritmo de vida moderno.

6. Birria - el remedio para la resaca

La birria es originaria del estado de Jalisco y se ha convertido en un platillo popular para el desayuno, especialmente para aliviar los efectos de una noche de consumo de alcohol.

La preparación incluye carne (generalmente de res, pero puede ser de chivo o borrego) adobada con chiles, comino, jengibre, tomate y especias, cocinada lentamente (tradicionalmente en un hoyo en la tierra), y servida en plato hondo con caldo y acompañada con tortillas de maíz.

Las razones de su efectividad como remedio incluyen el caldo caliente que reconforta el estómago, las especias que ayudan a la digestión, y la carne que proporciona proteínas para recuperar energía. La birria como desayuno demuestra cómo la cocina mexicana integra aspectos medicinales y de bienestar en sus platillos.

7. Tacos de carnitas - tradición en cada bocado

Los tacos de carnitas son otra opción popular para un desayuno mexicano tradicional.

Se caracterizan por utilizar carne de cerdo cocinada en abundante manteca y especias. Se pueden pedir diferentes partes del cerdo: nana, buche, nenepil, maciza, tripa, cachete o chamorro, y se sirven en tortillas de maíz con salsa y acompañamientos. La variedad de cortes ofrece texturas y sabores diferentes, y el chicharrón se fríe en la misma olla, añadiendo más opciones. Los tacos de carnitas representan la tradición y la maestría de la cocina mexicana, donde cada parte del animal se aprovecha y se convierte en un manjar.

Mientras los mexicanos desayunan chilaquiles, huevos y birria entre salsas picantes y tortillas recién hechas, los coreanos disfrutan de kimchi fermentado, arroz tostado (nurungji) y sopas como el haejang-guk; dos tradiciones culinarias que reflejan la riqueza de sus culturas desde el primer bocado del día

Acompañamientos tradicionales

Atole y tamales - la versión mexicana del café y donas

Este combo es una de las combinaciones más tradicionales del desayuno mexicano, comparable al café y donas en otras culturas.

Los tamales consisten en masa de maíz con manteca de cerdo, rellenos dulces o salados, envueltos en hoja de maíz o de plátano, y cocinados al vapor. El atole es una bebida caliente y espesa hecha con masa de maíz, agua, azúcar y canela, con variaciones que incluyen chocolate, frutas o vainilla. Esta combinación es especialmente popular en el centro y sur de México, donde los tamales se encuentran en prácticamente todas las esquinas, especialmente en las mañanas.

Café y pan dulce - un clásico cotidiano

El café acompañado de pan dulce es quizás el desayuno más común en México, especialmente en entornos urbanos.

El café se sirve como café de olla (café con canela y piloncillo, que es azúcar moreno) o café con leche (leche caliente con café instantáneo). El pan dulce incluye variedades como conchas (pan similar a brioche con cubierta de azúcar con sabor a vainilla o chocolate), orejas, bigotes, cuernos, y otras innumerables variedades. Los puestos de café y pan dulce se encuentran en prácticamente todas las esquinas de las ciudades mexicanas, especialmente cerca de estaciones de metro, entradas de oficinas y otros lugares de alta afluencia.

Molletes - sencillez con sabor

Los molletes son uno de los desayunos mexicanos más fáciles de replicar en cualquier parte del mundo.

La preparación consiste en pan bolillo o telera cortado horizontalmente, tostado ligeramente, cubierto con frijoles refritos, queso derretido encima, y pico de gallo fresco (tomate, cebolla y chile serrano) como topping. Las variaciones incluyen con jamón, chorizo o tocino, con diferentes tipos de queso, o con crema o aguacate. Los molletes son un ejemplo perfecto de la cocina casera mexicana: sencilla, reconfortante y deliciosa.

Tercera parte: Análisis comparativo - dos mundos, una pasión por el desayuno

Similitudes sorprendentes

A pesar de las diferencias geográficas y culturales, los desayunos mexicanos y coreanos comparten varias características importantes:

Ambas culturas consideran el desayuno como la comida más importante del día. Tradicionalmente, tanto mexicanos como coreanos requieren preparación elaborada para sus desayunos, aunque ambos han desarrollado versiones rápidas para la vida moderna. En ambos países, el desayuno combina carbohidratos, proteínas y vegetales para ofrecer una comida equilibrada.

Existen platillos específicos para aliviar la resaca en ambas culturas: la birria en México y el haejang-guk en Corea del Sur. La comida callejera juega un papel importante en ambos países, con tacos, tamales y tortas en México, y tostadas y ramyun en Corea. Ambos países han desarrollado adaptaciones modernas de sus platillos tradicionales para satisfacer las demandas de la vida contemporánea.

Diferencias notables

Las diferencias entre ambas tradiciones culinarias son igualmente reveladoras:

La base del desayuno mexicano es el maíz (tortillas) y los frijoles, mientras que el coreano se fundamenta en el arroz y la sopa. Los sabores predominantes en México son picante, ácido y salado, mientras que en Corea predominan el picante, el fermentado y el umami.

Las técnicas de fermentación están ampliamente desarrolladas en Corea (kimchi, doenjang), mientras que en México son más limitadas (algunas salsas). Las influencias externas también difieren: México recibió influencia española y francesa, mientras que Corea recibió influencia china, japonesa y occidental.

Las bebidas típicas varían: en México predominan el café, el atole y el chocolate, mientras que en Corea son populares el café, el té verde y el sikhye (bebida de arroz). El ritual de consumo también difiere, aunque ambos valoran las comidas familiares, especialmente los fines de semana.

El impacto de la modernidad

Tanto en México como en Corea del Sur, la vida moderna está transformando las tradiciones del desayuno:

En México, se observa un aumento de opciones rápidas como chilaquiles en vaso y tacos para llevar, el surgimiento de cadenas de desayunos en formato “fast-casual”, y la adaptación de platillos tradicionales a versiones más ligeras.

En Corea del Sur, hay un mayor consumo de pan y opciones occidentales, el desarrollo de cadenas especializadas como Bonjuk y ISAAC, el ramyun como opción rápida y ubicua, y una alta cultura del café que influye en los hábitos matutinos.

De esta comparación, podemos extraer varias lecciones valiosas:

La tradición es adaptable: ambos países han logrado mantener sus tradiciones culinarias mientras se adaptan a las demandas de la vida moderna. El desayuno refleja la identidad cultural: los desayunos reflejan la historia, geografía y valores de cada cultura.

La comida como medicina es un concepto presente en ambas culturas: tanto en México como en Corea, los desayunos incluyen platillos con propiedades percibidas como medicinales (birria, haejang-guk). La importancia de la comunidad se mantiene: en ambas culturas, el desayuno sigue siendo un momento de reunión familiar, especialmente los fines de semana.

Dos mundos, una pasión por empezar el día con sabor

El desayuno mexicano y el coreano, aunque profundamente diferentes en sus ingredientes y técnicas, comparten una filosofía común: la primera comida del día debe ser nutritiva, sabrosa y significativa.

En México, el desayuno es una explosión de sabores, colores y texturas que reflejan la rica historia del país. Desde los chilaquiles bañados en salsa hasta los tamales envueltos en hojas de maíz, cada platillo cuenta una historia de fusión cultural y tradición familiar.

En Corea del Sur, el desayuno equilibra la tradición del arroz y la sopa con la practicidad de las tostadas y el ramyun. El kimchi y otros banchan aseguran que incluso el desayuno más simple sea una experiencia culinaria completa.

Ambas tradiciones nos enseñan que el desayuno es más que simplemente “comer”: es un ritual, un momento de conexión con la familia y la cultura, y una oportunidad para empezar el día con energía y propósito.

Al observar estos dos mundos a través de sus desayunos, podemos apreciar mejor la diversidad de la experiencia humana y la universalidad del placer de compartir una buena comida al comenzar el día.

Glosario de términos

Términos coreanos

Bap (밥): Arroz cocido. Es la base fundamental de la alimentación coreana y aparece en prácticamente todas las comidas principales.

Banchan (반찬): Pequeños platos de acompañamiento que se sirven junto al arroz y la sopa. Pueden incluir vegetales, carnes, pescados y fermentados.

Doenjang (된장): Pasta de soja fermentada, similar al miso japonés pero con un sabor más intenso y característico.

Guk/Tang (국/탕): Sopa. El guk suele ser más ligero mientras que el tang es más contundente.

Haejang-guk (해장국): Sopa para aliviar la resaca. Literalmente significa “sopa que cura la resaca”.

Jeon (전): Tortilla coreana, similar a una tortita o panqueque salado hecho con diversos ingredientes.

Juk (죽): Gachas de arroz, una papilla suave y fácil de digerir.

Kimchi (김치): Verduras fermentadas con especias, generalmente repollo o rábano, considerado el platillo nacional de Corea.

Namul (나물): Vegetales sazonados con aceite de sésamo y otros condimentos.

Nurungji (누룽지): Arroz tostado del fondo de la olla, apreciado por su sabor y textura crujiente.

Ramyun (라면): Fideos instantáneos, muy populares en Corea.

Términos Mexicanos

Atole: Bebida caliente y espesa hecha con masa de maíz, agua, azúcar y canela.

Birria: Guiso de carne con chiles y especias, originario de Jalisco.

Bolillo: Pan blanco crujiente por fuera y esponjoso por dentro, utilizado para hacer tortas.

Carnitas: Carne de cerdo cocinada en abundante manteca y especias hasta quedar tierna y jugosa.

Chilaquiles: Tortillas fritas bañadas en salsa, cubiertas con queso, crema y cebolla.

Enmoladas: Tortillas rellenas bañadas en mole, una salsa espesa a base de chiles y chocolate.

Guajolota: Torta de tamal, también conocida como “torta de tamal”.

Huevos rancheros: Huevos fritos servidos sobre tortillas y bañados en salsa ranchera.

Molletes: Pan con frijoles refritos y queso derretido, cubierto con pico de gallo.

Tamal: Masa de maíz rellena, envuelta en hoja de maíz o plátano y cocida al vapor.

Totopos: Triángulos de tortilla de maíz frita hasta obtener textura crujiente.

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