Tendencias
Cintilla de tendencias

Covid-19

Homicidios Tijuana

Regularización de autos "chocolate"

Clima Tijuana

Desaparecidos en Tijuana

Investigadores del Cicese desarrollan juego para mejorar atención en niños con autismo

La investigadora detalló que un niño que presenta esta condición puede tener problemas para comunicarse y aprender qué significan las palabras; para ellos.

Avatar del

Por Jayme García

Cicese(Cortesía)

Cicese | Cortesía

Ensenada, B.C.- Investigadores del Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (Cicese), desarrollaron una interfaz cerebral, que a través de un juego sirve de auxiliar para terapias de niños con autismo.  

“Cuando se habla de un niño que tiene autismo escuchamos constantemente la frase: "Ese niño vive en su propio mundo", pero ahora se sabe que en realidad poseen una alteración biológica que causa que su mente se comporte de forma diferente a las personas sin esta patología”, explicó Mónica Tentori Espinoza, del Departamento de Ciencias de la Computación del Cicese. 

La investigadora detalló que un niño que presenta esta condición puede tener problemas para comunicarse y aprender qué significan las palabras; para ellos, es difícil hacer amigos o encajar socialmente, probar nuevas experiencias o desarrollarse en un nuevo ambiente.  

Te puede interesar: La gente no está haciendo compras para cuidarse: Canaco

Asimismo, mencionó que un niño con autismo también puede tener trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); de ser así, tendrán muy poca o nula atención y dificultades para colaborar en ciertas actividades.  

¿Un niño con autismo puede controlar una computadora con su atención? 

No obstante, la neuroretroalimentación se puede utilizar como un método para amortiguar la falta de atención de los niños con autismo. 

Una interfaz cerebral es el enlace existente entre el cerebro y una computadora, podemos definirla como un monitoreo de la actividad cerebral traducida a una señal que puede utilizarse en una computadora, esta actividad cerebral puede monitorearse mediante electrodos que se colocan en la cabeza del usuario”, explicó.  

El grupo de investigación del Departamento de Ciencias de la Computación del Cicese, se centró en contestar la pregunta: ¿Un niño con autismo puede controlar una computadora con su atención? 

Te puede interesar: Cruz Roja también está atendiendo casos de Covid en Ensenada

Hay a la venta distintas diademas de bajo costo que permiten monitorear la actividad cerebral, en el Cicese, para identificar cuál sería la mejor opción para realizar el proyecto “Interfases cerebrales en autismo”, se realizaron pruebas con tres diademas: Mindwave de Neurosky, que tiene un solo electrodo; Muse de Interaxion, que contiene cinco electrodos, y Emotiv de Epoc que posee 14 electrodos. 

“Se encontró que Muse de Interaxion era la mejor de las tres, pero era demasiado grande para el estudio enfocado en niños, y su tamaño no podía modificarse, por lo cual se trabajó con Mindwave de Neurosky, para pacientes con autismo, existe una terapia llamada retroalimentación neuronal (neurofeedback) que permite al usuario observar sus señales en tiempo real y, de alguna manera, aprender a controlarlas y regularlas”, indicó.  

La investigadora dijo que se ha encontrado que esta terapia es más efectiva a largo plazo, comparada con la medicación, pues implica un proceso de aprendizaje del individuo y de la autorregulación de sus señales fisiológicas, manteniendo a largo plazo sus beneficios. 

Sin embargo, estas terapias son muy caras y para obtener resultados se necesitan varias sesiones, por ello, el objetivo de este proyecto fue acortar esta brecha entre accesibilidad y calidad del servicio, tomando técnicas terapéuticas para hacer juegos serios o sistemas más accesibles que puedan ser instalados en clínicas o casas de infantes con autismo. 

Te puede interesar: Atendieron 143 denuncias de maltrato animal en 2021

En colaboración con neuropsicólogos, estudiantes, neurólogos, padres de niños con autismo y maestros de niños con esta patología, el grupo de investigación del Cicese co-diseñó el juego FarmerKeeper. 

FarmerKeeper imita las fases de una terapia de neurofeedback tradicional, en la etapa preliminar, el niño ve el objetivo del juego, selecciona al jugador y puede personalizar a su avatar; en tanto, el terapeuta coloca la diadema en la cabeza del niño. 

La siguiente etapa, de relajación, como su nombre lo indica, pretende tranquilizar al niño para que las señales del cerebro entren en un estado no estresado, después, comienza la fase de actividad, que requiere de la atención del niño. 

Te puede interesar: Reconoce CMIC labor de Infraestructura Municipal de Ensenada

El nivel de atención es definido por el terapeuta, pero en FarmerKeeper está predeterminado en un umbral de 60 unidades como máximo y no menor a 40 unidades. Si el niño deja de poner atención (menor a 40 unidades) el juego se detiene, aparece un avatar que alienta al niño a continuar y concentrarse, si el niño enfoca su atención, el juego sigue. 

“Esta mejora en uno de los niños nos dic que hubo una conexión o una rehabilitación neuronales que antes no existían, qe se pueda demostrar esto, es una gran ayuda, lamentablemente estas diademas no nos podrán ayudar a medir esta conexión neuronal, en el Cicese se sigue en la búsqueda de una herramienta capaz de medir esta conexión”, concluyó.  

En esta nota

Comentarios