En las profundidades del océano Índico vive una criatura extraordinaria: El caracol que cubre su cuerpo con una armadura de hierro
Investigadores analizaron 125 ejemplares de ocho campos hidrotermales y hallaron cinco grupos genéticos; la especie depende de respiraderos profundos ricos en minerales.

El caracol de pie escamoso (Chrysomallon squamiferum), famoso por incorporar sulfuro de hierro a sus escamas, está dividido en poblaciones genéticamente diferenciadas a lo largo del océano Índico. Un estudio publicado el 9 de marzo de 2026 en Current Biology analizó 125 ejemplares recolectados en ocho campos hidrotermales y detectó cinco grupos genéticos; además, destacó a Longqi-Duanqiao y Wocan como zonas prioritarias para su conservación.
El hallazgo amplía la imagen que se tenía de uno de los animales más peculiares del océano profundo. Smithsonian Ocean, en un artículo de Melissa J. Betters fechado en febrero de 2026, describe al llamado scaly-foot snail como un molusco que vive entre aproximadamente 2.4 y 2.9 kilómetros de profundidad y desarrolla estructuras recubiertas de metal.
Por qué su armadura es distinta a la de otros animales
La característica más llamativa de Chrysomallon squamiferum está en los escleritos, pequeñas placas superpuestas que cubren su pie. Un estudio publicado en Nature Communications en 2020 señala que esas estructuras son quitinosas y que tanto los escleritos como otras partes duras pueden mineralizarse con sulfuro de hierro. Los investigadores lo describieron como el único metazoo conocido que utiliza hierro como componente significativo de su estructura esquelética.
El proceso tampoco consiste simplemente en que el animal “recoja” placas metálicas del fondo. La investigación indica que el caracol deposita o conduce azufre hacia sus escamas, donde este reacciona con iones de hierro procedentes del ambiente y genera nanopartículas de sulfuro de hierro. Un trabajo de 2019 en Proceedings of the National Academy of Sciences mostró que el animal participa activamente en ese proceso de biomineralización.
Hay una precisión importante: no todos los ejemplares presentan la misma cubierta metálica. En el campo hidrotermal Solitaire se han encontrado individuos blanquecinos sin la mineralización de sulfuro de hierro que caracteriza a poblaciones de ambientes más ricos en este elemento. Smithsonian Ocean relaciona esa diferencia con la composición química del agua.
También existe más de una interpretación sobre la función de las escamas. Smithsonian menciona la hipótesis de protección frente a depredadores, mientras que estudios sobre la biomineralización han aportado evidencia de que las estructuras permiten canalizar azufre y formar compuestos de hierro en el exterior. Por ello, reducirlas únicamente a una “cota de malla” defensiva sería simplificar lo que se conoce de su función.
Этот удивительный мир.
— endeav ㋛ ur_☩ (@_more_Plombira) February 27, 2025
Вулканическая улитка Chrysomallon squamiferum, имеющая железную раковину и железные латы- бахрому. pic.twitter.com/DjUZUjWK6k
Dónde vive el caracol de pie escamoso
La especie es endémica de respiraderos hidrotermales del océano Índico. Son zonas donde el agua calentada bajo el fondo marino emerge cargada de sustancias químicas y metales; allí, el caracol mantiene una relación simbiótica con bacterias capaces de obtener energía mediante procesos químicos, en lugar de depender directamente de la luz solar.
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Smithsonian Ocean también destaca otra adaptación: su corazón ocupa alrededor de 4% del volumen corporal, una proporción excepcionalmente grande que ayuda a sostener la circulación necesaria para sus tejidos y sus microorganismos simbiontes.
El estudio de 2026 incluyó ejemplares recolectados entre 2013 y 2023 en ocho campos hidrotermales que abarcan el rango conocido de la especie:
- Longqi
- Duanqiao
- Tiancheng
- Kairei
- Solitaire
- Onnuri
- Onnare
- Wocan
Los puntos de muestreo se distribuyeron a lo largo de 6,387 kilómetros de dorsales oceánicas.
Qué encontró el estudio genético de 2026
Los investigadores compararon aproximadamente 14 millones de variantes de un solo nucleótido, conocidas como SNP, en 125 caracoles. El análisis permitió separar a los individuos en cinco grupos genéticos principales y mostró que Longqi-Duanqiao y Wocan se encuentran entre las poblaciones más diferenciadas.
Al combinar los datos genéticos con modelos oceanográficos, el equipo concluyó que las corrientes profundas favorecen un flujo genético predominantemente de sur a norte, mientras que ciertas fallas geológicas pueden funcionar como barreras para la dispersión. Los autores consideran que estos patrones ayudan a explicar por qué poblaciones separadas por miles de kilómetros no evolucionan todas de la misma manera.
Este es el aspecto del pangolín de mar (Chrysomallon squamiferum), caracol que vive en las fuentes hidrotermales de los mares profundos y que está en peligro de extinción. pic.twitter.com/8fRvkmA5RS
— Enrique Coperías (@CienciaDelCope) August 22, 2019
Por qué cambió la imagen de una especie restringida a tres sitios
En 2022, The Guardian describía al caracol de pie escamoso a partir de tres localidades conocidas y advertía de la vulnerabilidad de un hábitat extremadamente reducido. Esa fotografía correspondía al conocimiento disponible en ese momento.
El trabajo publicado en 2026 amplió el análisis a ocho campos hidrotermales distribuidos en tres dorsales y señala que el muestreo cubre el rango conocido de la especie. Más que una contradicción, la diferencia muestra cómo se ha ampliado la información disponible sobre su distribución y estructura poblacional.
Qué implica para su conservación
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza evaluó a Chrysomallon squamiferum como especie En Peligro y la identificó como el primer animal incorporado a esa categoría por la amenaza asociada a la minería de aguas profundas. La preocupación se relaciona con la posible explotación de depósitos minerales justamente en los sistemas hidrotermales de los que depende.
El estudio de 2026 agrega otra dimensión: conservar la especie no significa únicamente contabilizar cuántos campos hidrotermales ocupa. La diferenciación genética lleva a los autores a destacar Longqi-Duanqiao y Wocan como prioridades, porque albergan grupos particularmente distintos dentro del conjunto estudiado.
En las profundidades del océano Índico, cerca de respiraderos a más de 2.400 metros de profundidad, existe un caracol volcánico (Chrysomallon squamiferum), conocido como “pie escamoso” o “pangolín marino”, único animal vivo que fortalece su esqueleto con hierro sulfuroso . pic.twitter.com/tHkJcStLqI
— Iván Fernández Amil (@ivanfamil) August 16, 2025
Qué todavía no demuestra la evidencia
La investigación genética no demuestra que todas las poblaciones posean la misma cantidad de sulfuro de hierro ni que la cubierta metálica tenga una única función. Tampoco documenta por sí misma un daño minero ya ocurrido en esos campos; aporta una línea de base genética para valorar qué poblaciones podrían ser especialmente importantes en futuros planes de conservación.
Lo que sí muestran en conjunto los estudios es que la apariencia extraordinaria del caracol está vinculada estrechamente con la química de su ambiente, mientras que su diversidad genética depende también de corrientes oceánicas, distancias y barreras geológicas. Esa combinación hace que proteger a Chrysomallon squamiferum implique considerar tanto el animal como los respiraderos hidrotermales específicos de los que depende.
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