¿Y si lo expropiamos?...
No hay duda que el Cine Lux y el Cine Curto son patrimonio cultural de la capital del Estado.

No hay duda que el Cine Lux y el Cine Curto son patrimonio cultural de la capital del Estado y cuya utilidad pública se puede justificar fácilmente, pues ya lo han hecho públicamente nuestros gobernantes para inyectarle recursos públicos y para otorgarle tasas preferenciales de impuestos.
El diseño de la famosa “T” del Centro Histórico siempre tuvo fines comerciales, por encima de los culturales y sociales.
No es difícil entender la lógica de los gobiernos del PRI con Panchito Pérez Tejada y los de MORENA con Marina del Pilar y de Norma Bustamante, pues su visión de ciudad ha sido principalmente capitalista empresarial, es decir, ponderaron los intereses económicos de un reducido grupo de empresarios; Sí, en efecto, no son gobiernos de izquierda.
Sin embargo, estos gobiernos de la 4T se pueden redimir y hasta los empresarios beneficiados por las políticas de MORENA (dueños de estos inmuebles) pudieran mejorar su imagen frente a la sociedad o ante el círculo rojo (aunque no creo que les importe mucho).
¿Y si expropiamos estos edificios para que sean utilizados como oficinas de gobierno y hasta como museos?
La expropiación de predios o inmuebles ha sido vinculado directamente a gobiernos de izquierda o socialistas, es así como la Derecha infunde terror en la población para que teman por la propiedad privada y no voten por la oposición. Este dato se puede revertir al evidenciar que gobiernos de Estados Unidos han expropiado predios para construir carreteras y hasta para edificar el muro fronterizo; Alemania, expropió a grandes inmobiliarias poseedoras de miles de departamentos, y así nos podemos ir con gobiernos de Derecha y de Centro. Mentira que se trata de políticas “comunistas”
De acuerdo a la legislación en la materia (según el artículo 6, fracción V, de la Ley de Expropiación de BC), al Cine Lux podrían adjudicarle una causa de Utilidad Pública
Para que se de la expropiación, el Gobierno Municipal tendría que hacer la solicitud (o incluso hasta la ciudadanía).
Además tendrían que integrar un dictamen técnico donde se tienen que justificar la idoneidad y la UTILIDAD PÚBLICA y esperar a que se haga un avalúo para indemnizar a los dueños.
Después se notifica a los afectados el dictamen y se abre un periodo de alegatos y pruebas e impugnación para que se opongan a la declaratoria de utilidad pública.
A lo Jaime Bonilla con el Campestre, se podría expropiar al Cine Lux por pura voluntad política. Solamente que en este caso sí se tendría el apoyo popular.
También sería curioso que la 4T, a su estilo, hiciera una consulta o referendo para debatir la expropiación de este tipo de inmuebles con contratos leoninos para beneficio de empresarios ligados a MORENA.
Parece descabellada una propuesta de estetipo, sobretodo porque el solo usar la palabra “expropiación” genera urticaria y se sabe de la tibieza de nuestros representantes populares ante los desfalcos al erario como los 15 millones de pesos que se le pagó a la familia Pérez Tejada y a Raúl Villarreal, a través de la empresa Cochimi, para remodelar al Cine Lux, y por los más de 500 mil pesos mensuales de renta que se les entrega desde el 2025.
Hagamos un ejercicio a lo AMLO (a ver si es cierto que muy lopezobraodristas): Realicemos una consulta ciudadana para expropiar al Cine Lux, no importa que sea de mentiritas como la del avión presidencial o la del juicio de expresidentes.
Obviamente, la expropiación sería con una módica indemnización para sus propietarios, ya que según ellos están comprometidos por la ciudad, además de que ya se han visto harto beneficiados.
REFLEXIÓN EN VOZ ALTA: Hay otro inmueble en esta misma zona centro de Mexicali que nos está costando a los mexicalenses más de 200 mil pesos mensuales. Que también podrían expropiarlo o de perdida investigarlo.
*- El autor es periodista de Baja California.
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