El Imparcial / Columnas /

No me olviden...

Fueron las palabras que Ernesto Ruffo Appel dijo a su hija Verónica, durante la primera visita que pudo hacerle al Penal del Altiplano.

Anita B.  de Ochoa

Fueron las palabras que Ernesto Ruffo Appel dijo a su hija Verónica, durante la primera visita que pudo hacerle al Penal del Altiplano, donde permanece recluido. Dos palabras muy sencillas, pero que dicen muchísimo.

Porque detrás del exgobernador, del político, del hombre que hizo historia en Baja California, hoy hay una persona de 74 años separada de su familia y enfrentando una acusación gravísima que todavía tendrá que demostrarse ante la Justicia.

Y no, Ernesto: Baja California NO te ha olvidado. En estos días circuló un video que me conmovió especialmente. No aparecen ahí grandes empresarios ni políticos pronunciando discursos, aparecen sus vecinos, comerciantes y personas sencillas que lo conocen de todos los días. Una señora de la frutería cuenta que Ruffo pasaba caminando por ahí siempre amable y sencillo. Y hasta llega a decir que cuando salga y llegue a Ensenada, cerrarán las calles para hacerle una gran fiesta… Otro vecino lo considera su amigazo y espera pronto volver a abrazarlo. Un restaurantero lo describe como alguien humilde y muy humano… ¿Eso demuestra jurídicamente su inocencia? Por supuesto que no. Pero si nos muestra algo muy importante: La vida que una persona ha construido durante décadas.

Ruffo vive modestamente en una parte de la antigua casa de sus padres, en un cuarto de 68 metros cuadrados con baño y con lo básico para vivir. Conduce un automóvil común y durante años, ha caminado por las mismas calles saludando a quienes se acercan a él. Cuesta trabajo reconciliar esta realidad con la imagen que se pretende construir de un poderoso personaje detrás de una gigantesca red criminal.

Por eso tantos bajacalifornianos estamos pidiendo algo muy sencillo: Que se presenten las pruebas, que se investigue todo lo que tenga que investigarse, que comparezca quien tenga que comparecer. Pero que la Justicia sea pareja, y que una acusación no se convierta anticipadamente en una condena. Porque resulta inevitable preguntarnos, si hablamos de una enorme operación de huachicol fiscal que necesariamente pasa por aduanas, controles fiscales y distintas autoridades federales, ¿dónde están los funcionarios involucrados? ¿Cómo pudo existir semejante estructura sin responsabilidades dentro del propio gobierno? Estas preguntas siguen esperando respuestas.

Mientras tanto, en Baja California siguen organizándose ciudadanos de todo el país, que exigen Justicia y Libertad para Ruffo. Algunos lo llaman ya “Preso político 6515” y han surgido también Comités plurales en apoyo a su causa.

En todo esto hay algo que me recuerda aquella Baja California de 1989. Entonces también hubo ciudadanos que decidieron dejar de observar desde lejos, organizarse y defender con entusiasmo aquello en lo que creían. Aquella participación hizo historia y abrió las puertas de la alternancia democrática en México.

Hoy las circunstancias son distintas, pero el principio sigue siendo el mismo: La Justicia y Libertad nunca deben depender del partido al que pertenezca una persona. Por eso, Ernesto, ante aquellas palabras que le dijiste a tu hija, muchos bajacalifornianos podemos responderte. No te olvidamos. Seguiremos exigiendo que se respeten tus derechos, se conozca toda la verdad, que la Justicia, no la política determine tu destino, y regreses sano, salvo y con la frente en alto a tu querido Estado.

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

*- La autora es consejera familiar

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí