El Imparcial / Columnas /

¿El Mundial de la improvisación?

Cuando en 2018 se anunció que México sería sede, junto con Estados Unidos y Canadá de la Copa Mundial de Futbol 2026.

Anita B.  de Ochoa

Cuando en 2018 se anunció que México sería sede, junto con Estados Unidos y Canadá de la Copa Mundial de Futbol 2026, nuestro país recibió una oportunidad extraordinaria. No solo para organizar una fiesta deportiva de talla mundial, sino para mostrar al mundo nuestra capacidad de planeación, infraestructura y desarrollo. El gobierno tuvo ocho años para prepararse ¡Ocho años!

Sin embargo al acercarse la inauguración ¿Qué es lo que vimos? Lo que los mexicanos hemos aprendido a esperar de los gobiernos de Morena: Improvisación, ocurrencias, trabajos mal hechos y a la carrera. En Ciudad de México, de última hora iniciaron frenéticas jornadas para pintar bardas, puentes, banquetas, pasos peatonales y espacios públicos color morado, argumentando proyectar una nueva imagen urbana inspirada en el ajolote como símbolo de la capital. Millones de pesos destinados al maquillaje visual, cuando la ciudad enfrenta problemas urgentes en seguridad, movilidad, mantenimiento urbano y servicios públicos. Es decir el objetivo no es resolver problemas, es esconderlos detrás de una capa de pintura fresca, igual como se esconde basura bajo la alfombra…

Mientras tanto, el gobierno federal, corre inaugurando remodelaciones, aeropuertos vialidades y estadios que debieron concluir hace tiempo. Lo que pudo haberse realizado con planeación, orden y eficiencia, termina haciéndose con prisas, sobre costos “con las patas” Y ya ni nos sorprende. El Mundial no es el problema, es el espejo. Así ha funcionado desde el principio este gobierno: Obras anunciadas con bombo y platillo que terminaron costando mucho más de lo prometido. Proyectos inaugurados antes de estar terminados. Soluciones improvisadas para problemas estructurales. Decisiones tomadas más con criterios políticos que por el bien del país. Todo parece seguir la misma fórmula: Primero el espectáculo, la simulación, después la planeación. Lo triste es que el mundo está observándolo.

Durante años se habló de la oportunidad que el Mundial representaba para México. Hoy da la impresión de que el gobierno lo percibe únicamente como un evento de propaganda. Y cuando la propaganda sustituye a la gestión, los resultados suelen ser decepcionantes.

Muchos, sobre todo visitantes, se preguntan por la ausencia de la Presidente en eventos importantes relacionados con la Copa del Mundo. ¿Se trata de una decisión de agenda? ¿De una estrategia política? O de simplemente evitar escenarios incómodos sabiendo que el repudio ciudadano es cada vez más evidente por la indolencia ante problemas graves: Entre otros, 2,500 niños y jóvenes desaparecidos, las extorsiones a campesinos y a negocios, los innumerables asaltos en carreteras que, nos queda claro, suceden por el contubernio con criminales.

La verdad es que el Mundial se ha convertido en una metáfora perfecta del estado actual del país: México NO necesita más pintura sobre las paredes. Necesita planeación. NO necesita más campañas de imagen. Necesita resultados. NO necesita obras inauguradas para la foto. Necesita infraestructura funcional y duradera. Porque gobernar NO es aparentar que las cosas funcionan, sino hacer que funcionen.

Por eso este Mundial vuelve a demostrarnos algo más importante que el mismo futbol: La verdadera forma de gobernar de Morena: Improvisada, tardía, costosa, sin transparencia, de pésima calidad, y lo peor, con indiferencia brutal ante el dolor ajeno. Y esto, más allá de cualquier marcador en la cancha, SI debe preocuparnos…

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

*- La autora es consejera familiar.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí