El Imparcial / Lo Curioso / Árboles de Navidad

Miles de árboles de Navidad fueron arrojados al océano y después de 30 años, ayudaron a recuperar costas afectadas por la erosión y el avance del nivel del mar provocado por el cambio climático

El proyecto, desarrollado en Estados Unidos desde la década de 1990, reutiliza pinos naturales para restaurar humedales, reducir la fuerza del oleaje y fortalecer la protección de comunidades costeras frente a los efectos del cambio climático.

Miles de árboles de Navidad fueron arrojados al océano y después de 30 años, ayudaron a recuperar costas afectadas por la erosión y el avance del nivel del mar provocado por el cambio climático

Miles de árboles de Navidad que alguna vez decoraron hogares en Estados Unidos hoy cumplen una función muy distinta: proteger las costas del avance del mar.

Desde hace más de tres décadas, un programa de restauración ambiental en los estados de Luisiana y Alabama reutiliza estos pinos naturales para recuperar humedales, reducir la erosión y fortalecer las barreras naturales frente a huracanes y el aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático.

La iniciativa es impulsada por autoridades ambientales de Estados Unidos, con apoyo de la Guardia Nacional de Luisiana y especialistas en restauración de ecosistemas costeros.

Gracias a este proyecto, millones de árboles han evitado terminar en vertederos y han contribuido a la recuperación de amplias zonas de marismas.

¿Por qué lanzan árboles de Navidad al océano?

El aumento del nivel del mar representa uno de los principales desafíos para las zonas costeras. Conforme el océano gana terreno, las playas, humedales y marismas pierden su capacidad para proteger a las comunidades de inundaciones, tormentas y huracanes.

Para enfrentar este problema surgió un programa de reciclaje que comenzó de forma oficial durante la década de 1990 y que, desde entonces, ha dado una segunda vida a millones de árboles de Navidad naturales.

En lugar de convertirse en residuos, los pinos son utilizados para ayudar a reconstruir ecosistemas que se han deteriorado con el paso de los años.

Los árboles naturales son colocados en estructuras que atrapan sedimentos y favorecen la regeneración de humedales costeros. EFE/Carlos López/Archivo

Así ayudan los árboles a recuperar las costas

Cada año, entre enero y marzo, miles de árboles son recolectados y trasladados a zonas donde la erosión costera avanza con mayor rapidez.

En los alrededores de Nueva Orleans, la Guardia Nacional de Luisiana utiliza helicópteros UH-60 Black Hawk para transportar grupos de hasta 20 árboles amarrados entre sí. Posteriormente, son colocados en sectores poco profundos del Refugio Nacional de Vida Silvestre Bayou Sauvage.

Una vez en el agua, biólogos y voluntarios acomodan los árboles dentro de estructuras de madera conocidas como brush fences, o cercas de maleza.

¿Cómo funcionan estas barreras naturales?

Las ramas de los árboles reducen la fuerza con la que golpean las olas y disminuyen la velocidad del agua.

Esto permite que el lodo y los sedimentos queden atrapados entre los pinos, formando poco a poco nuevas capas de suelo.

Con el paso de los años, ese terreno vuelve a emerger, favoreciendo el crecimiento de plantas propias de los humedales y permitiendo la recuperación de las marismas, ecosistemas fundamentales para proteger la costa.

La recuperación de las marismas ayuda a reducir el impacto del oleaje y fortalece la protección de las comunidades frente al avance del mar. Foto: Ilustrativa

No cualquier árbol puede formar parte del programa

Los organizadores establecen requisitos para evitar afectar el medio ambiente.

Los árboles deben ser 100% naturales y no pueden conservar nieve artificial, luces, esferas, ganchos ni otros adornos. Esto evita que plásticos o sustancias químicas lleguen al océano y dañen la fauna marina.

Más de 30 años después, los resultados ya son visibles

Después de más de tres décadas de trabajo continuo, el programa ha demostrado que el reciclaje de árboles de Navidad también puede convertirse en una herramienta de restauración ambiental.

Tan solo en la zona de Nueva Orleans, la iniciativa ha contribuido a recuperar una superficie equivalente a más de 330 campos de fútbol americano.

Además de favorecer la recuperación de humedales, estas barreras naturales ayudan a absorber parte de la energía de las olas durante los huracanes, reduciendo el impacto que finalmente reciben las comunidades costeras y fortaleciendo la protección frente al avance del mar.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados