El Imparcial / Columnas /

La estupidez

Hay algo que nunca he podido entender del todo: ¿Cómo es posible que tantas personas, incluso gente preparada.

Anita B.  de Ochoa

Hay algo que nunca he podido entender del todo: ¿Cómo es posible que tantas personas, incluso gente preparada, médicos, profesionistas, gente leída, hayan apoyado y sigan apoyando a Andrés Manuel López Obrador y su 4T desde el principio… sin importarles su historial? Y no hablo de gente ignorante. Hablo de personas que uno pensaría que analizan, que cuestionan. Sin embargo lo defendían a toda costa, al grado de pelearse con amigos, distanciarse de su familia, romper relaciones de años por la política. Y me preguntaba, ¿Qué está pasando aquí?

Hace tiempo leí algo que me hizo mucho sentido. Fue de Dietrich Bonhoeffer, un alemán que vivió tiempos muy oscuros durante el régimen nazi, quien terminó pagando con su vida oponerse a Hitler. El decía algo muy fuerte: “La estupidez es más peligrosa que la maldad”. Y cuando lo leí me cayó el veinte.

Porque uno pensaría que el problema es la gente mala, pero no. A la gente mala de alguna manera se le puede enfrentar. Tiene intereses, intención, lógica pero la estupidez es otra cosa. Bonhoeer no hablaba de falta de inteligencia, hablaba de personas que dejan de pensar por sí mismas. Que entregan su criterio a un líder, a un grupo, a una ideología. Y una vez que eso pasa, ya no hay argumento que valga. No importa lo que vean, no importa la evidencia o la realidad. Ellos ya no piensan, repiten. Y eso es lo más peligroso.

Porque además, muchas veces ni siquiera se dan cuenta, al contrario, se sienten informados, sienten estar del lado correcto, que forman parte de algo grande. Y claro… el grupo da seguridad., da identidad, te hace sentir acompañado. Pensar por uno mismo tiene un costo, a veces te dejan solo. Y no todos están dispuestos a pagar ese precio.

Bonhoeffer decía que así fue como millones de personas normales terminaron apoyando el nazismo. No eran monstruos, eran personas comunes que dejaron de cuestionar, y no puedo evitar ver algo parecido actualmente.

Vemos gente que repite frases sin entenderlas, que comparte cosas sin leerlas, que odia a quien ni conoce, solo porque su “líder” les dice que es su enemigo. No son malas personas, pero dejaron de pensar. Y eso es gravísimo. Porque la estupidez no se corrige con más información, ni se arregla con datos o argumentos. Es una decisión interna: decidir pensar aunque incomode, aunque duela, aunque te cueste.

Entonces yo me pregunto: ¿Podemos entender ahora por qué hay quienes siguen defendiendo a López Obrador y a su proyecto pase lo que pase? ¿Aun viendo lo que está ocurriendo en el país? Violencia, inseguridad, sistema de salud colapsado, desaparecidos, extorsiones, mayor pobreza y desempleo… y al mismo tiempo una clase política cada vez más poderosa, más corrupta, más alejada de lo que prometieron no harían…¿De verdad no lo ven? o no lo quieren ver…

Porque hay una gran diferencia y aquí es donde cada quien tiene que hacerse responsable. Pensar por uno mismo no es fácil, pero sí necesario. Porque un país no se pierde de un día para otro, se pierde cuando su gente deja de cuestionar, de exigir, de participar... Y entonces sí, ya no hay quien detenga su devastación, su ruina total…

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

*- La autora es consejera familiar.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí