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Luego de que Trump impuso un arancel adicional de 12.5% a productos brasileños por supuestas fallas contra el trabajo forzado, Lula activará la Ley de Reciprocidad y llevará la disputa ante la OMC

La nueva tarifa entrará en vigor el 24 de julio y se suma a otra medida comercial de 25% aplicada por Washington contra productos brasileños

Luego de que Trump impuso un arancel adicional de 12.5% a productos brasileños por supuestas fallas contra el trabajo forzado, Lula activará la Ley de Reciprocidad y llevará la disputa ante la OMC

El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció que recurrirá a la Ley de Reciprocidad Económica y llevará ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) el nuevo arancel de 12.5% impuesto por la Administración de Donald Trump a productos procedentes de Brasil, según informa RT.

La medida estadounidense fue anunciada el jueves 23 de julio de 2026 por la Oficina del Representante Comercial de EEUU, conocida como USTR, como resultado de una investigación sobre las políticas aplicadas por 60 economías para impedir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzado.

Washington sostiene que Brasil no cuenta con una prohibición suficientemente amplia ni con mecanismos efectivos para impedir el ingreso de esos productos. El Gobierno brasileño rechazó la acusación y calificó la tarifa como una decisión “completamente arbitraria e injustificada”.

La respuesta anunciada por Brasil contempla dos vías: iniciar los procedimientos internos para aplicar posibles contramedidas comerciales y presentar el caso ante el sistema de solución de controversias de la OMC. Sin embargo, esto no significa que Brasil haya aplicado de inmediato un arancel equivalente ni que la demanda internacional ya haya sido formalmente registrada.

¿Qué arancel impuso EEUU a los productos de Brasil?

La USTR estableció una tarifa adicional de 12.5% para Brasil y otras economías que, de acuerdo con la investigación estadounidense, no adoptaron ni aplicaron una prohibición efectiva contra la importación de bienes producidos mediante trabajo forzado.

Las nuevas tasas comenzarán a aplicarse a los productos que entren al mercado estadounidense a partir de las 00:01 horas del 24 de julio, tiempo del este de EEUU. Algunas mercancías en tránsito y determinados productos incluidos en listas de excepciones podrán quedar fuera de la medida.

La investigación se abrió el 12 de marzo de 2026 bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Después de consultas, audiencias y la recepción de comentarios públicos, la USTR dividió a los países investigados en distintos grupos.

Países como México, Argentina, Canadá, Ecuador e India recibieron una tasa de 10% debido a que cuentan con alguna prohibición, compromiso comercial o régimen parcial contra esos productos. Brasil quedó dentro del grupo sujeto al arancel de 12.5%.

¿Cómo respondió el Gobierno de Lula?

El Gobierno brasileño informó que comenzará los trámites para utilizar los instrumentos establecidos en la Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por el Congreso de Brasil en 2025.

También anunció que llevará el tema al mecanismo de solución de controversias de la OMC, al considerar que la tarifa estadounidense no tiene una justificación comercial suficiente.

La decisión abre un proceso que podría extenderse durante varios meses. Antes de imponer medidas recíprocas, las autoridades brasileñas deberán evaluar el impacto de la tarifa, identificar los sectores afectados y definir qué respuesta resulta proporcional.

La postura representa una nueva etapa de la confrontación comercial entre ambos países. Brasil ya había recurrido en agosto de 2025 a la OMC para cuestionar otras tarifas estadounidenses de 10% y 40%, en un procedimiento registrado como DS640.

¿Qué permite hacer la Ley de Reciprocidad de Brasil?

La Ley 15.122, promulgada en abril de 2025, permite al Gobierno brasileño responder a medidas comerciales unilaterales adoptadas por otros países que afecten la competitividad internacional de su economía.

Entre los instrumentos previstos se encuentran la suspensión de concesiones comerciales, inversiones y obligaciones relacionadas con derechos de propiedad intelectual. La norma fue reglamentada en julio de 2025 y creó un comité encargado de analizar las posibles contramedidas.

Activar la ley no significa que Brasil vaya a aumentar automáticamente los impuestos para todos los productos estadounidenses. Primero debe realizarse un procedimiento técnico y político para determinar:

  • Qué sectores fueron afectados;
  • Qué productos podrían incluirse en la respuesta;
  • Cuál sería el nivel proporcional de las medidas;
  • qué consecuencias habría para consumidores y empresas brasileñas.

La respuesta también puede incluir restricciones sobre inversiones, servicios o propiedad intelectual, dependiendo de la resolución del comité gubernamental.

¿Este es el único arancel que EEUU impuso a Brasil?

No. La tarifa de 12.5% corresponde a una investigación internacional sobre el combate a las importaciones elaboradas con trabajo forzado, pero EEUU ya había aplicado otro arancel de 25% contra productos brasileños.

Esa tarifa comenzó a aplicarse el 22 de julio de 2026 y surgió de una investigación separada sobre comercio digital, servicios de pago electrónico, aranceles preferenciales, propiedad intelectual, acceso del etanol al mercado brasileño, aplicación de normas anticorrupción y deforestación ilegal.

Ambas medidas pertenecen a expedientes distintos. El costo final para cada exportador dependerá del producto, su clasificación arancelaria y las excepciones establecidas por Washington. Por ello, no puede afirmarse de manera general que todos los productos brasileños enfrentarán automáticamente una tarifa total de 37.5%.

El canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó después del anuncio de la tarifa de 25% que Washington había presentado exigencias que suponían la “capitulación” de Brasil. El Gobierno de Lula sostiene que mantuvo negociaciones con EEUU, pero que las conversaciones no produjeron una solución.

¿Qué empresas podrían resultar afectadas?

Las tarifas pueden reducir la competitividad de productos brasileños en EEUU, debido a que los importadores deberán pagar un costo adicional para introducirlos al mercado.

Dependiendo de la mercancía, las empresas pueden absorber una parte del arancel, aumentar sus precios, renegociar contratos, reducir exportaciones o buscar compradores en otros países.

Entre los sectores que ya enfrentan medidas comerciales estadounidenses se encuentran el acero, aluminio, sector automotriz, muebles, madera, carbón, papel, azúcar, plásticos, calzado, cerámica y equipos eléctricos.

La nueva tarifa relacionada con el trabajo forzado contempla excepciones para ciertas materias primas y mercancías que EEUU considera difíciles de sustituir o cuya escasez podría provocar problemas económicos internos. La lista exacta depende de la clasificación aduanera de cada producto.

¿Cómo apoyará Brasil a las empresas afectadas?

Un día antes del nuevo anuncio estadounidense, Lula autorizó la tercera etapa del programa Brasil Soberano, que dispondrá de hasta 18 mil 500 millones de reales, equivalentes a aproximadamente 3 mil 650 millones de dólares, para apoyar a compañías afectadas por las tarifas y por conflictos internacionales.

Del total, 13 mil 500 millones de reales procederán del Tesoro Nacional y 5 mil millones de reales serán aportados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, el BNDES.

El programa ofrecerá financiamiento para capital de trabajo, compra de maquinaria, inversión productiva, innovación tecnológica y búsqueda de nuevos mercados.

Las tasas dependerán del tamaño de la empresa y del destino del crédito. Las líneas anunciadas van desde 3% anual para proyectos de transformación de minerales críticos hasta 9.8% para capital de trabajo solicitado por grandes compañías.

¿Qué sigue en la disputa entre Brasil y EEUU?

Brasil deberá formalizar el procedimiento previsto en la Ley de Reciprocidad, definir las contramedidas que podría aplicar y decidir cómo incorporará el nuevo arancel al litigio comercial ante la OMC.

EEUU, por su parte, comenzará a cobrar la tarifa de 12.5% el 24 de julio, excepto en los casos expresamente excluidos.

La confrontación comercial seguirá abierta porque las dos nuevas medidas estadounidenses proceden de investigaciones distintas y responden a argumentos diferentes. Mientras Washington asegura que busca corregir prácticas que afectan su comercio, Brasil sostiene que los aranceles son un mecanismo de presión que perjudica a empresas y trabajadores.

El resultado dependerá de las negociaciones bilaterales, de los procedimientos dentro de la OMC y de las decisiones que adopte Brasil para proteger a sus exportadores sin aumentar los costos internos.

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