Senador de Morena, rechaza arrepentirse de la reforma que permitió a Guadalupe Taddei nombrar directamente a funcionarios del INE; sostiene que las presuntas irregularidades deben investigarse y sancionarse si hay pruebas
El legislador defendió la modificación legal aprobada en 2024 con el argumento de que buscaba evitar enfrentamientos entre consejeros y facilitar la integración del equipo directivo del organismo electoral. Tras la salida de Taddei, la reforma volvió al centro del debate sobre los contrapesos internos del instituto

El senador de Morena Pável Jarero Velázquez rechazó arrepentirse de haber impulsado la reforma legal que amplió las facultades de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Nacional Electoral (INE). El legislador sostuvo que su propuesta buscaba reducir los conflictos internos y permitir que quien encabezara el organismo pudiera integrar a su equipo de trabajo.
En una entrevista con la periodista Leticia Robles de la Rosa, publicada por Infobae, Jarero afirmó que las posibles irregularidades deben ser revisadas por las instancias competentes y que las sanciones corresponden cuando existan elementos para determinar responsabilidades.
El posicionamiento del senador ocurre después de la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del INE y de los señalamientos sobre presuntas irregularidades administrativas y contrataciones. Las investigaciones sobre estos hechos deben determinar si hubo faltas y quiénes serían responsables; los señalamientos no equivalen por sí solos a una resolución definitiva.
¿Qué reforma impulsó Pável Jarero en 2024?
La modificación promovida por Jarero se aprobó en octubre de 2024 y cambió disposiciones de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE). Con los nuevos criterios, la presidencia del INE obtuvo la facultad de designar directamente a los titulares de las direcciones ejecutivas y de las unidades técnicas del organismo.
Antes del cambio, esos nombramientos requerían el respaldo de al menos ocho de los 11 integrantes del Consejo General. La reforma eliminó esa votación para los cargos señalados, por lo que las designaciones dejaron de depender de una mayoría calificada del órgano colegiado.
La modificación también distinguió el procedimiento para elegir a la persona titular de la Secretaría Ejecutiva, cuyo nombramiento continuó sujeto a la aprobación del Consejo General. El texto legal puede consultarse en el Diario Oficial de la Federación.
Jarero defendió el cambio con el argumento de que la presidencia debía contar con margen para conformar su equipo y evitar disputas entre consejeros por los puestos administrativos.
El senador afirma que las irregularidades deben investigarse
Al ser cuestionado sobre si consideraba un error haber promovido la reforma, Jarero respondió que no se arrepentía de su decisión. Señaló que cada legislador debe asumir la responsabilidad de sus decisiones y que las autoridades tienen la obligación de revisar las actuaciones que puedan constituir irregularidades.
El senador sostuvo que, si hay elementos suficientes, corresponde auditar, investigar y sancionar a quienes hayan incurrido en alguna desviación. Con ello, defendió la necesidad de distinguir entre las atribuciones que establece una ley y las posibles conductas indebidas de las personas que ejercen cargos públicos.
La discusión se centra ahora en si la concentración de facultades para realizar nombramientos debilitó los mecanismos de control dentro del instituto. Para sus críticos, la eliminación de la votación del Consejo General redujo los contrapesos; quienes defendieron la modificación argumentaron que facilitaría el funcionamiento administrativo del organismo.
PAN y PRI piden recuperar los contrapesos del INE
Después de la salida de Taddei, legisladores de oposición plantearon modificar nuevamente la legislación para devolver al Consejo General del INE una participación mayor en los nombramientos de los principales cargos administrativos.
El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, pidió restablecer los contrapesos internos y cuestionó la concentración de atribuciones en la presidencia. Por su parte, el coordinador del PRI en la Cámara Alta, Manuel Añorve Baños, anunció una iniciativa para retirar esas facultades a quien ocupe la presidencia del organismo.
Las propuestas forman parte del debate legislativo abierto tras la renuncia de Taddei. Su presentación no significa que la reforma de 2024 haya sido derogada ni que los cambios planteados ya estén aprobados.
Dentro de Morena también hubo posiciones sobre el tema. La senadora Margarita Valdés rechazó la idea de derogar las atribuciones otorgadas a Taddei y planteó que deben distinguirse las disposiciones legales de las actuaciones individuales de los funcionarios.
¿Qué sigue para la reforma que amplió las facultades de Taddei?
El futuro de la modificación dependerá de las decisiones que adopte el Poder Legislativo. Mientras tanto, las atribuciones incorporadas en 2024 forman parte del marco legal vigente, salvo que una nueva reforma o una resolución judicial aplicable disponga lo contrario.
En paralelo, las autoridades fiscalizadoras deberán avanzar en las investigaciones sobre las presuntas irregularidades relacionadas con la gestión del INE. Esos procedimientos son independientes de la discusión legislativa sobre cómo deben realizarse los nombramientos.
La postura de Jarero mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre la capacidad de gestión de la presidencia y la intervención colegiada del Consejo General. La cuestión central es si el modelo vigente debe mantenerse o si el Congreso debe modificarlo para restablecer mecanismos de aprobación compartida.
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