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El Muro de los lamentos "Somos lo que hacemos" Estamos ya en las celebraciones de fin de año, fechas propicias para la reflexión, para escribir de nuestros sueños y anhelos, de estar en familia, es una temporada que nos invita a reflexionar nuestros errores y con ello aprender la lección para no volver a cometerlos, hoy más que nunca se vale soñar y pensar que juntos podemos cambiar el mundo si nos lo proponemos, es por ello que le ofrezco a usted la más grande de las disculpas, ya que todo lo anterior no es tema del presente Camelot que de decembrino y festivo no tiene nada. Va por supuesto a través de estas líneas un fuerte abrazo y mis mejores deseos para usted y todos los suyos, de verdad le deseo que los presentes y el recuerdo de los ausentes acaricien siempre su corazón; dicho lo anterior, pasemos al tema de hoy. Muchos fuimos los ciudadanos que salimos a protestar el pasado mes de enero, el hartazgo hacia el sistema político acompañado de duras medidas económicas, como lo fue el alza en el precio de los energéticos y la rampante corrupción de muchos de nuestros políticos, fueron los ingredientes suficientes para materializar un profundo hartazgo social; soy también un convencido que la protestas posteriores fue manipuladas por algunos profesionales de la grilla que decidieron hacer de esto su movimiento y aprovechándose de la candidez de algunos mexicalenses se han prestado a hacerle el juego a algunos políticos de toda la vida; es innegable que hay una marcada agenda política en las protestas que vemos en el Congreso, creo que ni el Alcalde ni el Congreso ni el Gobernador cumplieron con su obligación legal que en apego a sus atribuciones el estado de derecho les obsequia para garantizarle a los mexicalenses que estos movimientos no sean tergiversados y con ello trastocar el bien común. Creo que si el Congreso, a través de su mesa directiva, hubiera atendido su obligación de presentar denuncias puntuales por daños materiales desde las primeras manifestaciones el marco legal hubiera funcionado si cada instancia de gobierno hace lo que le corresponde. ¿En el espacio destinado para hacer política nuestros legisladores se olvidaron de hacerla?, ¿Realmente evaluaron la fuerza de la decisión?, ¿Fue una decisión tomada en la Junta de Coordinación Política?, no lo sé, pero creo que sucedió lo que tristemente sucede muy a menudo, ni ellos cumplieron con su obligación, ni los ciudadanos hemos cumplido con la nuestra, trabajar y exigir, proponer, no sólo insultar, llevar propuestas y trabajar para materializarlas, no caer en la agresión del insulto estéril, ese que sólo sirve para el desahogo de unos cuantos pero que hace que la brecha entre las autoridades y los ciudadanos sea cada vez más grande. Levantar un muro en el Congreso es una tontería, es un insulto al sentido común y pone en evidencia el hartazgo de los señores diputados, sí, pero con una pequeña salvedad, ellos quisieron ocupar sus cargos, el muro no se levanta sino con trabajo serio y honestidad tanto intelectual como política, si saben perfectamente quienes son los partidos que financian la protesta que en vez de levantar muros los evidencien. Empecemos desde los cimientos, no de un muro sino con la razón que nos permite construir comunidad. *El autor es empresario, ex dirigente de la Coparmex Mexicali.

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