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Británico de 57 años lleva 28 años caminando desde Chile (cerca de 50 mil km) para llegar a la casa de su madre en Inglaterra, en un recorrido que lo hizo cruzar cuatro continentes, atravesar el estrecho de Bering sobre el hielo y nadar por mares y canales

Karl Bushby comenzó su aventura en 1998 con una promesa: regresar a casa sin utilizar transporte para avanzar. Después de enfrentar fronteras cerradas, problemas económicos y travesías extremas, está a unos 50 kilómetros de completar su objetivo

Británico de 57 años lleva 28 años caminando desde Chile (cerca de 50 mil km) para llegar a la casa de su madre en Inglaterra, en un recorrido que lo hizo cruzar cuatro continentes, atravesar el estrecho de Bering sobre el hielo y nadar por mares y canales

Cuando Karl Bushby salió de Punta Arenas, Chile, en noviembre de 1998, tenía 29 años y una meta que parecía difícil de cumplir: caminar hasta la casa de su madre en Hull, Inglaterra. Lo que imaginó como una expedición de aproximadamente 12 años terminó convirtiéndose en una travesía de casi tres décadas por cuatro continentes.

Ahora, a los 57 años, el exparacaidista británico está a punto de llegar al destino que ha guiado su recorrido desde el principio, según información de AP. Al 31 de octubre de 2026, se encontraba a unos 50 kilómetros de Hull, después de completar cerca de 50 mil kilómetros y atravesar alrededor de 30 países.

Su expedición, conocida como Goliath Expedition, comenzó con dos condiciones: no utilizar transporte para avanzar en el trayecto y no regresar al Reino Unido hasta completar la ruta. Para cumplirlas tuvo que caminar por territorios remotos, cruzar fronteras complicadas y nadar por algunos de los cuerpos de agua que encontró en el camino.

¿Cómo comenzó el viaje de Karl Bushby desde Chile hasta Inglaterra?

Bushby inició su recorrido el 1 de noviembre de 1998 en Punta Arenas, en el extremo sur de Chile. Desde ahí comenzó a avanzar hacia el norte del continente americano con la intención de llegar a Europa y continuar hasta la vivienda de su madre.

La distancia y las condiciones del trayecto hicieron que el plan original cambiara constantemente. La expedición pasó de ser una caminata de poco más de una década a un proyecto de 28 años, marcado por interrupciones que no siempre dependieron de él.

Durante el recorrido atravesó regiones montañosas, selvas, zonas desérticas y territorios con condiciones climáticas extremas. También tuvo que resolver problemas de permisos, restricciones fronterizas y falta de recursos para mantener la expedición.

México formó parte de esa larga ruta. En distintas etapas, Bushby permaneció en el país mientras buscaba la manera de continuar su viaje, especialmente cuando las dificultades económicas o migratorias le impedían avanzar. Cuando podía reanudarlo, regresaba al punto donde había interrumpido el recorrido.

Cruzó el estrecho de Bering caminando sobre el hielo

Uno de los episodios más extraordinarios ocurrió en 2006, cuando Bushby y el aventurero Dimitri Kieffer atravesaron el estrecho de Bering, la zona marítima que separa Alaska, en Estados Unidos, de Rusia.

Ambos realizaron el cruce sobre el hielo, en una de las etapas más peligrosas de la expedición. Después de llegar al territorio ruso, fueron detenidos por las autoridades debido a problemas relacionados con su ingreso al país.

El incidente anticipó algunas de las dificultades que Bushby enfrentaría durante los años siguientes. Las restricciones migratorias y los permisos necesarios para cruzar determinadas regiones se convirtieron en obstáculos que podían detener su avance durante largos periodos.

A pesar de ello, continuó con el objetivo de llegar a Inglaterra sin utilizar vehículos para recorrer los tramos terrestres de su expedición.

Nadó durante 31 días para cruzar el mar Caspio

La caminata tampoco podía continuar por tierra en todos los puntos de la ruta. Para mantener su compromiso de no utilizar transporte para avanzar, Bushby tuvo que completar algunos cruces por agua.

En 2024 participó en una travesía a nado por el mar Caspio, entre Kazajistán y Azerbaiyán. El recorrido fue de aproximadamente 184 millas y tomó 31 días.

El cruce requirió preparación física y apoyo logístico, pues nadar durante jornadas prolongadas en aguas abiertas implica riesgos relacionados con las corrientes, el clima y el desgaste físico.

Otro desafío llegó en octubre de 2026, cuando completó el cruce a nado del canal de la Mancha, entre Francia y Reino Unido. Con esa etapa consiguió llegar nuevamente a territorio británico, aunque todavía debía recorrer el tramo terrestre hasta Hull.

Las fronteras, la falta de dinero y la pandemia retrasaron su llegada

El viaje de Bushby no avanzó de manera continua. Durante casi tres décadas tuvo que detenerse por circunstancias que afectaron tanto su movilidad como el financiamiento de la expedición.

Entre los obstáculos estuvieron los problemas para obtener permisos de entrada y tránsito en distintos países, las restricciones impuestas por las autoridades rusas y las dificultades económicas que enfrentó después de la crisis financiera de 2008.

La pandemia de COVID-19 también interrumpió el recorrido. El cierre de fronteras y las limitaciones para viajar impidieron que continuara con normalidad, lo que prolongó todavía más una aventura que ya había superado ampliamente el tiempo previsto.

Aun con esas pausas, Bushby mantuvo la misma regla: no dar por terminado el viaje hasta llegar caminando a la casa de su madre.

Una promesa que lo mantuvo lejos de su familia durante 28 años

La expedición también tuvo consecuencias personales. Cuando Bushby comenzó el recorrido, su hijo Adam tenía ocho años. La decisión de no regresar al Reino Unido hasta completar la travesía significó pasar largos periodos lejos de su familia.

Con el paso del tiempo, su hijo llegó a comprender el propósito del viaje y a respaldar la decisión de su padre. Sin embargo, el reencuentro también representa la posibilidad de recuperar parte de la convivencia que quedó pendiente durante esas décadas.

Entre los momentos que espera vivir está conocer a una nieta de 12 años a quien todavía no ha podido ver personalmente.

El propio Bushby ha reconocido que terminar la expedición también representa un cambio importante en su vida. Durante casi 30 años organizó sus decisiones alrededor de una sola meta; ahora tendrá que encontrar una nueva rutina cuando llegue a casa.

¿Cuándo llegará Karl Bushby a la casa de su madre en Inglaterra?

Después de cruzar el canal de la Mancha, Bushby todavía debía recorrer el trayecto hasta Hull, en el norte de Inglaterra. De acuerdo con los reportes publicados el 31 de octubre, se encontraba a unos 50 kilómetros de completar su objetivo y tenía previsto llegar el lunes 2 de noviembre de 2026.

Su destino final no es una meta deportiva ni un sitio turístico. Es la casa de su madre, el lugar al que prometió regresar cuando salió de Chile en 1998.

Si completa el último tramo conforme a lo previsto, cerrará una expedición de cerca de 50 mil kilómetros que lo llevó por cuatro continentes, alrededor de 30 países y algunos de los cruces más difíciles de su vida.

Después de 28 años, la última parte del recorrido será también la más cercana a la razón por la que comenzó: volver a casa.

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