Un gato gigante de ocho metros llegó al aeropuerto de Hong Kong y ahora los pasajeros pueden interactuar con él en tiempo real, tomar fotografías y crear recuerdos personalizados durante su viaje
La instalación permite a los viajeros interactuar con el enorme felino mediante una pantalla, tomar fotografías y vivir una experiencia diferente durante su paso por la terminal aérea.

Los aeropuertos suelen competir por sus conexiones, número de pasajeros o tamaño, pero el Aeropuerto Internacional de Hong Kong encontró una forma distinta de mejorar la experiencia de quienes pasan por sus instalaciones: colocar un gato gigante que puede interactuar con los viajeros. La instalación se llama “A Moment to Purr”, mide varios metros y permite realizar acciones mediante una pantalla.
La atracción fue presentada originalmente como parte de la programación de Pascua y, aunque su permanencia estaba prevista solo por unas semanas, terminó permaneciendo dentro del aeropuerto. Actualmente, la información oficial del recinto la ubica en la Terminal 2, donde los pasajeros pueden encontrarla en la zona de llegadas.
Un gato de ocho metros dentro de la terminal
Las dimensiones explican por qué la instalación llama la atención. De acuerdo con South China Morning Post, el gato mide aproximadamente ocho metros de largo, siete metros de ancho y 3.5 metros de alto.
No se trata únicamente de una escultura de grandes dimensiones. El diseño está inspirado en el concepto de una mascota virtual, pero llevado al mundo físico y a una escala que ocupa una parte importante del espacio aeroportuario.
Además, el gato tiene movimiento. Sus orejas y su cola pueden moverse, lo que hace que la instalación tenga una apariencia distinta a la de una figura estática.
¿Cómo pueden interactuar los pasajeros?
La instalación cuenta con una pantalla ubicada junto al gato desde la que los visitantes pueden controlar distintas acciones.
Entre las opciones disponibles están darle de comer, acariciarlo o jugar con él. El gato responde a las acciones seleccionadas en tiempo real.
Esto permite que los pasajeros no solo observen la instalación, sino que también participen en la experiencia y puedan tomarse fotografías junto a ella.
Las imágenes compartidas por viajeros en redes sociales muestran precisamente una parte de esta experiencia: personas fotografiándose junto al gato gigante durante su paso por el aeropuerto.
🇭🇰 🐱 Un gato gigante duerme en el aeropuerto
— ULTIMAHORAENX (@ULTIMAHORAENX) September 1, 2026
En el aeropuerto internacional de Hong Kong apareció una instalación llamada A Moment to Purr, un gato naranja de unos ocho metros que ronronea, mueve las orejas y la cola mientras duerme. Los viajeros lo bautizaron Catzilla y se…
La atracción tenía fecha de salida, pero se quedó
“A Moment to Purr” comenzó a formar parte del aeropuerto el 3 de abril de 2026, como parte de la programación de Pascua del Aeropuerto Internacional de Hong Kong.
En ese momento, el recinto anunció que permanecería hasta el 2 de mayo. Su ubicación original era el vestíbulo de llegadas A de la Terminal 1.
Todo apuntaba a que sería una instalación temporal vinculada con esa celebración. Sin embargo, el 2 de mayo no significó su retiro definitivo.
La atracción continuó formando parte de las propuestas de entretenimiento del aeropuerto después de que terminara el periodo anunciado inicialmente.
¿Dónde está ahora el gato gigante?
La información oficial del Aeropuerto Internacional de Hong Kong actualmente sitúa “A Moment to Purr” en el nivel de llegadas L5 de la Terminal 2.
También se encuentra en una zona no restringida, por lo que el acceso está indicado durante las 24 horas.
Esto significa que la instalación cambió de ubicación dentro del aeropuerto y pasó de ser una atracción temporal de Pascua a mantenerse como parte de la experiencia que el recinto ofrece a sus visitantes.
Un aeropuerto que también busca entretener a sus pasajeros
La idea detrás de este tipo de instalaciones va más allá de colocar una pieza decorativa. Los grandes aeropuertos también buscan ofrecer espacios y experiencias que hagan diferente el tiempo que los pasajeros pasan dentro de sus terminales.
En Hong Kong, esa estrategia tomó una forma poco habitual: un gato naranja de ocho metros que se mueve y responde a las acciones de los viajeros.
Así, lo que comenzó como una instalación pensada para unas semanas terminó convirtiéndose en una atracción permanente dentro del aeropuerto, sumando una experiencia interactiva a un lugar que normalmente se relaciona con vuelos, conexiones y salas de espera.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí






Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados