Trabajar de 9 a 5 no impide aprovechar los beneficios de la naturaleza; pausas breves, almuerzos al aire libre y caminatas pueden favorecer el bienestar emocional sin requerir viajes ni grandes gastos
Todd Lookingbill, profesor de la Universidad de Richmond, propone 5 formas de incorporar espacios verdes a las actividades cotidianas.

Las horas frente a una computadora, las reuniones, los traslados en automóvil y las actividades en espacios cerrados pueden hacer que pasar tiempo al aire libre parezca reservado para los fines de semana.
Sin embargo, integrar momentos breves de contacto con parques, jardines, árboles o senderos a la rutina diaria puede ser una alternativa accesible para favorecer el bienestar.
Todd Lookingbill, profesor de Geografía, Medio Ambiente y Sostenibilidad y de Biología en la Universidad de Richmond, plantea que aprovechar la naturaleza no requiere organizar una excursión ni viajar a un parque nacional. En un artículo difundido a finales de julio de 2026, el académico propuso incorporar espacios verdes a actividades que ya forman parte de la jornada, como comer, caminar o conversar.
¿Por qué pasar tiempo en áreas verdes puede ayudar?
La relación entre los espacios naturales y el bienestar ha sido estudiada desde distintas perspectivas. Una revisión sistemática sobre intervenciones basadas en naturaleza dentro de entornos laborales encontró resultados favorables especialmente en indicadores de salud mental y capacidad cognitiva.
Los investigadores, sin embargo, señalaron que los estudios analizados eran diversos y que existía un riesgo elevado de sesgo en parte de la evidencia, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela.
Otra revisión, citada por el investigador, publicada en 2023 y enfocada en elementos naturales dentro del lugar de trabajo, concluyó que facilitar el acceso a espacios exteriores o crear áreas al aire libre puede contribuir a disminuir la respuesta de estrés de los trabajadores.
Esto significa que no es indispensable estar rodeado de bosques durante horas para incorporar naturaleza a la vida diaria. Un parque urbano, un jardín, una calle con árboles o un espacio exterior cercano al trabajo también pueden ofrecer oportunidades de contacto con el entorno natural.
¿Bastan 10 minutos al aire libre?
La idea de realizar pausas breves cuenta con antecedentes científicos, aunque no debe interpretarse como una regla aplicable a todas las personas.
Una revisión realizada por investigadores de la Universidad de Cornell encontró que entre estudiantes y jóvenes de 15 a 30 años, exposiciones de entre 10 y 50 minutos a entornos naturales estuvieron relacionadas con mejoras en el estado de ánimo, la concentración y algunos indicadores fisiológicos. Los participantes podían obtener beneficios simplemente sentados o caminando.
La población estudiada en ese trabajo no representa a todos los trabajadores, por lo que hablar de 10 minutos funciona mejor como una forma práctica de comenzar a integrar estas pausas que como una prescripción universal.
Cinco formas de integrar la naturaleza a la vida cotidiana
1. Comer al aire libre.Cuando las condiciones lo permiten, el almuerzo puede trasladarse a una banca, jardín, parque o espacio con sombra. Si permanecer afuera no es viable, un lugar interior con vista hacia árboles o áreas verdes puede ofrecer otra forma de contacto con el exterior.
2. Incorporar una ruta con más áreas verdes. Los trayectos cotidianos pueden incluir un parque, sendero, zona junto a un río o calle arbolada cuando existan condiciones adecuadas de acceso y seguridad.
3. Reservar una pausa breve sin teléfono. Lookingbill propone dedicar alrededor de 10 minutos a reducir el ritmo, guardar los dispositivos electrónicos y prestar atención a sonidos, texturas y elementos del entorno natural.
4. Convertir algunas conversaciones en caminatas.Una reunión informal o una conversación con compañeros puede realizarse caminando al aire libre en lugar de permanecer siempre en una sala o frente a una pantalla.
5. Crear un motivo para volver. Actividades como caminatas guiadas, programas relacionados con la naturaleza o jornadas de voluntariado pueden ayudar a que el contacto con espacios verdes deje de ser algo ocasional y se integre con mayor regularidad a la rutina.
La naturaleza no tiene que competir con el trabajo
No se trata de sustituir obligaciones laborales por largas actividades recreativas, sino en aprovechar espacios que ya existen cerca de oficinas, escuelas o zonas residenciales.
Lookingbill sostiene que una mejor integración de parques y espacios verdes a la vida cotidiana puede permitir que caminar entre reuniones, comer afuera o hacer una pausa se conviertan en oportunidades recurrentes de contacto con la naturaleza.
La evidencia disponible respalda posibles beneficios para el estrés y el bienestar, pero no convierte estas prácticas en un tratamiento para problemas de salud mental.
Cuando existe estrés persistente, ansiedad, depresión u otro problema que afecta la vida diaria, las actividades al aire libre pueden formar parte de hábitos de bienestar, sin sustituir la atención profesional que pueda ser necesaria.
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