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¿Cómo saber si las llantas de tu carro ya no sirven? Estas son las 7 señales de desgaste que indican cuándo debes cambiarlas para evitar accidentes

Las llantas pueden perder agarre, presentar daños internos o deteriorarse con los años, incluso si todavía conservan dibujo. Revisar su estado permite identificar cuándo necesitan reemplazo y qué señales requieren atención inmediata.

¿Cómo saber si las llantas de tu carro ya no sirven? Estas son las 7 señales de desgaste que indican cuándo debes cambiarlas para evitar accidentes

Las llantas de un automóvil pueden dejar de ser seguras antes de que se ponchen o se vean completamente lisas. El desgaste de la superficie, las grietas, los abultamientos y la antigüedad son algunas de las señales que deben vigilar los conductores. De acuerdo con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), una llanta desgastada o dañada puede comprometer la estabilidad del vehículo, especialmente al circular sobre pavimento mojado.

Según las recomendaciones de Michelin México, las llantas deben reemplazarse cuando el dibujo alcanza una profundidad de 1.6 milímetros, presentan daños que afectan su estructura o llegan al límite de antigüedad recomendado por el fabricante. Sin embargo, no existe una cantidad fija de kilómetros que determine cuándo deben cambiarse todas las llantas, ya que su duración depende del uso, el mantenimiento y las condiciones de circulación.

El problema es que algunos daños no se identifican con facilidad. Una llanta puede mantener su presión de aire y conservar parte del dibujo, pero tener deterioros que aumenten el riesgo de una falla durante la conducción.

Por eso, conocer las señales de desgaste permite distinguir entre una llanta que necesita mantenimiento, otra que requiere una revisión profesional y una que debe sustituirse.

¿Cuáles son las 7 señales de que las llantas de un carro ya no sirven?

No todas las señales indican el mismo nivel de riesgo. Algunas son consecuencia del desgaste por el uso, mientras que otras pueden revelar daños en la estructura de la llanta.

Estas son las principales:

  • 1. El dibujo está desgastado: los surcos de la banda de rodamiento alcanzan una profundidad de 1.6 milímetros o menos. Esto reduce la capacidad de la llanta para mantener el agarre, especialmente en superficies mojadas.
  • 2. Aparecen grietas o cuarteaduras: el caucho presenta fisuras en los costados o entre los surcos. Pueden relacionarse con el envejecimiento y requieren una evaluación para determinar su gravedad.
  • 3. Tiene chipotes o abultamientos: se observan protuberancias en los costados de la llanta. Pueden indicar daños internos y requieren reemplazo inmediato.
  • 4. Se desgasta más de un lado: una parte de la superficie pierde dibujo más rápido que otra. Esto puede relacionarse con problemas de alineación, suspensión o presión de aire.
  • 5. Tiene cortes profundos o alambres expuestos: cuando se observan las cuerdas internas o daños estructurales, la llanta debe sustituirse.
  • 6. Pierde aire constantemente: una llanta que necesita inflarse con frecuencia puede tener una perforación, problemas en la válvula o una fuga en el contacto con el rin. Es necesario revisar la causa antes de decidir si puede repararse.
  • 7. Tiene demasiados años de fabricación: el caucho envejece incluso cuando el automóvil se utiliza poco. La antigüedad debe considerarse junto con el estado físico y las recomendaciones del fabricante.

La NHTSA también señala que los ruidos, vibraciones o dificultades para mantener la presión pueden ser señales de problemas que necesitan una inspección profesional.

¿Cómo saber si las llantas están demasiado desgastadas?

Una de las maneras de comprobarlo es revisar los indicadores de desgaste, que son pequeñas barras de caucho ubicadas en el interior de los surcos de la llanta.

Cortesía

Cuando la superficie de la banda de rodamiento queda al mismo nivel que esas barras, significa que el dibujo llegó a su límite de desgaste y la llanta debe reemplazarse.

Michelin explica que la profundidad de referencia es de 1.6 milímetros, mientras que la NHTSA establece el equivalente a 2/32 de pulgada como punto en el que una llanta deja de considerarse segura.

Para comprobar el estado de las llantas se recomienda:

  • Revisar los surcos en varios puntos de la superficie.
  • Comprobar si hay diferencias de desgaste entre los costados y el centro.
  • Observar si los indicadores están al mismo nivel que el dibujo.
  • Utilizar un medidor de profundidad cuando no sea posible identificar el desgaste visualmente.

El dibujo no es la única condición que determina si una llanta sirve. Si presenta deformaciones o daños estructurales, puede necesitar reemplazo aunque sus surcos todavía tengan profundidad.

¿Cuántos años duran las llantas de un carro aunque no se utilicen mucho?

La duración no depende únicamente de los kilómetros recorridos. También influyen el paso del tiempo, la exposición al calor, las condiciones de almacenamiento y los golpes que recibe la llanta.

La NHTSA explica que algunos fabricantes de automóviles y llantas recomiendan sustituirlas entre los 6 y 10 años, independientemente del desgaste visible.

Por su parte, Michelin recomienda que, después de cinco años de uso, las llantas sean revisadas por un especialista al menos una vez al año. También aconseja sustituirlas al cumplir diez años desde su fabricación, incluso cuando parecen conservarse en buenas condiciones.

Estos plazos son recomendaciones generales, no una garantía de duración. Una llanta puede necesitar reemplazo antes si presenta daños o desgaste.

¿Dónde se puede consultar la fecha de fabricación de una llanta?

La fecha de fabricación aparece en uno de los costados, dentro del código de identificación DOT.

Los últimos cuatro dígitos indican la semana y el año en que se fabricó.

Por ejemplo, si el código termina en 2422, significa que la llanta fue fabricada durante la semana 24 de 2022.

Los primeros dos números corresponden a la semana y los últimos dos al año.

Este dato permite conocer la antigüedad de la llanta, aunque no indica por sí mismo su condición mecánica. Si el código completo no se encuentra a simple vista, puede estar marcado en el costado que queda hacia el interior del vehículo.

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¿Qué significa que una llanta tenga un chipote o una bola en el costado?

Los chipotes son abultamientos que aparecen en los costados de una llanta y pueden indicar que su estructura interna sufrió daños.

Llantas con desgaste severo, grietas y deformaciones muestran señales de daño que pueden comprometer la seguridad del vehículo y requieren revisión o reemplazo. (Imagen hecha con IA de ChatGPT)

Este problema puede producirse después de caer en un bache, golpear una banqueta o recibir un impacto.

A diferencia de una perforación pequeña en la banda de rodamiento, un abultamiento puede implicar una pérdida de resistencia interna.

Una llanta con chipotes no debe seguir utilizándose, porque existe riesgo de que falle durante la circulación. La NHTSA incluye las deformaciones y los daños físicos entre las razones para retirar una llanta de servicio.

¿Por qué las llantas se gastan más de un lado que del otro?

El desgaste irregular puede indicar que la llanta no está haciendo contacto con el pavimento de manera uniforme.

Según Michelin, existen varias condiciones que pueden provocar este problema:

  • Desgaste en el centro: puede relacionarse con una presión de inflado demasiado alta.
  • Desgaste en ambos bordes: puede aparecer cuando se circula con una presión inferior a la recomendada.
  • Desgaste en un solo costado: puede indicar problemas de alineación o componentes de suspensión.
  • Desgaste por zonas: puede relacionarse con problemas mecánicos o de balanceo.

No todos estos problemas significan que la llanta deba sustituirse inmediatamente. Primero debe determinarse cuánto dibujo conserva y si presenta daños adicionales.

Sin embargo, cambiar la llanta sin corregir la causa del desgaste puede provocar que la nueva también se deteriore antes de tiempo.

¿Una llanta que pierde aire constantemente debe cambiarse?

No necesariamente. Una pérdida de presión puede deberse a una perforación que todavía sea reparable, pero también a problemas con la válvula, el rin o la estructura de la llanta.

Una llanta ponchada puede comprometer la estabilidad del vehículo y requiere revisión para determinar si puede repararse o necesita reemplazo. (Imagen hecha con IA de ChatGPT)

La posibilidad de reparación depende de la ubicación y extensión del daño, además de las condiciones en que se haya utilizado la llanta después de perder presión.

Las perforaciones pequeñas en la zona reparable de la banda de rodamiento pueden admitir una reparación profesional. En cambio, los daños en los costados, las deformaciones estructurales y las cuerdas expuestas generalmente requieren reemplazo.

Por eso, una llanta que pierde aire de manera recurrente necesita una revisión, aunque aparentemente funcione después de inflarla.

¿Cada cuánto tiempo se deben revisar las llantas del automóvil?

La NHTSA recomienda revisar la profundidad del dibujo al menos una vez al mes, aprovechando la comprobación de la presión de aire.

También conviene inspeccionarlas antes de realizar viajes por carretera o después de recibir un golpe contra un bache o una banqueta.

Durante esa revisión se debe comprobar:

  • La presión de inflado con las llantas frías, siguiendo las indicaciones del fabricante del vehículo.
  • El desgaste y la profundidad de los surcos.
  • La presencia de grietas, cortes y abultamientos.
  • La existencia de objetos incrustados.
  • La condición de la llanta de refacción.

El objetivo es detectar daños antes de que provoquen pérdida de control, dificultades de frenado o una falla durante el recorrido.

¿Qué hacer si las llantas presentan señales de desgaste?

La decisión depende del tipo de daño. Si únicamente presentan desgaste irregular, puede ser necesario revisar la presión, la alineación o la suspensión. Cuando el dibujo llega a su límite, deben cambiarse.

En caso de chipotes, cortes profundos, cuerdas expuestas o deformaciones, la llanta debe retirarse de servicio y no utilizarse para continuar circulando.

También es importante revisar la antigüedad antes de comprar o instalar una llanta, pues una unidad sin uso puede haber permanecido almacenada durante varios años.

El aspecto exterior no siempre refleja el estado de una llanta. Mantener la presión adecuada, revisar el dibujo y atender cualquier deformación son medidas que permiten identificar cuándo necesita mantenimiento y cuándo llegó el momento de reemplazarla.

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