Netflix recibe demanda por 105 millones de dólares tras el misterioso robo en sus oficinas de Hollywood del único disco duro sin cifrar que contenía la nueva película de Nicolas Cage sobre la Segunda Guerra Mundial
Una filtración masiva amenaza el thriller histórico del director Simon West tras desaparecer sin contraseñas de los escritorios de la plataforma de streaming

La seguridad en la meca del cine se encuentra bajo el escrutinio público luego de que un descuido técnico provocara una batalla legal multimillonaria. El guionista y productor Simon Afram presentó una demanda contra Netflix ante un tribunal federal de California, exigiendo una indemnización mínima de 105 millones de dólares tras la pérdida definitiva del material original de su más reciente largometraje. La denuncia penal detalla que la plataforma de streaming extravió un disco duro robado que contenía una copia completamente desprotegida y sin contraseñas de la película titulada Fortitude, un thriller de la Segunda Guerra Mundial que costó más de 45 millones de dólares y requirió siete años de trabajo independiente para ser finalizado.
Los hechos comenzaron cuando el equipo de producción entregó el Paquete Digital para Cine (DCP) a la sede del gigante de entretenimiento en Los Ángeles con el único propósito de que los ejecutivos evaluaran su posible compra y distribución. Según la información difundida originalmente por el diario El País, la empresa envió días después un correo electrónico a los realizadores notificando el robo en las oficinas de Netflix de “una buena cantidad” de dispositivos de almacenamiento directamente de los escritorios, un inventario que incluía la única copia existente del filme de Nicolas Cage. El conflicto escaló debido a que el productor acusa a la compañía de ocultar el incidente durante una semana entera y de negarse a comprobar si dieron aviso a las autoridades policiales o a agencias de seguridad para intentar recuperar la obra.
Un descuido de seguridad digital en el centro de la polémica
El núcleo de esta disputa sobre piratería en Hollywood radica en el nivel de vulnerabilidad con el que se manejó el archivo cinematográfico. Ejecutivos de la empresa señalaron en sus comunicaciones internas que el hardware sustraído probablemente terminó vendido como chatarra debido a que los delincuentes comunes no cuentan con las herramientas para abrir un formato profesional. Sin embargo, la defensa de Simon Afram desmintió categóricamente esa postura al demostrar que la empresa tenía pleno conocimiento de que el archivo se entregó como una película sin cifrar, lo que significa que cualquier persona con acceso físico al disco puede reproducir, copiar, distribuir o filtrar películas en internet sin necesidad de contraseñas.
Por su parte, los portavoces oficiales respondieron mediante un comunicado en el medio especializado Deadline, donde deslindaron a la empresa de la responsabilidad económica argumentando que no pueden asumir el riesgo por materiales que son distribuidos sin cumplir con los estándares de seguridad básicos de la industria cinematográfica. Aunque la compañía aseguró que mantiene bajo monitoreo constante los portales de descargas ilegales para evitar afectaciones y que hasta el momento no hay rastro del filme en la red, también acusaron formalmente a los demandantes de sostener una postura hostil y de intentar realizar una extorsión financiera con una exigencia inicial de 165 millones de dólares en lugar de colaborar en la investigación interna.
La historia perdida que revivía el origen de James Bond
La desaparición de este material interrumpió de forma abrupta las negociaciones que el productor mantenía con distintas firmas internacionales para llevar el proyecto a las salas de cine. La cinta, dirigida por el cineasta Simon West, posee un alto valor comercial debido a su argumento y a un elenco de renombre internacional que incluye a figuras como Ben Kingsley, Matthew Goode, Ron Perlman y Michael Sheen.
“La película se basa en la historia real de unos agentes de los servicios secretos británicos que llevaron a cabo operaciones estratégicas sin precedentes para engañar a los líderes nazis y contribuir a cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial”.
Dentro de esta narrativa histórica, Nicolas Cage interpreta a Dusko Popov, un célebre agente doble de la vida real cuyas hazañas de espionaje sirvieron como la inspiración directa para que el escritor Ian Fleming creara el emblemático personaje de James Bond. El destino judicial de esta millonaria producción ahora depende del tribunal de California, el cual deberá determinar si la negligencia en el resguardo de las oficinas de Hollywood es suficiente para obligar al coloso del entretenimiento a pagar por el valor total de una película que el público probablemente nunca podrá ver.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Paramount asegura que la demanda para bloquear la compra de Warner Bros. busca proteger a Netflix

Diana Golden anuncia que demandará a Alfredo Adame y recuerda malos tratos en su matrimonio; asegura que una vez la quiso atropellar

Caso Livia Brito vs Ernesto Zepeda llega a su fin: esto fue lo que acordaron

Bad Bunny pierde demanda contra su exnovia, quien reclama 40 mdd por el presunto uso no autorizado de su voz en varias de sus canciones

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados