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España usa chalecos refrigerantes en el Mundial 2026 para combatir el calor y recuperar mejor a sus jugadores

De acuerdo con la información técnica difundida sobre este sistema, el chaleco puede reducir la temperatura corporal interna hasta en 0.5 °C y la temperatura de la piel hasta en 13 °C.

España usa chalecos refrigerantes en el Mundial 2026 para combatir el calor y recuperar mejor a sus jugadores

La selección española de futbol incorporó chalecos refrigerantes y cubrebotas especiales durante su preparación en el Mundial 2026, como parte de una estrategia para reducir la temperatura corporal de sus jugadores, retrasar la fatiga y favorecer la recuperación física en un torneo con condiciones climáticas variables.

La información fue explicada por Carlos Cruz, preparador físico de España, en un video difundido por la selección española, y cuenta con respaldo de estudios científicos sobre enfriamiento corporal en futbolistas. La medida cobra importancia porque el Mundial se disputa en México, Estados Unidos y Canadá, donde las sedes pueden presentar calor, humedad, viajes largos y cambios de altitud, indicó Infobae.

El chaleco que enfría el cuerpo antes y después del esfuerzo

El sistema utilizado por España no es una prenda común. Se trata de un chaleco refrigerante diseñado para cubrir zonas clave del cuerpo, como el torso, el abdomen y la espalda.

La prenda contiene un gel especializado que se congela antes de usarse. Cuando el jugador se la coloca, el gel comienza a descongelarse de forma progresiva y genera un efecto de enfriamiento sobre la piel.

De acuerdo con la información técnica difundida sobre este sistema, el chaleco puede reducir la temperatura corporal interna hasta en 0.5 °C y la temperatura de la piel hasta en 13 °C.

Aunque las cifras pueden parecer pequeñas en el caso de la temperatura interna, en deporte de alto rendimiento esa diferencia puede ayudar a que el cuerpo tolere mejor el esfuerzo, sobre todo cuando el jugador viene de una sesión intensa o está por iniciar una competencia.

Para qué sirven los chalecos refrigerantes en el futbol

El objetivo principal es ayudar al cuerpo a recuperar temperatura después del esfuerzo. Cuando un futbolista entrena o compite, su temperatura corporal aumenta. Si además hay calor o humedad, el cuerpo trabaja más para regularse.

El enfriamiento externo puede ayudar a disminuir esa carga. En palabras simples, el chaleco busca que el jugador no llegue tan fatigado al siguiente esfuerzo.

Carlos Cruz lo explicó de esta manera:

“Los chalecos que tenemos aquí nos ayudan a recuperar de una manera más eficiente al jugador, reduciendo la temperatura corporal y a partir de ello los ponemos para intentar que la fatiga se retarde un poquito y que luego la recuperación sea más rápida”.

La frase resume el enfoque del cuerpo técnico: no se trata solo de comodidad, sino de administrar mejor el desgaste durante un torneo corto y exigente.

Cuándo los usa España durante el Mundial 2026

El uso de los chalecos no se limita al final de los entrenamientos. España los está utilizando después de las sesiones para favorecer la recuperación, pero también contempla aplicarlos antes de los partidos.

El momento clave puede ser entre el calentamiento y el inicio del encuentro. Ahí, el jugador ya elevó su temperatura corporal, pero aún no comienza la competencia formal.

Cruz explicó que el sistema también podría utilizarse en ese intervalo:

“Lo estamos aplicando después de los entrenamientos para ayudar a la recuperación, pero también lo podríamos aplicar antes, sobre todo, por ejemplo, cuando salgamos de calentamiento entre el calentamiento y el inicio del partido, para ayudar a reducir esa temperatura corporal”.

La idea es que el futbolista llegue al arranque del partido con menor carga térmica y con mejor sensación física.

Los cubrebotas también forman parte del sistema

España también incorporó cubrebotas refrigerantes. Estos accesorios pueden colocarse sobre el calzado o directamente sobre los pies.

Su función es complementar el enfriamiento corporal. Los pies también acumulan calor durante la actividad física, y en partidos con altas temperaturas pueden contribuir a la sensación de desgaste.

Carlos Cruz explicó que estos cubrebotas pueden dejarse en el vestidor para que los jugadores los usen durante el descanso o después del esfuerzo.

“Las botas también son un aislante, que las podemos poner o sobre las botas o descalzos y nos ayudan igual a la recuperación”, detalló.

En la práctica, esto permite que el jugador enfríe otra zona del cuerpo sin dejar de escuchar indicaciones del cuerpo técnico ni interrumpir la rutina del vestidor.

Por qué el calor es un factor en este Mundial

El Mundial 2026 tiene una característica especial: se juega en tres países y en sedes con condiciones muy distintas.

Algunos partidos pueden disputarse en ciudades con calor elevado. Otros pueden tener humedad, altitud o viajes largos entre concentraciones y estadios. Eso obliga a las selecciones a cuidar detalles físicos que antes podían pasar más desapercibidos para el público.

El calor no solo provoca cansancio. También puede afectar la concentración, la toma de decisiones, la frecuencia cardiaca y la capacidad de repetir esfuerzos de alta intensidad.

Por eso, las selecciones no solo preparan táctica y estrategia. También buscan herramientas para controlar la temperatura, hidratar mejor a sus futbolistas y reducir el riesgo de fatiga acumulada.

Qué dice la ciencia sobre estos chalecos

La aplicación de chalecos refrigerantes en futbol tiene respaldo científico, aunque todavía se estudian sus efectos completos.

Un estudio dirigido por investigadores vinculados al Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya y publicado en la revista Sports analizó el uso de un chaleco refrigerante durante 15 minutos después de un esfuerzo físico similar al de una mitad de partido.

En la investigación participaron 47 deportistas. Primero realizaron un protocolo que simulaba una fase intensa de juego. Después, un grupo utilizó el chaleco refrigerante durante 15 minutos, mientras otro descansó de forma pasiva.

Los resultados mostraron que quienes usaron el chaleco tuvieron una reducción significativa de la temperatura de la piel y de la temperatura timpánica, medida en el oído y usada como referencia de temperatura interna.

Qué tan rápido puede funcionar

El estudio encontró que 15 minutos de enfriamiento fueron suficientes para generar cambios medibles.

Después de ese periodo, la temperatura de la piel fue hasta 1.4 °C más baja y la temperatura timpánica 0.95 °C menor en comparación con quienes solo descansaron sin enfriamiento activo.

Los autores concluyeron que una intervención breve durante el medio tiempo puede ayudar a disminuir la temperatura interna y cutánea de los jugadores.

En términos prácticos, esto puede ser útil porque el descanso de un partido dura 15 minutos. Es decir, el método cabe dentro del tiempo real que tiene un equipo antes de volver al campo.

Por qué puede ser útil en el vestidor

Una de las ventajas del chaleco refrigerante es que no impide al jugador escuchar al entrenador.

A diferencia de otros métodos, como la inmersión en agua fría, el futbolista puede sentarse, recibir instrucciones, hidratarse y seguir dentro de la dinámica del vestidor.

El equipo científico destacó ese punto: el chaleco es rápido, sencillo y permite que los jugadores mantengan atención durante el periodo de descanso.

Esa característica es importante en el futbol profesional, donde el medio tiempo no solo sirve para recuperar aire. También es el momento para corregir errores, ajustar marcas, revisar movimientos y preparar el segundo tiempo.

No solo sirve cuando hay calor extremo

Uno de los hallazgos relevantes del estudio es que los efectos positivos aparecieron incluso en condiciones templadas.

La investigación se desarrolló con temperaturas cercanas a los 22 °C y humedad relativa de 30%. Es decir, no fue una prueba hecha en una ola de calor.

Esto sugiere que el enfriamiento puede ayudar también en ambientes moderados, porque el cuerpo eleva su temperatura durante el ejercicio intenso aunque el clima no parezca extremo.

Aun así, los propios investigadores advierten que todavía falta comprobar si la reducción de temperatura se traduce directamente en mejor rendimiento técnico o físico durante partidos oficiales.

Qué límites tiene esta tecnología

Los chalecos refrigerantes no son una solución mágica. Pueden ayudar a reducir la temperatura corporal y mejorar la sensación de recuperación, pero no sustituyen otros elementos básicos del rendimiento.

Los jugadores siguen necesitando hidratación, alimentación adecuada, descanso, preparación física, aclimatación y control médico.

También hay diferencias individuales. Algunos futbolistas pueden responder mejor al enfriamiento que otros, dependiendo de su fisiología, posición, carga de minutos, historial físico y adaptación al clima.

Por eso, el uso ideal de esta tecnología debe ser personalizado. No todos los jugadores necesitan el mismo tiempo de aplicación ni la misma estrategia antes, durante o después del partido.

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Una innovación que también puede verse en otros equipos

El uso de chalecos refrigerantes no es exclusivo del futbol. Esta tecnología ya se ha usado en otros deportes de resistencia, competencias al aire libre y actividades donde el calor puede afectar el rendimiento.

En el Mundial 2026, su presencia se vuelve más visible porque los jugadores están expuestos a condiciones distintas entre sede y sede. Además, el torneo tiene una carga mediática que vuelve llamativa cualquier innovación dentro de los entrenamientos.

Para selecciones como España, el objetivo es ganar pequeños márgenes. En competencias de alto nivel, una mejor recuperación puede influir en cómo llega un jugador al segundo tiempo, a una prórroga o al siguiente partido.

España apuesta por recuperar mejor para competir más fuerte

Los chalecos refrigerantes de España muestran cómo el futbol moderno se juega también fuera de la cancha. La preparación ya no depende solo del talento, la táctica o la condición física tradicional. También intervienen la ciencia, la tecnología y el control de detalles que pueden marcar diferencia en un torneo corto.

El cuerpo técnico español busca que sus jugadores toleren mejor el calor, acumulen menos fatiga y recuperen más rápido entre sesiones y partidos.

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La ciencia disponible respalda el efecto inmediato sobre la temperatura corporal, aunque todavía falta comprobar cuánto puede influir en el rendimiento de largo plazo. Por ahora, la apuesta de España es clara: en un Mundial con calor, viajes y sedes distintas, enfriar el cuerpo también puede ser parte del plan para competir.

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