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Cuando cumplir depende de que el sistema funcione

“No tiene sentido que los inversores, por no hablar de los especuladores, tengan que pagar menos impuestos que alguien que trabaja duro para ganarse la vida, y sin embargo, eso es lo que hace nuestro sistema impositivo” Joseph Eugene Stiglitz.

Jorge Pickett Corona

En los últimos años, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha avanzado de manera importante en la digitalización de sus procesos. Hoy, una gran parte de las obligaciones fiscales se realizan a través de plataformas electrónicas: declaraciones, facturación, constancias, solicitudes, aclaraciones y diversos trámites que anteriormente requerían acudir personalmente a las oficinas de la autoridad.

Sin embargo, esta modernización también ha generado una nueva preocupación para los contribuyentes: ¿qué ocurre cuando el sistema del SAT falla precisamente cuando se necesita realizar un trámite?

Las fallas en el portal de la autoridad no son un asunto menor. Problemas de acceso, lentitud, errores en los aplicativos, información que no se carga correctamente o imposibilidad para descargar documentos pueden representar un verdadero obstáculo para quienes tienen que cumplir con una obligación dentro de un plazo determinado.

Durante 2026 se han presentado reportes de contribuyentes que han enfrentado dificultades para utilizar distintos servicios digitales del SAT, incluyendo problemas relacionados con declaraciones y con la consulta o descarga de información fiscal. Recientemente, incluso se reportaron fallas que afectaron la obtención de la Constancia de Situación Fiscal.

El problema adquiere mayor relevancia cuando existe un vencimiento cercano. El contribuyente puede tener toda la intención de cumplir, contar con la información necesaria y haber preparado correctamente su trámite, pero encontrarse con que la plataforma simplemente no responde.

En estos casos, una de las principales recomendaciones es documentar la falla. Tomar capturas de pantalla, conservar mensajes de error, registrar la fecha y hora del intento, guardar folios y acuses, así como cualquier evidencia que permita demostrar que se intentó realizar el trámite, puede ser fundamental si posteriormente surge una controversia con la autoridad.

También es importante no dejar los trámites para el último momento. Aunque el contribuyente no tiene control sobre el funcionamiento de los sistemas del SAT, sí puede reducir riesgos realizando sus obligaciones con anticipación y verificando posteriormente que el trámite haya quedado correctamente presentado.

La situación resulta particularmente interesante porque, mientras el SAT utiliza cada vez más herramientas tecnológicas para fiscalizar y detectar inconsistencias, los contribuyentes dependen de esas mismas herramientas para cumplir con sus obligaciones. La autoridad puede cruzar información de CFDI, declaraciones y otros registros electrónicos para detectar diferencias, pero el ciudadano necesita que las plataformas funcionen de manera confiable para proporcionar esa información.

La digitalización fiscal debe ser una herramienta que facilite el cumplimiento y no convertirse en una barrera para el contribuyente.

Por ello, el SAT enfrenta también el reto de garantizar sistemas estables, eficientes y capaces de responder a la demanda de millones de usuarios. La modernización de la administración tributaria no debe medirse únicamente por la cantidad de trámites que pueden realizarse en línea, sino también por la certeza y seguridad que ofrecen esas plataformas.

En materia fiscal, el contribuyente tiene la obligación de cumplir, pero también debe contar con condiciones adecuadas para hacerlo.

*- El autor es Abogado Fiscalista.

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