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Reenfoque de políticas antidrogas

Las declaraciones de Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, envían un mensaje que va más allá de los cárteles.

Agua  Caliente

Las declaraciones de Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, envían un mensaje que va más allá de los cárteles: La presión ya no estará enfocada únicamente en quienes trafican drogas, sino también en quienes desde posiciones de poder les permiten operar.

La afirmación no es menor. Durante años, el combate al narcotráfico se concentró en capturar líderes criminales, decomisar cargamentos o destruir laboratorios.

Sin embargo, la experiencia ha demostrado que las organizaciones delictivas rara vez sobreviven únicamente por su capacidad de violencia; lo hacen porque cuentan con redes de protección política, financiera e institucional que les facilitan el camino.

Cuando Washington habla de obtener órdenes contra funcionarios que hayan colaborado con grupos criminales, coloca el foco en una de las áreas más sensibles de la relación bilateral: La corrupción vinculada al crimen organizado. Se trata de un terreno complejo, porque toca directamente la soberanía de los países y la confianza entre gobiernos.

También resulta significativo que Carter haya reconocido una colaboración más estrecha con el Gobierno de Claudia Sheinbaum. En un contexto donde la relación México-Estados Unidos suele tensarse por temas de seguridad, migración y comercio, el intercambio de información aparece como una de las pocas áreas donde ambos gobiernos parecen coincidir.

Sin embargo, el verdadero reto no será anunciar operativos ni destacar decomisos. La prueba estará en demostrar que las investigaciones pueden alcanzar a quienes facilitan la operación de los grupos criminales desde oficinas públicas, estructuras financieras o espacios de influencia política.

PERROS AL ATAQUE

En Mexicali el tema de que las agresiones de perros siguen en aumento representa un problema de salud pública con más de 500 denuncias relacionadas con ese tipo de casos.

De acuerdo con el jefe del Departamento de Medicina Preventiva de la Secretaría de Salud en Baja California,

Rodolfo Arroyo Machado, hasta la Semana Epidemiológica número 20 el estado había contabilizado mil 148 casos de mordeduras de perro en la entidad.

Sin embargo, lo que destaca es que de acuerdo al coordinador del Centro Municipal de Control Animal (Cemca), Víctor Manuel del Villa Pérez, en lo que va de 2026 han recibido 518 denuncias relacionadas con agresiones de animales. Precisó que estos reportes no corresponden exclusivamente a mordeduras, ya que también incluyen rasguños, ataques a propietarios o comportamientos agresivos de mascotas. “Estamos recibiendo entre cuatro y cinco reportes por semana aquí en Control Animal”, explicó.

Del Villa Pérez indicó que durante 2025 aproximadamente el 20% de los cerca de 5 mil animales capturados por la dependencia estuvieron relacionados con algún incidente de agresión, lo que no es poca cosa.

Autoridades estatales y municipales han coincidido en que gran parte de las agresiones de perros está relacionada con la falta de tenencia responsable de mascotas, pues según el coordinador de Cemca, las zonas periféricas de Mexicali continúan concentrando la mayor cantidad de reportes debido a la presencia de perros que deambulan libremente en las calles.

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