Morimos muchas veces
“No puedes cambiar tu destino de un día para otro, pero sí puedes cambiar la dirección de un día para otro” Jim Rohn

Bill Perkins es un autor, productor de cine, y jugador profesional de poker, y por sus actividades ha ganado y perdido mucho dinero. Escribe un libro que se titula Morir con cero, y una de las tesis del licos afirma que un error en finanzas personales es pasársela ahorrando toda la vida, y lo explica porqué.
TIEMPO Y SALUD
Generalmente en el aspecto profesional una persona joven cuando inicia en el mundo del trabajo tiene dos cosas a su favor: Tiempo por delante y generalmente buena salud, y ambos recursos cuando se van ya no regresan, son finitos. Lógicamente el afán de logro económico y profesional es un estímulo muy grande en su vida, el hacer un dinero que no tiene, y en la tercera etapa de su vida probable tenga recursos en abundancia o suficientes, pero desafortunadamente en muchos casos ya no tiene salud o el tiempo por delante ya puede ser escaso
Y aquí entra un aspecto vital que menciona, y es el siguiente: En la vida vamos muriendo a muchas etapas, antes de llegar a la definitiva. Ejemplos muy sencillos, dejas de ser estudiante para empezar a ser un trabajador más; tienes hijos chicos y cuando crecen ya no tienes oportunidad de convivir con ellos como antes, o dejas de ser hijo de tus padres al faltar ellos en este mundo, o practicas un deporte de alto rendimiento o tienes un hobby intenso como es escalar a grandes alturas y ya no tienes oportunidad de practicarlos; o simplemente ya no te quedas en la bodas bailando hasta que se termine… Son etapas a la que ya no puedes regresar, ya murieron para ti.
ENTONCES…
Perkins entonces hace referencia a la importancia de las experiencias, que son las que es bueno ir adquiriendo conforme se va haciendo un capital, y que esta debe ser nuestro afán principal, no el de acumular dinero. Y en este rubro de las experiencias comenta lo que llama dividendo de las mismas: El recuerdo de la experiencia es mucho más gratificante que la experiencia misma: Un logro profesional, una cena familiar, un viaje con tus amistades, el éxito de uno de tus hijos, etc.
Un bien material se deprecia con el tiempo, una experiencia se revaloriza. Éstas también se pueden compartir, algo material generalmente es un bien individual y es efímero. Algo material tiene bajo valor de reventa, una experiencia no lo tiene pero tampoco lo necesita.
En conclusión, tiempo y salud son bienes finitos, el dinero lo puedes perder y se recupera, y la importancia de que tengamos en cuenta estos tres factores y los combinemos lo mejor posible para ir adquiriendo experiencias. Una buena filosofía al respecto es ser más, hacer más, tener más, las tres combinadas. ¡Feliz domingo, estimado lector!
- *- El autor es socio del Despacho Asesores Ballesteros.
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