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México depende de Medio Oriente para producir sus alimentos, pero ahora destinó 3 mil 231 millones de dólares en inversión privada para financiar dos plantas industriales de fertilizantes y evitar que la canasta básica se siga encareciendo por las guerras y la interrupción de las rutas comerciales

Cuando las guerras interrumpen las rutas de transporte en Medio Oriente, la oferta global disminuye y los precios internacionales de la urea aumentan rápidamente.

México depende de Medio Oriente para producir sus alimentos, pero ahora destinó 3 mil 231 millones de dólares en inversión privada para financiar dos plantas industriales de fertilizantes y evitar que la canasta básica se siga encareciendo por las guerras y la interrupción de las rutas comerciales

Cada compra de maíz, jitomate o frijol refleja hoy un costo fijado a miles de kilómetros. México importa más del 70% de los fertilizantes que consume, lo que traslada la volatilidad de los conflictos en Medio Oriente directamente al precio de los alimentos.

Para cortar esa dependencia, el sector privado financia dos plantas industriales en Durango y Sinaloa con una inversión conjunta de 3 mil 231 millones de dólares. Ambos proyectos transformarían gas texano en amoniaco y urea para abastecer al mercado nacional, de acuerdo con datos publicados por Reforma.

¿Por qué los conflictos internacionales encarecen los alimentos en México?

Los fertilizantes nitrogenados son indispensables para la producción agrícola a gran escala. Cuando las guerras interrumpen las rutas de transporte en Medio Oriente, la oferta global disminuye y los precios internacionales de la urea aumentan rápidamente.

Al comprar en el extranjero la mayor parte de este insumo, los agricultores mexicanos asumen ese costo al sembrar. Ese incremento se traslada al precio final de granos y hortalizas, elevando la inflación en la canasta básica.

Los fertilizantes nitrogenados son indispensables para la producción agrícola a gran escala.

¿Cómo avanza la producción de las nuevas plantas?

El modelo actual no utiliza dinero público ni busca reactivar instalaciones antiguas como Pemex, Agronitrogenados o Fertinal. La estrategia se basa en dos desarrollos privados:

  • Lerdo, Durango (Fermachem / Fermaca Global): Requiere 1,600 millones de dólares para procesar gas texano mediante infraestructura propia de gasoductos, tecnología de captura de emisiones y autogeneración eléctrica. Su inicio de operaciones se proyecta para 2029.
  • Topolobampo, Sinaloa (Gas y Petroquímica de Occidente): Suma 1,631 millones de dólares para elaborar amoniaco. Con un avance físico cercano al 80%, prevé iniciar actividades en 2027.

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Cuando las guerras interrumpen las rutas de transporte en Medio Oriente, la oferta global disminuye y los precios internacionales de la urea aumentan rápidamente.

¿Qué estiman los expertos sobre este modelo?

Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), considera prioritario fortalecer la producción nacional para estabilizar los costos alimentarios:

En un entorno de creciente volatilidad, el mercado de fertilizantes se convierte en un factor crítico para la seguridad alimentaria y la inflación agroalimentaria en México. La estrategia debe enfocarse en ampliar alternativas y fortalecer la producción interna para reducir la exposición a crisis externas”.

¿Cómo responde Estados Unidos ante el mismo problema?

Estados Unidos también busca sustituir importaciones de agroquímicos para resguardar su mercado interno. A diferencia de México, el gobierno estadounidense aplica 500 millones de dólares en fondos públicos para expandir la fabricación local de nitrógeno, fosfato, potasio y azufre.

Brooke Rollins, secretaria de Agricultura de Estados Unidos, explicó el objetivo del programa:

Por décadas, los productores americanos estuvieron forzados a depender de proveedores extranjeros inestables para algunos de los insumos más importantes para alimentar a nuestra nación. Esta inversión ayudará a asegurar el abasto por generaciones”.

La entrada en operación de los complejos en Sinaloa y Durango entre 2027 y 2029 reducirá el volumen de insumos importados.

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¿Qué impacto tendrá este cambio en el consumidor?

La entrada en operación de los complejos en Sinaloa y Durango entre 2027 y 2029 reducirá el volumen de insumos importados.

Al contar con un suministro local de urea y amoniaco, los costos de producción agrícola ganarán estabilidad, protegiendo el precio de los alimentos frente a variaciones internacionales.

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