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La docencia en la era de internet

La diferencia entre un docente y un profesor radica en su formación y el nivel educativo en el que se desempeñan.

Marco Antonio Hermosillo

La diferencia entre un docente y un profesor radica en su formación y el nivel educativo en el que se desempeñan. Un docente puede ser un maestro o un profesor, pero no todos los profesores son maestros. Un maestro, por ejemplo, se enfoca en la educación básica y tiene una formación más amplia, mientras que un profesor se especializa en un área específica y puede trabajar en niveles educativos más avanzados.

¿Para qué sirven los profesores en la era de Internet? Esta fue la pregunta que un estudiante le hizo alguna vez a Umberto Eco, escritor y pensador italiano. Su respuesta fue clara: el profesor no está para repetir lo que ya se puede encontrar en línea, sino para algo mucho más importante.

Eco explicó que, si bien la información está hoy en todas partes, gracias a la radio, la televisión y especialmente Internet, lo que escasea es la capacidad de saber qué hacer con esa información. El profesor, según él, no solo enseña datos, sino que ayuda a formar personas capaces de pensar, de hacerse preguntas y de encontrar sentido en medio de tanto contenido.

Puso un ejemplo: los medios pueden decirnos que hay guerra en Irak, pero no explican por qué pasa eso allí y no en otro lugar como Groenlandia. Esa explicación, ese contexto, es lo que puede ofrecer un maestro en el aula, abriendo espacio para el diálogo, para el debate, para conectar los temas del mundo con lo que aprendemos.

Además, Eco señalaba que uno de los grandes desafíos de nuestra época es que Internet está lleno de información sin filtro. Ahí está todo: lo verdadero y lo falso, lo útil y lo inútil, lo confiable y lo engañoso. Y nadie nos enseña a distinguir una cosa de la otra. Ahí entra en juego nuevamente el profesor, como quien acompaña, enseña a comparar, a elegir bien, a preguntarse si algo tiene sentido o no.

No se trata solo de enseñar hechos, sino de formar criterio. De ayudar a que cada persona aprenda a pensar por sí misma, a investigar, a contrastar fuentes. En un mundo donde todo parece estar a un clic de distancia, la figura del profesor no ha perdido su lugar. Al contrario, hoy tiene una misión vital.

Eco dijo que necesitamos más que nunca de quienes nos guíen en medio de tanta información. Porque tener acceso a todo no significa entenderlo todo. Y porque educar no es solo informar, es formar.

Los que estudiamos “Competencias pedagógicas” entendemos que son el conjunto integrado de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten a un docente actuar eficaz y éticamente en contextos educativos.

Las competencias pedagógicas no son solo la suma de conocimientos aislados, sino la capacidad de aplicar saberes en situaciones reales de enseñanza. Se dividen en tres dimensiones principales: Saber, Conocimientos teóricos y datos que el docente debe dominar, como teorías del aprendizaje y fundamentos pedagógicos.

Así entonces el internet es una ayuda, pero no es el todo.

Aprendamos a enseñar a que nuestros alumnos piensen, serán mejores personas y profesionistas.

  • *- El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS.

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