El Imparcial / Columnas /

Los ‘primeros de mayo’

“El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás.” Jean Baptiste Alphonse Karr

Ignacio  Calderón Tena

No se trata de un día festivo más, es una fecha que recuerda acontecimientos ocurridos en la ciudad de Chicago, precisamente el 1 de mayo de 1886, en que un grupo de sindicatos convocaron a una huelga general, con objeto de manifestarse en contra de las jornadas extenuantes de trabajo de 12 y hasta 16 horas a los que eran obligados en condiciones precarias.

Este movimiento surgido en Chicago tuvo eco en otras ciudades de la Unión Americana, logrando reunir a mas de 300,000 trabajadores que buscaban una jornada de 8 horas. Se dice que estas manifestaciones se realizaron con relativa normalidad, sin embargo, el 4 de mayo, en plena manifestación en la plaza Haymarket de Chicago, una bomba estalló frente a la policía que intentaba dispersar la manifestación, lo que provocó un tiroteo que dejó varios muertos y heridos entre policías y civiles, dando origen al término de los “Mártires de Chicago” que hoy en día se recuerda en diversos países del mundo.

Este acontecimiento generó que ocho líderes obreros y anarquistas fueron detenidos y acusados sin pruebas concluyentes de haber participado en el atentado.El juicio, considerado por numerosos historiadores como un ejemplo de persecución política, culminó con la condena a muerte de cinco de ellos, cuatro de los cuales fueron ejecutados en noviembre de 1887.

A partir de esa fecha, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta conmemoración se consolidó como una jornada para reivindicar mejores condiciones laborales y rendir homenaje a quienes impulsaron estos cambios.

Con el paso del tiempo, la conmemoración del primero de mayo se extendió a múltiples regiones del mundo. En Europa, América Latina y otras partes del planeta, la fecha fue adoptada por sindicatos, partidos políticos y movimientos sociales como un día de reivindicación de derechos laborales.

Paradójicamente, aunque el origen del primero de mayo se encuentra en Estados Unidos, este país no celebra el Día del Trabajo en esa fecha, sino en septiembre, en una decisión que algunos analistas interpretan como un intento histórico de desvincular la conmemoración de su raíz contestataria y de los movimientos sindicales más radicales.

En México, el Día del Trabajo se celebra desde 1913 y a partir del año 1923, se declaró la fecha como un día de descanso obligatorio por el gobierno de Álvaro Obregón. En sus inicios, el desfile obrero era encabezado por el presidente de la República en turno, el cual se hacía acompañar de los principales líderes obreros, así como del presidente del Congreso del Trabajo, Diputados y Senadores, etc., posteriormente se trató de un evento en el que el Primer Mandatario solo veía pasar el contingente frente al Palacio Nacional y fue aprovechado muchas veces para gritar consignas y en ocasiones hasta se arrojaron bombas molotov por grupos radicales que se infiltraban en el desfile.

Hoy en día, sigue habiendo desfiles, unos más belicosos que otros, como el caso de la CNTE que sigue con la cantaleta de la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la derogación de la reforma educativa de 2019, así como un aumento salarial del 100%. En el caso de Tijuana, el desfile fue en un tono armónico, sumándose el alcalde Burgueño al contingente de trabajadores, lo cual mandó una buena señal al sector obrero de la Ciudad.

*- El autor es asesor empresarial en cabildo

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí