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Robots futbolistas de la UNAM llegan a cuartos de final en China tras solo dos semanas de preparación: tomaron decisiones por sí mismos y jugaron sin GPS ni control remoto

El equipo de la Facultad de Ingeniería se instaló entre los ocho mejores del futbol 5 contra 5 en una competencia que reunió 2,056 robots de 16 países; los androides observaban, decidían y jugaban por sí mismos.

Robots futbolistas de la UNAM llegan a cuartos de final en China tras solo dos semanas de preparación: tomaron decisiones por sí mismos y jugaron sin GPS ni control remoto

PEKÍN, China.- Sin entrenador enviando instrucciones desde la banca, sin una persona moviendo un joystick y sin utilizar GPS, cinco robots futbolistas programados por estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consiguieron avanzar hasta los cuartos de final de un torneo internacional celebrado en China.

El equipo Pumas, integrado por estudiantes y un egresado de la Facultad de Ingeniería, compitió en la Liga RoboCup Humanoide de Futbol de los II Juegos Mundiales de Robots Humanoides y se colocó entre los ocho mejores de la modalidad 5 contra 5.

Aunque su participación terminó en los cuartos de final, los representantes mexicanos ocuparon el cuarto lugar en la tabla general de desempeño por número de goles anotados. La Universidad de Tsinghua, una de las instituciones tecnológicas más importantes de China, terminó como campeona.

La dimensión del evento fue mucho mayor que la competencia de futbol: participaron 666 equipos en 51 disciplinas, entraron en acción 2,056 robots y estuvieron representados 16 países. La UNAM fue, además, la única universidad de habla hispana presente.

El robot humanoide T2 de la empresa china Booster, fue programado en menos de dos semanas por un equipo de la UNAM para competir en la Liga RoboCup.(Foto: IG @lira.unam)

¿Cómo logró la UNAM preparar a sus robots en solo dos semanas?

Los equipos de futbol recibieron el mismo modelo de robot humanoide: el T2 de la empresa china Booster. Las máquinas fueron entregadas sin programación específica para jugar futbol y solamente contaban con un manual básico sobre sus movimientos, ubicación y capacidades de visión.

A partir de esa plataforma, cada universidad debía desarrollar sus propios códigos, algoritmos y estrategias. El reto fue especialmente complicado para la UNAM, pues varios equipos chinos ya estaban familiarizados con los robots Booster, mientras que los estudiantes mexicanos dispusieron de apenas dos semanas de preparación.

El grupo universitario estuvo integrado por Ruth Moreno, German Alday y Darien Piña, estudiantes de maestría, además de Miguel García, egresado de licenciatura. Los cuatro forman parte del Laboratorio de Investigación en Robótica Avanzada (LIRA) de la Facultad de Ingeniería.

En este laboratorio desarrollan proyectos relacionados con robótica, visión computacional, locomoción, aprendizaje por refuerzo e interacción entre humanos y robots, bajo la guía del profesor Marco Negrete.

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¿Cómo podían jugar sin GPS ni control remoto?

Las reglas eran similares a las de un partido convencional, pero con una diferencia fundamental: los robots debían actuar de manera completamente autónoma.

Durante los encuentros no podían ser manipulados por los estudiantes ni recibir órdenes desde el exterior. Tampoco tenían permitido utilizar GPS, brújulas o sistemas que les proporcionaran información que no estaría disponible para un futbolista humano.

Su principal herramienta era la visión. Mediante cámaras y los programas desarrollados por cada universidad, los androides debían reconocer el terreno de juego, encontrar el balón, distinguir a compañeros y rivales, decidir hacia dónde desplazarse, coordinar movimientos, intentar anotar y defender su portería.

El único control remoto disponible era un sistema de emergencia que podía activarse exclusivamente ante una falla técnica o una situación de seguridad. Es decir, durante el desarrollo normal del partido, cada movimiento dependía del código creado por los estudiantes.

La diferencia entre México y China estuvo en los recursos

Los integrantes del equipo Pumas reconocieron que China mantiene una ventaja considerable en robótica humanoide, principalmente por contar con fabricantes, universidades, proveedores y desarrolladores que trabajan dentro de un mismo ecosistema tecnológico.

Mientras algunas instituciones chinas disponen de robots de última generación, simuladores y presupuestos elevados, los universitarios mexicanos deben aprovechar al máximo recursos más limitados.

Sin embargo, la participación en Pekín también les permitió comprobar que poseen capacidades técnicas y de resolución de problemas comparables con las de estudiantes de otras universidades. Su siguiente objetivo será desarrollar un simulador propio para probar estrategias y algoritmos antes de trasladarlos a un robot físico.

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