Mexicana Gabriela Durán sobrevivió al cáncer y creó un vaso linfático artificial para combatir el linfedema, condición que te hace vulnerable ante infecciones
El dispositivo Victoria es una estructura microscópica, más delgada que un cabello humano.

MÉXICO. — Superar el cáncer de mama representa uno de los triunfos en la vida, pero el camino posterior suele presentar desafíos poco visibilizados. Uno de los efectos secundarios más complejos de esta enfermedad es la linfedema, una condición crónica que impacta severamente el día a día de millones de sobrevivientes.
Ante la falta de alternativas definitivas, Gabriela Durán Aguilar, investigadora y sobreviviente, desarrolló un vaso linfático artificial llamado Victoria, un dispositivo diseñado para devolver la movilidad y aliviar el dolor.
Esta información fue compartida por el portal oficial de la Universidad Panamericana y el medio periodístico Animal Político, destacando el papel central de la ciencia nacional en la búsqueda de soluciones médicas.
¿Qué es la linfedema y cómo afecta la vida diaria?
La American Cancer Society explica que la linfedema es una condición médica causada por la acumulación de líquido linfático en los tejidos adiposos que se encuentran debajo de la piel.
Esto ocurre cuando el sistema linfático, encargado de equilibrar los líquidos corporales y proteger al cuerpo contra infecciones, sufre un bloqueo o daño.
Los síntomas principales y sus consecuencias en los pacientes incluyen:
- Inflamación persistente: Hinchazón severa en zonas como brazos, piernas, rostro, cuello, torso, abdomen y órganos genitales.
- Dolor y movilidad reducida: Sensación de pesadez constante que limita las actividades cotidianas más básicas.
- Cambios drásticos en el estilo de vida: La molestia constante obliga a las personas a adaptar su guardarropa y rutina.
La organización Lymphatic Education and Research Network calcula que 250 millones de personas viven con esta condición en todo el mundo.
¿Qué la motivó a crear el vaso linfático artificial?
La motivación detrás de este desarrollo combina la experiencia personal con la vocación científica. Gabriela Durán Aguilar, diseñadora, profesora investigadora y jefa de academia en la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, recibió hace siete años el diagnóstico de cáncer de mama.
Poco después, la UP Guadalajara le otorgó una beca para realizar un doctorado en ingeniería enfocada en diseño médico. Al consultar con su oncólogo sobre qué tema investigar, el especialista le señaló que muy pocos proyectos atienden los efectos secundarios del cáncer. Motivada por la historia médica de su familia —donde su abuela y su madre también enfrentaron la enfermedad— decidió enfocar sus esfuerzos en resolver este padecimiento.
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El dispositivo recibió el nombre de Victoria en honor a su abuela materna, como un reconocimiento a su fortaleza. El proyecto se desarrolló en colaboración con la doctora Rita Fuentes Aguilar, ingeniera biomédica del Tec de Monterrey, y el doctor Alberto Rosa, investigador del Sistema Nacional de Investigadores y docente de la UP Guadalajara.
Las limitaciones de los tratamientos actuales contra la linfedema
En la actualidad, los procedimientos disponibles para controlar la acumulación de linfa no ofrecen una cura permanente y funcionan principalmente de forma paliativa:
- Tratamientos no invasivos: Uso de prendas de compresión, masajes de drenaje linfático y medicamentos para el dolor.
- Anastomosis linfovenosa: Cirugía que conecta un vaso linfático a una vena, aunque con el tiempo puede generar fibrosis y perder eficacia.
- Trasplante de ganglios: Extracción de tejido sano para injertarlo en la zona afectada, con riesgo de fallar a largo plazo.
- Liposucción: Procedimiento quirúrgico para retirar el exceso de linfa y tejido graso acumulado.
¿Cómo funciona Victoria y cuál es su efectividad?
El dispositivo Victoria es una estructura microscópica, más delgada que un cabello humano, diseñada para colocarse directamente en las válvulas del vaso linfático y restaurar el flujo natural de la linfa.
Puntos clave sobre su fabricación y funcionamiento:
- Nanoimpresión en 3D: Su producción requirió tecnología especializada disponible únicamente en una empresa con sede en Francia, capaz de imprimir a la escala nanométrica requerida.
- Alta efectividad: Las pruebas realizadas mediante software especializado mostraron un 99% de efectividad en la circulación del líquido.
- Procedimiento de implantación: Se planea colocar mediante microcirugía, aprovechando intervenciones de extracción de piel excedente.
De acuerdo con la investigadora, la colocación de este injerto busca ser una solución permanente, evitando que los pacientes requieran tratamientos paliativos adicionales a lo largo de su vida.
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